martes, 4 de junio de 2013
lunes, 3 de junio de 2013
“Referendo consultivo puede resolver paro universitario”
Notitarde
Pablo Aure: Suspensión de clases es una mala estrategia
“Referendo consultivo puede resolver paro universitario”
Valencia, junio 2 (Horangel Pérez /Especial).- Sobre el llamado a paro nacional por parte de los trabajadores universitarios, el Secretario de la Universidad de Carabobo, Pablo Aure, considera que la manera democrática para definir el mecanismo de lucha y que no generen divisiones en el seno de las instituciones, es mediante la implementación de un referéndum consultivo y de esta manera preguntarle a toda la comunidad universitaria si está de acuerdo o no con el cese indefinido de actividades.
“Protestar con las puertas de la universidad cerradas es una manera mezquina y sin riesgo. Difícil y arriesgado es enfrentarse a un régimen dictatorial que poco a poco las ha venido silenciando a través de la asfixia presupuestaria”, expuso Aure, en su portal electrónico personal http://pabloaure.blogspot.ca
La autoridad universitaria, afirmó que el Gobierno procura silenciar las universidades y que la mejor manera es desmovilizándolas con esos paros. Al mismo tiempo, se dirigió a los que de buena fe piensan que las reivindicaciones pueden lograrse paralizando las actividades, “créanme, a este régimen poco o nada le interesa que se cierren las universidades autónomas”, sustentó.
Aure rechazó grupos que “de mala fe y disfrazados de demócratas u opositores, promueven el paro”, con la firme intención de generar ingobernabilidad y con ello pensar que podrán volver a ocupar cargos directivos dentro de la institución, “sin entrar a considerar que perdiendo la universidad ellos también saldrán derrotados”. Dijo que estas personas podrían tener “pactos con el régimen tras bastidores” y estar “negociando una rectoría de facto”.
Al respecto, el también profesor de la UC, advirtió que “la lucha universitaria será de nunca acabar”, mientras que las máximas casas de estudio confinen sus esfuerzos a las asignaciones salariales, generando interrogantes como ¿No han hecho la transferencia para el pago de tal deuda? ¿Cuándo nos pagan? ¿Nos van a aumentar o no y cuánto será ese aumento?, agregó.
Por esta razón, señaló a quienes intentan desacreditar las autoridades universitarias que “quizá cada universidad autónoma en Venezuela tenga sus particularidades internas, pero me imagino que ése es el mismo trajinar de todas las autoridades, algunas con más presencia y notoriedad que otras”.
Aure además reflexiona acerca de la generación de un financiamiento propio y no esperar la asignación de recursos por parte del Ejecutivo Nacional, “pues la universidad venezolana reclama transformaciones”, para ello invitó a tener “puntos de encuentro”, con el firme propósito de identificar un camino seguro y pensar sobre el agonizante sistema universitario.
“Protestar con las puertas de la universidad cerradas es una manera mezquina y sin riesgo. Difícil y arriesgado es enfrentarse a un régimen dictatorial que poco a poco las ha venido silenciando a través de la asfixia presupuestaria”, expuso Aure, en su portal electrónico personal http://pabloaure.blogspot.ca
La autoridad universitaria, afirmó que el Gobierno procura silenciar las universidades y que la mejor manera es desmovilizándolas con esos paros. Al mismo tiempo, se dirigió a los que de buena fe piensan que las reivindicaciones pueden lograrse paralizando las actividades, “créanme, a este régimen poco o nada le interesa que se cierren las universidades autónomas”, sustentó.
Aure rechazó grupos que “de mala fe y disfrazados de demócratas u opositores, promueven el paro”, con la firme intención de generar ingobernabilidad y con ello pensar que podrán volver a ocupar cargos directivos dentro de la institución, “sin entrar a considerar que perdiendo la universidad ellos también saldrán derrotados”. Dijo que estas personas podrían tener “pactos con el régimen tras bastidores” y estar “negociando una rectoría de facto”.
Al respecto, el también profesor de la UC, advirtió que “la lucha universitaria será de nunca acabar”, mientras que las máximas casas de estudio confinen sus esfuerzos a las asignaciones salariales, generando interrogantes como ¿No han hecho la transferencia para el pago de tal deuda? ¿Cuándo nos pagan? ¿Nos van a aumentar o no y cuánto será ese aumento?, agregó.
Por esta razón, señaló a quienes intentan desacreditar las autoridades universitarias que “quizá cada universidad autónoma en Venezuela tenga sus particularidades internas, pero me imagino que ése es el mismo trajinar de todas las autoridades, algunas con más presencia y notoriedad que otras”.
