sábado, 20 de enero de 2018

Con la mano en el pecho/ @DimitryBelov

Con la mano en el pecho: Entre criminales, indiferentes y negligentes
@DimitryBelov
«Aquel de ustedes que esté libre de pecado, que tire la primera piedra» (Juan 8: 7). Al día de hoy, todo el gentilicio venezolano entra en alguna de tres grandes categorías:
Los criminales: aquellos que por acción u omisión forman parte y participan del Estado fallido, del defalco del presupuesto público o de las organizaciones criminales que hoy desgobiernan a Venezuela. En este grupo, por supuesto está la cúpula de la alianza corrupta mal llamada “Polo Patriótico”, están todos los funcionarios civiles y militares que viven de comisiones y contrabandos. Contamos también a aquellos funcionarios que viven de la extorsión a empresarios y ciudadanos. No pueden faltar los políticos que se han hecho con la posición de “oposición oficialista” – ¡Sí! ¡Hay que nombrarlos!-  Esos que viven de ser candidatos eternos, quienes se jactan de ser cabezas de partidos “democráticos”, pero ellos son nombrados a dedo, en procesos nada democráticos donde se valen de artimañas y ollas podridas para anular a sus contrincantes dentro de sus fórmulas. Criminales son también los hampones comunes, los narcotraficantes, ladrones, violadores, capos, asesinos, estafadores, violadores. Así como -y para completar esta clasificación- se encuentran los criminales que son aquellos que con pleno conocimiento del comportamiento de todos estos grupos, se quedan callados o son cómplices porque reciben algún regalo, subsidio o participan de determinados cargo.
El segundo grupo, que no causa menos repugnancia, son los indiferentes. Estos se pueden explicar en menos líneas que el grupo anterior. Aquellos, a quienes no les importa nada y no creen en nada. A veces coquetean o hacen negocios con los criminales. Ese tipo de individuo que hace fiesta porque en medio de un incendio donde se quemaron 10 casas de su cuadra, la de ellos no sufrió, y aunque escucharon los gritos, no salieron a ayudar a nadie. Dentro de los indiferentes están los incrédulos, aquellos que no creen,  no les importan las cifras de fallecidos por armas de fuego en los últimos 18 años, no les afecta los niveles de corrupción del país, ni la mala calidad de vida. Esos, que no creen que existan en Venezuela un grupo de ciudadanos que hoy son torturados en las cárceles por el solo hecho de aspirar un estado libre, con separación de poderes y oportunidad de bienestar individual y colectivo. Los indiferentes son los  “venezolanos” que jamás han ayudado, y dudo que lo hagan, ni intelectual, ni con recursos, ni tiempo, ni esfuerzo, a que Venezuela sea un país libre y próspero .
El tercer grupo, -y donde lamentablemente se sitúa quien escribe estas líneas-, son los negligentes. No tenemos menos culpa que los otros grupos, pero paradójicamente nos enaltecemos nosotros mismos como moral y éticamente puros. Aceptémoslo, hemos sido negligentes en concretar la consolidación de la senda libertaria. Hemos sido negligentes en la planificación, en la estrategia y en la acción. Y donde más hemos fallado es en nuestra capacidad de unirnos. De identificarnos entre todos aquellos que anhelamos la república de estado del derecho y separación de poderes. Sí, hemos fracasado hasta ahora en mostrarnos al mundo como una fuerza con un objetivo y plan de rescate claro. Pedimos intervención internacional como un cheque en blanco sin sustentar como vamos a hacer viable y valedera esa ayuda en el tiempo. Fallaron los valientes del Junquito, falló Caguaripano, fallamos quienes creímos en la vía de la resistencia y la salida. Falló la gente del petróleo y los militares de abril del 2002 y los de ahora. Han fallado los estudiantes, los políticos, los gremios, los religiosos y demás grupos civiles. Como reza la cita al inicio, quien esté libre de pecados, que tire la primera piedra
En vez de perder el tiempo señalándonos, dediquemos el tiempo a poner la mano en el pecho, a ser sinceros al asumir errores. Aprovechemos cada segundo en consolidar la unión de los movimientos, en despertar de nuevo esa fuerza en los activistas, a reactivar los planes libertarios y mostrarnos como una fuerza coordinada. Cuando el mundo escuche el rugir de éste ejército de soldados libertarios, ningún ejército de la tierra o el cielo dudará en acompañarnos.