Aure además reflexiona acerca de la generación de un financiamiento propio y no esperar la asignación de recursos por parte del Ejecutivo Nacional, “pues la universidad venezolana reclama transformaciones”, para ello invitó a tener “puntos de encuentro”, con el firme propósito de identificar un camino seguro y pensar sobre el agonizante sistema universitario.
Letargo explosivo
El Carabobeño
¡Hasta cuándo!
Letargo explosivo
(Foto Archivo El Carabobeño)
Pablo Aure
@pabloaure
@pabloaure
No sé si a ustedes les ocurre lo mismo que a mí, pero de repente pienso que el país está transitando por una especie de letargo, donde silenciosamente pensamos que algo va a ocurrir, o mejor dicho que estamos esperando que algo ocurra, pero sin embargo no hacemos nada para que el desenlace termine de llegar.
Líderes de la oposición visitan otros países como para ir preparando el terreno para ese desenlace, que presentimos debe suceder, y al mismo tiempo nos inquieta no saber con nombre y apellido quién o qué lo propiciará. Se siente un clima espeso cargado de incertidumbres. En peor momento no hemos podido estar. El gobierno lo sabe y la oposición también. Tanto es así, que ayer una de las personas que está más informada dentro y fuera de las filas oficialistas como lo es José Vicente Rangel, tuvo como invitado a su programa dominical al ministro de la Defensa, almirante en jefe Diego Molero, quien dijo que si no era imposible, era casi improbable que volviera a ocurrir algo parecido a lo que pasó el 11 de abril del 2002. También desmintió la existencia de ruidos de sables en los cuarteles, que esos “ruidos” los han generado un pequeño grupo de “fascistas apoyados por el imperio norteamericano...”. ¿Por qué tanta insistencia en desmentir el descontento militar?: simple y llanamente porque sí existe.
Siento que desde algunos sectores de la oposición intentan también “tranquilizar” el país, haciendo cálculos políticos o de reacomodos en alcaldías o concejalías. Creo que ellos, al igual que el régimen juegan con candela. El desabastecimiento, la inseguridad y la inflación los arropará. Y cuidado si después de la tormenta no surjan nuevos líderes que desplacen a los existentes.
¿Elecciones en diciembre?
Ya fijaron el cronograma de las elecciones municipales y coincidencialmente acordaron celebrarlas el mismo día y a un año, de la última aparición en vida del finado presidente. El ocho de diciembre.
El régimen y algunos líderes opositores están entrampados. Por una parte pretenden distraer a la opinión pública haciendo ver que todo está normal y de ese modo transformar la grave crisis nacional en escenario electoral. Mientras que desde la oposición, quizá no se atreverán a arriesgarse tanto pretendiendo sustituir a los rectores del CNE, cuyos períodos están vencidos, por el temor de fracasar en el intento y crear un clima abstencionista.
La oposición también debe jugar claro
A Dios rogando y con el mazo dando. Maduro apuesta a su estabilización abriendo otro proceso electoral, pero no se puede caer en esa trampa cazabobos. Es decir, no podemos cambiar la mirada y enfocarla solo hacia las eventuales elecciones municipales. Necesariamente hay que trabajar en las dos direcciones: denunciar la corrupción, tropelías e ilegitimidad de Nicolás Maduro, e igualmente, apuntalar los liderazgos municipales.
No descartemos pasearnos por un escenario de bateadores emergentes. Si queremos tener más fuerza y empuje, tenemos que tener claro que algunas candidaturas escogidas bien sea por consenso o en primarias deberían ser revisadas. Los tiempos han cambiado y mucha agua ha corrido debajo de ese puente.
Aquí en Carabobo, por ejemplo, muchas cosas cambiaron. Empezando por comentar que ya no tenemos el mismo gobernador, o sea, evidentemente el partido del sol no tiene la misma fuerza movilizadora que otrora tenía.
Si se quiere tener una oposición con músculo hay que identificar de manera desprendida, quiénes son los verdaderos líderes o con cuáles individualidades se pudiera lograr cautivar mayor número de votos. Me refiero a los candidatos a alcaldes y concejales.
Municipales en “pico de zamuro”
No sé si estoy equivocado, pero no tengo claro que esas elecciones se den sin antes producirse algún evento que las pueda impedir. Maduro no gobierna, ni tampoco sabría gobernar en caso de que lo hiciera. Él está hipotecado a los designios de Cuba y a las huestes oficialistas tanto militares como civiles; y si algo debemos tener claro es, que de alguien que está a merced de los bandidos nada bueno se puede esperar.
Si con Chávez, que sí tenía liderazgo, hacían negocios con las dos manos, qué será con Maduro cuya legitimidad es de procedencia dudosa y a todas luces carente de liderazgo.
Capriles en Colombia
El grado de obscenidad del régimen que gobierna nuestro país no tiene límites. Fundamento esta apreciación en lo siguiente: recientemente el canciller venezolano, Elías Jaua, dijo que “no es justo” que desde Colombia se “estimule” al ex candidato y líder opositor Henrique Capriles, quien impugnó los comicios que el pasado abril dieron ganador a Nicolás Maduro, al que llama “ilegítimo” y “enchufado mayor”. “No es justo que desde Colombia se promueva, se estimule a quien de manera abierta desconoce las instituciones del Estado venezolano”. Maduro acusó al presidente Santos de darle un puñalada por la espalda.
Sinceramente no nos sorprende. Así son los castrocomunistas.
Hoy el ilegítimo y enchufado mayor critica a Colombia por haber “osado” recibir a Capriles en el Palacio de Nariño, que es la casa oficial desde donde despacha el Presidente de la República de Colombia, pero se olvida de algo verdaderamente conspirativo o denigrante para el vecino país, y para el pueblo demócrata del mundo, y fue lo que ocurrió hace muy poco acá en Venezuela; no solamente que el presidente quiso darle carácter de beligerante al principal enemigo del gobierno y de la democracia colombiana, al sostener que Venezuela limitaba con las FARC y no con Colombia; sino que en muchas oportunidades Chávez fomentaba las relaciones con la narcoguerrilla.
Nadie en Colombia se le ocurrió romper relaciones cuando el desaparecido Chávez recibió a las FARC en Miraflores y andaba de la mano para arriba y para abajo con Piedad Córdoba que era y es, el brazo “legal” de la narcoguerrilla colombiana.
A Marulanda se le hizo una estatua y Colombia tuvo que morderse la lengua, y en Caracas, nada menos y nada más que en la Asamblea Nacional se le guardó un minuto de silencio al legendario guerrillero “Tiro Fijo”. Tampoco Colombia se enfureció cuando Hugo Chávez pidió un minuto de silencio por la muerte de Raúl Reyes. Por eso: ¿con qué moral Maduro reprocha la visita de Capriles a Colombia, que es un gobernador democráticamente electo y líder de la oposición venezolana?
¿Miedo a Uribe?
No tengo dudas, Santos le tuvo miedo al efecto Capriles en Colombia y su eventual aprovechamiento por parte del ex presidente Álvaro Uribe, que sí ha enfrentado a Maduro y al “de cujus” en su momento. Fue el centro de atracción, Capriles en Colombia tenía muerto políticamente a Santos.
Capriles se ha convertido en una figura internacional innegable y con un carisma de alto nivel. Los comentarios sobre su popularidad en el vecino país son muy elevados.
Corre el tiempo y se acorta la mecha; esto será un sálvese quien pueda.
@pabloaure
En un Estado Democrático no puede censurarse el derecho de expresarse libremente
Foro en El Carabobeño
En un Estado Democrático no puede censurarse el derecho de expresarse libremente
(Foto Eduardo Valencia)
Alfredo Fermín
afermin@el-carabobeno.com
afermin@el-carabobeno.com
Eloy Rutman, ex decano de la facultad de Derecho de la Universidad de Carabobo, afirma que la libertad de expresión es un bien jurídico, consagrado expresamente en el artículo 57 de la Constitución Bolivariana de Venezuela contra el poder de un Estado con vocación autoritaria, que pretenda utilizar su fuerza demoledora contra la pretensión legítima de la ciudadanía de expresar su opinión.
Especialista en Derecho a la Libertad de Expresión, Rutman sostiene, fundamentado en Tratados Internacionales en materia de Derechos Humanos, que la Constitución Bolivariana de Venezuela de 1999 tiene ahora mayor legitimidad que cuando se promulgó, para garantizar el estado social de bienes jurídicos, que protejan la vida y la libertad, entre otros bienes fundamentales.
“La libertad -explica- está proclamada en toda su dimensión, sin interferencia de ningún tipo. Incluso, en el Derecho Penal más garantista y moderno, la libertad es la regla y la privación de libertad es la excepción, como lo recoge el Código Orgánico Procesal Penal, pese a mutilaciones recibidas con especial rigidez desde 2001 hasta la fecha”.