*Dimitry Belov

*Coordinador internacional de Compromiso Ciudadano

viernes, 19 de enero de 2018

Pablo Aure: Universidades deben pronunciarse sobre ejecuciones extrajudiciales


Valencia, 18-01-2017.- Pablo Aure, secretario de la Universidad de Carabobo se pronunció este jueves durante el Consejo ampliado de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas sobre el papel de la universidad venezolana en la grave crisis que atraviesa el país.
“La universidad venezolana entiende que estamos ante una decadencia institucional de proporciones escandalosas, por eso, con más razón debemos pronunciarnos y advertirle al país y al mundo sobre todo lo que está mal, no podemos callar, y menos ante la presencia de ejecuciones extrajudiciales”, dijo.
“El año pasado por iniciativa del decano David Rutman junto a un grupo de profesores y estudiantes denunciamos en las comunidades el fraude de la Asamblea Nacional Constituyentes con el programa “Aula y Constitución”, este año debemos seguir con diferentes temas de preocupación nacional”, comentó.
En este orden de ideas precisó “esta semana han sucedido cosas muy graves, en primer lugar tenemos el asesinato del inspector del CICPC, Oscar Pérez y su grupo, y por otra parte la persecución a los obispos que dedicaron unas palabras sobre la crisis del país en la procesión de la Divina Pastora”.
“Aprovecho este derecho de palabra ante el Consejo ampliado de esta Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas porque de alguna manera tenemos que pronunciarnos sobre estos hechos, en primer lugar porque el derecho a la vida es sagrado, en nuestro país no existe la pena de muerte y mucho menos sin juicio previo. ¿En que se ha convertido este gobierno? Todos vimos como el inspector Oscar Pérez y su grupo, que son ejemplo de valentía, grabaron su disposición de entregarse a las autoridades, de rendirse, pero lo que realmente estaban grabando era su ejecución, pues fueron vilmente asesinados.”, aseguró.
Asimismo continuó “entre los hechos que agravan más las cosas, está la presencia de miembros de colectivos armados irregulares en esta operación que se supone era exclusiva de cuerpos de seguridad del Estado, eso genera muchas dudas y el país merece una explicación, tanto así que amenazan con violar aún más las leyes procesales al rehusarse entregar el cuerpo a sus familiares y amenazar con cremar los cadáveres, cosa que está legalmente prohibido cuando la muerte deviene por hechos susceptibles a ser objeto de investigaciones o juicios”.
En su intervención Aure también se refirió a la persecución contra los obispos Antonio López Castillo de Barquisimeto y Víctor Hugo Basabe de San Felipe, por su intervención durante la procesión de la Divina Pastora.

“En el caso de estos obispos estamos viendo lo que en su momento muchos pensaron no iba a ocurrir, ya no solo hay censura a los medios de comunicación, sino también en lugares tan sagrados como los templos y actividades del libre culto religioso que se supone tenemos los venezolanos, eso es inaceptable”, concluyó.