¿Cuál es el principio consagratorio de la libertad de expresión en Venezuela?
-Como una especial connotación del bien jurídico y para que no hubiera dudas, el constituyente consagró expresamente la libertad de expresión en el artículo 57 y prohibe la censura.
Esto, no es ninguna novedad en la doctrina humanista. En un Estado democrático no puede existir censura al derecho de expresarse libremente. La censura previa a lo que una persona va a declarar, la intimidación para que no se manifieste o la aviesa intención de coartar el derecho a esa libertad especial, no es un regalo de la normativa, sino la consagración de la lucha tenaz de la libertad contra el poder, desde hace más de 200 años de historia.
¿Es una libertad ilimitada?
- Quien haga uso de ese derecho libremente, asume la responsabilidad de lo expresado, cuestión que es posterior a la manifestación de la palabra y es establecida como una advertencia al declarante, para que sea moderado y respetuoso en sus haceres en procura del orden público constitucional y en protección de otros bienes jurídicos también tutelados, como son el honor, la reputación, la intimidad y la vida privada.
Esta tutela viene reservada, de manera muy especial, al ciudadano común, al particular, el cual tiene acción contra la persona que, en ejercicio de la libertad de expresión, haya afectado los derechos señalados. Se discute actualmente, si esa violación cuando no es grave, ni afecte con profundidad ciertos aspectos de la vida humana, tenga que someterse necesariamente al sistema penal.
¿La difamación e injuria es una infracción civil o criminal?
-En legislaciones de sociedades avanzadas, delitos como la difamación o la injuria constituyen infracciones civiles a ser debatidas en instancias que evalúan daños patrimoniales y no criminales. Desde 2005, en Venezuela se ha incrementado el uso inconstitucional del Código Penal violando la progresividad de los derechos fundamentales y convirtiendo estos conflictos, en debates vinculados a la sanción penal.
De manera más desacertada e igualmente inconstitucional, el Código Penal ha sido utilizado para crear “delitos especiales” como la ofensa y el vilipendio político, usándolos “de cualquier manera”, cuando el ‘irrespetado’ o sujeto pasivo sea funcionario público o jefes del gobierno.
Es evidente que, con estas disposiciones, la ley no es igual para todos y en consecuencia no es democrática
-Se ha creado una desigualdad primaria estableciéndose infracciones para los de a pie, cuando se les viola el honor o la reputación, bienes cuya protección debe ser igualitaria para todos, pero se quebranta en la persona de quien ejerce funciones públicas. Entonces, el Fiscal debe apuntar hacia otros delitos dándole un trato distinto por la condición de funcionario.
Se hace necesario puntualizar que, con este asunto, el país se aparta de la generalizada adversión internacional a los llamados delitos de desacato, propios de estados autoritarios y no de Derecho. Además de ello, se aparta de la propia Constitución del 99, en cuyo artículo 141 define la función pública como un servicio que obliga a rendir cuentas de sus hechuras, con honestidad, eficiencia y transparencia .Esto permite a los ciudadanos exigir, de los funcionarios información de sus actuaciones.
¿Se puede decir que la crítica a los funcionarios públicos está criminalizada?
- En claro castellano, si la Constitución exige rendir cuentas a quien ejerce funciones, cualquier ciudadano tiene el derecho a solicitarlas dentro de los límites señalados de la libertad de expresión y el funcionario está obligado a presentarlas ante cualquier duda de la ciudadanía.
La crítica sana y correctiva no es criminalizable, en ninguna circunstancia. Tanto es así, que la expresión más acabada de la crítica contra una mala gestión es el referendo revocatorio, el cual la lleva implícita. Es el castigo popular, mediante el voto, a una gestión pública que no ha cumplido con la Constitución. En esta labor, tiene especial delicadeza la función del comunicador social, que es una especie de intermediario entre el ciudadano y el funcionario público en el cumplimiento de sus funciones. Más aún, si el periodista se dedica al periodismo de opinión, donde su especial actuación genera una responsabilidad con la certeza de la fuente, pero igualmente un deber deontológico de informar la verdad, a costa de su propia seguridad interior. La crítica contra la labor irregular de un funcionario público cuando no es malsana, es constitucional.
No estamos en una Nación de fueros especiales, abolidos desde el siglo XIX. Conforme a nuestra Carta fundamental, es al funcionario público a quien le corresponde informar de la queja popular sobre su actuación, especialmente cuando está relacionada con la probidad en el ejercicio de sus funciones.
¿Cuál es su opinión sobre los juicios que se le siguen al periodista Pancho Pérez por presunta difamación a funcionarios públicos?
-Tenemos simpatía por los que continuamente se atreven a exigir que se clarifiquen concretas situaciones en el quehacer de la conducta de los funcionarios públicos.
En los recientes casos que hemos leído en la prensa regional, no se trata, en ninguna forma, de delitos, sino de ejercicio pleno del derecho de informar, reclamar, criticar e intentar corregir entuertos que se suponen son cometidos por quienes tienen en sus manos el timón del mando. Los Artículos 141 y 143 de la Constitución Bolivariana, obligan a quienes ejercen funciones públicas, a tener la piel bien curtida.
El caso Globovisión tiene varias aristas: el cerco administrativo, la infeliz gerencia de sus dueños anteriores y el intento actual de someter su programación. En este aspecto, respetamos a los que se fueron e igualmente sentimos simpatía por los que se quedaron, sin ceder sus espacios intelectuales.
Pensamos que el momento era el de no abandonar el canal. La resistencia debe ser hasta el final, aprovechando los intersticios que nos permitan el autoritarismo y la censura. Cualquier camino, aunque corto, no debe desaprovecharse.
Hay que saludar la eliminación del programa La Hojilla y profundizar para que, en los medios estatales, que son los que dan la pauta, continúen con esta política de eliminación de la esquizofrenia que aun persiste en voces que deben apagarse para la paz que dicen perseguir.
La UC no Puede Paralizarse
Entre 1983 y 1985 Eloy Rutman fue decano de la facultad de Derecho de la Universidad de Carabobo donde se graduó y doctoró. Es profesor de postgrado en las cátedras de Derecho Penal y Criminología y continúa-con mucho acierto-como abogado en ejercicio. .Consultado sobre el conflicto que se mantiene en la UC amenazando con un paro indefinido manifestó, que el reclamo del profesorado “es absoluta e innegablemente justo”.- No hay manera de mantener la calidad de la universidad autónoma y democrática sin aportar los recursos para que funcione la docencia, la investigación y la extensión Los profesores estamos resistiendo esta dura embestida desde hace más de cuatro años y los jubilados estamos colaborando para que no perezca la institución. En este conflicto se hace necesario meditar con mucho cuidado sobre los mecanismos de lucha, incorporando la vida universitaria a la calle, con su cultura, con el deporte y con la extensión popular. Articulando la lucha con otros sectores que reclaman sus derechos, especialmente el de la contratación colectiva, cuyo cercenamiento ha venido minando los derechos de los trabajadores a discutir con sus legítimos representantes las condiciones de trabajo. Que no sea la unilateralidad del patrono estatal la que decida. Esto es un atropello a los derechos adquiridos de los trabajadores venezolanos. Pero esta lucha debe ser con la universidad abierta. La política del paro indefinido debe discutirse con mayor participación de la comunidad y con el celo preciso con el movimiento estudiantil, que está dispuesto, como siempre, a seguir nuestra lucha, pero desea la universidad abierta. La lucha no debe centrarse en el paro, hay que abrir vías de información precisa a la comunidad venezolana, para que internalice como suya nuestra lucha y hay que dialogar con quien sea, sobre todo con los sectores del gobierno que pertenecen a la comunidad universitaria y que en muchos casos nos asisten con la razón.
domingo, 2 de junio de 2013
Referéndum universitario @UCarabobo
“Ladran Sancho, señal que
cabalgamos”
Vienen por
las universidades, y si las encuentran vacías mejor.
El paro es
una mala estrategia. No me cansaré de decirlo, ojalá que cuando tengamos que
defenderla de manera decidida se incorporen en primera fila los que hoy lo promueven.
Evidentemente
protestar con las puertas de la Universidad cerradas es una manera mezquina y sin
riesgo. Difícil y arriesgado es enfrentarse a un régimen dictatorial que poco a
poco las ha venido silenciando a través de la asfixia presupuestaria,
manteniendo al trabajador universitario más preocupado por su supervivencia
individual que por la construcción de la democracia; por esa razón quizá han
sido los estudiantes quienes con su coraje y pasión le han hecho frente a los
desafueros gubernamentales.
Pienso que
la manera democrática para definir el mecanismo de lucha, y que no genere divisiones a lo interno, es mediante la implementación de un referéndum consultivo
para preguntarle a toda la comunidad universitaria si está de acuerdo o no, con
el paro indefinido.
¿Rectoría de facto?.-
No tengo
dudas que muchos de buena fe creen que las reivindicaciones pueden lograrse
paralizando las actividades. A ellos les digo: créanme a este régimen poco o
nada le interesa que se cierren las universidades autónomas. Es más, procura silenciarla y la mejor manera es desmovilizándolas
con esos paros. Otros, que de mala fe, y disfrazados de demócratas u
opositores, se involucran promoviendo el paro, deliberadamente lo hacen para
generar la ingobernabilidad y con ello pensar que podrán volver a ocupar cargos
directivos dentro de la institución. Sin entrar a considerar que perdiendo la
universidad ellos también saldrán derrotados. A no ser que tengan pactos con el
régimen tras bastidores y estén “negociando” una rectoría de facto.
Lucha de nunca acabar.-
La lucha universitaria
será de nunca acabar mientras las máximas casas de estudio se limiten a
elaborar nóminas los quince y últimos de cada mes. Cosas como estas son las que
escuchamos a diario en los pasillos: ¿No han hecho la transferencia para el
pago de tal deuda? ¿Cuándo nos pagan? ¿Nos van a aumentar o no y cuánto será
ese aumento? ¿Cuándo pagan el 8.5% o el bono vacacional? Tengo problemas con el
HCM, necesito unos viáticos para un congreso. Soy beca máxima calificación pero
no me la pagan. Se nos accidentaron tantos autobuses, se dañaron los aires
acondicionados, no tenemos reactivos en los laboratorios. O asaltaron a tal o
cual estudiante o trabajador universitario. Otros, un poco menos románticos están
pendientes para ver de qué manera desacreditan a las autoridades. ¡Si señor!
eso ya es común hablar de las autoridades como las culpables de cuanto problema
se presente. Inventos de este tipo: que si están engordando el dinero en los
bancos y por eso no pagan a tiempo.
Quizá cada Universidad
autónoma en Venezuela tenga sus particularidades internas, pero me imagino ese
es el mismo trajinar de todas las autoridades; algunas con más presencia y
notoriedad que otras.
Esa lucha
pudiera acabar cuando entendamos que debemos generar nuestro propio financiamiento
y no esperar que el ejecutivo nacional se apiade de nosotros.
Sin duda, la
Universidad venezolana requiere de grandes transformaciones, y para ello tenemos
que tener puntos de encuentro: primero identificar qué es lo que queremos y
hacia dónde queremos ir, más allá de pensar a quién queremos como decano o como
rector; debemos detenernos y reflexionar sobre este sistema universitario que
estamos viendo agonizar.
@pabloaure
Prof. Pablo Aure
Secretario UC
@pabloaure
Prof. Pablo Aure
Secretario UC
Contra un gobierno enemigo de las universidades acción...pluralidad y cero demagogia
Nadie puede
estar en desacuerdo con las exigencias de los trabajadores universitarios. No
solamente de nosotros los profesores, que somos quizá los que peores sueldos
recibimos en el mundo; por ejemplo el de mayor escalafón y a dedicación, que es un
profesor titular con casi dos décadas en ejercicio de la docencia y a
dedicación exclusiva gana Bs. 7.232 al mes; lo que significa que al llevarlo a
dólares según el valor referencial oficial (1 dólar equivalente a 6,3 bolívares) ese sueldo
equivale a 1.147 dólares al mes, menos de la mitad de nuestros colegas en
Latinoamérica. Desde luego, eso es calculándolo al cambio oficial que nadie
tiene acceso, Un profesor con esos sueldos ni siquiera
le alcanza para cubrir la canasta básica que ya ronda los Bs. 9300.
Eso es solo
para mencionar el sueldo de quien más gana en una universidad, imagínense
ustedes los profesores que se inician o de menor escalafón. O el sueldo del
personal administrativo o de los obreros. O las becas de nuestros estudiantes
que apenas llegan a Bs. 400; lo que significa que la lucha no debe ser enfocada
solo por reivindicar los salarios de los docentes sino de toda la comunidad
universitaria. Pero también debemos incorporar en esas exigencias un
presupuesto digno para las universidades para crecer en infraestructura y darle
respuesta a las comunidades que desean estudiar en nuestras Casas de estudio
superiores, lo mismo para becar al personal docente y de investigación para que
puedan realizar sus postgrados en el exterior, como en su época lo hicieron
aquellos que hoy están en altos cargos dentro del gobierno nacional y ahora le
niegan los recursos a las universidades que los formó. También tenemos que
incorporar dentro de las peticiones, más y mejores autobuses para transportar a
nuestros estudiantes. Eso también es una necesidad vital, no quedarnos solo en
el incremento de nuestros salarios que aunque es de justicia, tampoco podemos
aceptar o resignarnos en convertir nuestras universidades de simples pagadores
de sueldos y salarios. Aquí hace falta dinero para la investigación, para dotar
nuestros laboratorios acondicionarlos como nuestros profesores, investigadores
y estudiantes se lo merecen. Por eso siempre he luchado.
Insisto: aquí
no se trata de buscar un aumento y quedarnos callados, lo que se impone es
hacernos respetar, y eso pasa en principio por respetarnos nosotros mismos. Ser
tolerantes ante las críticas pero sobre todas las cosas mantener como principio
fundamental la pluralidad dentro de nuestras universidades.
Mucho he
escuchado de aumento salarial pero poco se ha insistido que el único
instrumento valido para esos ajustes son las “Normas de homologación”, que son
derecho positivo para nosotros como profesores. Esas normas fueron aprobadas y
publicadas en Gaceta Oficial y en ellas se establece que nuestro salario será
ajustado periódicamente atendiendo a la inflación. Este gobierno que dice ser
respetuoso de los derechos de los trabajadores y ufanarse de tener una
Constitución de avanzada, donde se establece el principio de la progresividad
en materia de derechos humanos, pretende desconocerlas y “aumentar”
unilateralmente los sueldos de los universitarios dependiendo del capricho de
Miraflores. Contra eso yo también lucho.
Mis
adversarios no son mis colegas profesores, sino esta dictadura militar que
intenta destruir las universidades, permitiendo que los talentos que formamos
se vayan del país y no se escoja la carrera docente porque nadie puede formar
un hogar o vivir con dignidad con salarios miserables.
Así se
comportan los regímenes comunistas tratan de destruir lo que ellos consideran
la moral burguesa.
Lucho por el
aumento, pero nunca he estado de acuerdo con que las luchas universitarias se
hagan decretando paros; en una universidad eso es contra natura: los
universitarios convencemos en las aulas y en las calles, nuestros principales
aliados son nuestros estudiantes; de hecho en los últimos años son ellos
quienes han marcado la pauta de las acciones.
Históricamente
se ha demostrado que con los paros no logramos nada. Bueno en realidad si:
dividirnos a lo interno; pero algo más grave desmovilizarnos cuestión que
favorece a los gobiernos de talante dictatoriales como el que hoy tenemos en
Venezuela.
Pregunto: ¿los
que promueven el paro volverían a dar clases si se les aumenta el 100% o el 200% y se quedarían tranquilos y
no voltearíamos a ver otros problemas que aquejan a nuestra amada universidad? Amigos
el problema de nuestras universidades no es solo el salario, la crisis es aún más
profunda.
Evidentemente
debemos molestarnos, es más enfurecernos cuando vemos que el régimen gasta millones
en armamento militar y al mismo tiempo abandona nuestras universidades. Nos
enardecemos cuando el gobierno subsidia la educación en otros países mientras
nuestros profesores no tienen como alimentarse ni mucho menos vestirse. Es
razonable el planteamiento: quienes actualmente subsidian la educación superior
en las universidades venezolanas somos los profesores y trabajadores, pero además
también hemos sido timoratos para enfrentar corajudamente este régimen
oprobioso. Asi pensamos que nosotros subsidiamos la educación (que es cierto) también
hay que considerar el sacrificio de los padres que pagan una residencia para
sus hijos universitarios.
La
Universidad siempre debe estar abierta para discutir esos grandes problemas
sociales y salir a la calle de manera enérgica. El pasado domingo, antes de
iniciar la PAI de medicina en la sede de la Universidad de Carabobo en la
Morita, Estado Aragua, tuve la oportunidad de conversar con los miles de representantes que se encontraban allí
acompañando a sus hijos sobre las dificultades que vivimos los universitarios y
además el privilegio de escuchar el sentir y la visión de ellos. Desde luego es
más sencillo y menos “riesgoso” acordar un paro. Digo riesgoso entre comillas
porque abandonando la Universidad corremos el riesgo de perderla.
Finalmente
debo decirle a mis colegas profesores que comparto sus luchas, soy demócrata,
pero es necesario respetarnos, no todos creemos en el mismo método para exigir
nuestros derechos, algunos están con el paro, en cambio yo toda la vida me he opuesto. Y eso
no lo pueden percibir como una afrenta gremial para ser acreedor de un voto de
censura. Los invito a realizar un referéndum donde se le consulte a toda la
comunidad universitaria si está de acuerdo o no con el paro como método de
lucha. Esa decisión como demócrata la acataría. En todo caso, seguiré defendiendo
a mi alma Mater y a mis compañeros ucistas, sin distingo sean estudiantes,
profesores, empleados u obreros, opositores y oficialistas, hasta con la vida
si es necesario.
Desde la Secretaría
he impulsado muchas transformaciones en mejoras de todo el sector
universitario. Propuse y se aprobó la pensión de sobreviviente para los
obreros, (no se porque razón ellos antes no la tenían), elevé y se aprobó ante
el CU mantener la pensión a aquellos cónyuges sobrevivientes aún contrayendo
nuevas nupcias. Coordiné la comisión para abrirles concurso de oposición a
aquellos profesores contratados con más de 10 años al servicio de la institución
que no han podido entrar porque el baremo los castiga. Impulsé y se aprobó el
estatuto del estudiante de la UC… hemos dado la batalla, en lo que nos ha
correspondido y la seguiremos dando. Pero insisto no cejaré en mi propósito de
mantener abiertas las puertas de la Universidad de Carabobo, porque universidad
cerrada es universidad callada.
Señores la
culpa es del gobierno con claras intenciones de no invertir en la educación
para mantener un pueblo ignorante y limosnero.
No
permitamos que se cierre el único resquicio democrático y plural que queda en Venezuela
como son las universidades autónomas, populares y democráticas.
sábado, 1 de junio de 2013
Decisiones asamblea APUC 31/05/2013 @bahripinto
DECISIONES DE ASAMBLEA APUC DEL 31 DE MAYO.
Con una asistencia de aproximadamente 500 profesores se llevó adelante en la sede del Colegio de Abogados del Estado Carabobo, la asamblea convocada por la junta directiva de la asociación que nos agrupa en la UC,; los profesores dejaron ver en sus intervenciones el nivel de desespero que la situación universitaria actual les arropa; el propósito inicial, fue para informar sobre la situación ocurrida hasta esa fecha del conflicto, por lo que el profesor Jesús Villarreal expuso retrospectivamente lo ocurrido, información, que en los últimos e-mail les he proporcionado en la medida que ocurren; posteriormente, se les dio participación a tres estudiantes y a un trabajador administrativo, quienes aportaron ideas para ejercer acciones de calle que conduzcan a sensibilizar a los ciudadanos de esta región y llamar la atención de las autoridades, luego, se abrió el derecho de palabra para los docentes y en exposiciones de tres minutos se fueron dando ideas para ser ejecutadas durante los días que se mantenga el conflicto. Faltando unos seis docentes por participar, llegaron a la puerta del salón centenario, un grupo de cinco bachilleres muy exaltados y vociferando consignas contra la directiva de la APUC, pidieron se les diera la oportunidad de hablar y la asamblea se la concedió espacio que desaprovecharon por cuanto hablaron no menos de 30 segundos, ante unos rumores que fueron regados en el salón, por lo que se fueron enseguida. A partir de ese momento, una gran parte de asambleistas abandonaron las instalaciones del Colegio de Abogados por diversas razones que explicaban al marcharse; se elevaron las proposiciones a quienes todavía nos manteníamos dentro de la asamblea y las resultas la podrán leer en la edición de los diarios en el día de hoy.
Apegado a cumplir con el mandato de las mayorías dentro de lo que nos permite y dicta el sistema democrático, respeto la decisión que han venido ejerciendo en los últimos años los docentes en la Escuela de Derecho, que no asisten a las asambleas que convoca la APUC, estén seguros que en la medida de mis posibilidades estaré en esa trinchera en la defensa de los derechos e intereses que nos corresponde como profesores universitarios; la mayoría que asistió y se quedó en la asamblea pasadas las horas del mediodía, trasladan los problemas políticos nacionales a nuestra Alma Mater, no identifican contra quien debemos enfilar nuestras baterías y en ningún momento procuran la unión entre autoridades rectorales y gremio para obtener un mejor resultado en nuestro petitorio; por lo pronto, una sola golondrina no hace verano y fuimos testigos con estupor, primero de ver como solicitaban y luego, unos pocos aprobaban, el voto de censura contra el profesor Pablo Aure en su condición de Secretario de la UC, lamentable, que por pretensiones de investirse en un futuro incierto y enrarecido, se llegue a estas bajezas.
Deben, las voces que tienen la jerarquía y respeto dentro de la UC, llamar a la conciliación interna y apelar a la consciencia de quienes el pánico los esta envolviendo. Será que no somos verdaderos demócratas y la razón en cuanto al estilo Castro-comunista, es lo que da frutos hoy.
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