domingo, 14 de enero de 2018

Universidad: trinchera de lucha

¡Hasta cuándo!
Universidad: trinchera de lucha
@pabloaure
Asumo estas líneas con el inmenso amor y pasión que le profeso a mi Universidad de Carabobo. Es la realidad que observo y que nunca me resignaré a aceptar con indiferencia. 
Esta semana se reinician las actividades luego del receso vacacional decembrino. Sinceramente no fueron las vacaciones tradicionales del mes de diciembre, aquellas donde los trabajadores disfrutaban de los aguinaldos porque les alcanzaban no solo para las hallacas, sino que también les rendía entre otras cosas, para pintar o remodelar la casa, cambiar el carro, comprar los regalos del Niño Jesús y hasta para viajar de paseo fuera del país. Ya todo cambió. El personal universitario así como todos los trabajadores de Venezuela deambula en una suerte de supervivencia. La primordial preocupación de cualquier venezolano es cubrir las necesidades básicas que la mayoría de las veces es imposible.      
Nos encontraremos con un panorama nada satisfactorio.
Todos los servicios que presta nuestra casa de estudios comenzarán con muchas deficiencias, inclusive algunos dejarán de prestarse, del mismo modo como han venido paralizándose otros en estos últimos tiempos. Las carencias son de tal magnitud que pudiéramos discutir sin complejo alguno, si con las actuales condiciones de funcionamiento el concepto de Universidad es aplicable o no. Esta misma realidad no escapa a ninguna de las universidades del país.
Emigración estudiantil y laboral.-
Tan afectados se ven los estudiantes como los trabajadores. Ambos observados desde las ocupaciones inherentes a sus actividades. El estudiante desea culminar su carrera para cumplir esa etapa, pero le atormenta saber la poca o ninguna oportunidad de trabajo que tendrá en este país, o si las consigue, sería para ganar menos de diez (10$) dólares al mes, por eso es una constante escucharlos hablar en los pasillos sobre sus intenciones de emigrar, bien sea después de graduarse o inclusive abandonando sus estudios, y en efecto, lo han venido haciendo en cantidades inimaginables.
Esto lo digo con propiedad, porque soy el secretario de la UC y me corresponde legalizar junto a la rectora los documentos que les exigen en aquellos países que los recibirán.
Lo mismo ocurre con los docentes, administrativos y en menor cantidad, pero ocurre, con el sector obrero. Piden un permiso no remunerado o renuncian porque ven que Venezuela agoniza como país, con lágrimas en los ojos provocadas por el dolor que significa para ellos tener que dejar años de entrega a la UC y aunque les falte poco tiempo para su jubilación agarran sus maletas y parten a probar suerte en otras latitudes.
Sé lo que significa el “beneficio” de la jubilación, que en este caso los trabajadores no lo entenderían como un beneficio, sino como el honor propio de la satisfacción por el deber cumplido. Desde luego que no es por la pensión de jubilación que les da tristeza, porque a lo sumo y en promedio pudiéramos  estar hablando de doce (12) dólares mensuales, que no es nada económicamente. El dolor es por tener que escapar desesperadamente de los tentáculos de un régimen que se ha empeñado en esclavizar a los ciudadanos. 
Algunos se van a trabajar en universidades de otros países, donde sí reconocen como fundamental para el progreso, la función del educador y del investigador, asignándoles remuneraciones acordes con su preparación.  
Con sentimiento debo también decir que, la mayoría no emigra sino que huye de Venezuela en búsqueda de oportunidades, pero lamentablemente en esas tierras lejanas a la mayoría de la diáspora venezolana le corresponde realizar trabajos que no son propios de su profesión, arte u oficio, ya que se dedican a otras tareas. No digo que sean degradantes las faenas que les toca realizar para ganarse la vida, porque el trabajo no degrada, pero aflige que no son empleados en sus áreas del conocimiento, que con mucho esfuerzo y dedicación adquirieron acá.
Sin embargo, también hay que reconocer la grandeza de aquellos venezolanos –que son bastantes- que han sabido superar cualquier dificultad y han sobresalido ante la difícil barrera que significa ser extranjero. En esto hago un paréntesis para decir que Venezuela es única en el trato hacia el inmigrante. Otros países no son tan afables como el nuestro.
Exportamos talento y nos llegan expoliadores. 
A través de la historia hemos demostrado que recibimos con los brazos abiertos a quienes han inmigrado a estas bellas tierras. No le tenemos ojeriza a quien viene a trabajar sanamente. Por cierto, eso no es lo que vemos hoy día, porque la mayoría de los extranjeros que han llegado a Venezuela  durante este disparate llamado “Socialismo del Siglo XXI” no ha venido para trabajar sanamente, sino para constituirse en ejército de ocupación en unos casos y, en otros, llegan para expoliar las riquezas naturales a cambio de mantener este modelo político que a paso de vencedores ha destruido nuestra nación. Así vemos a estas nuevas colonias de inmigrantes, que en nada se parecen a los que llegaron durante la mal llamada “IV república”. No son portugueses que vienen a trabajar, a montar una panadería; tampoco son libaneses que llegan para recorrer las calles vendiendo “cortes baratos” o, italianos para montar una zapatería o servir de maestro de obra en alguna construcción. Señores, la oleada de “inmigrantes” que ha llegado es nada productiva, no genera empleos ni riquezas, al contrario, los extermina. Comenzaron los cubanos (castristas) para desplazar a nuestros galenos y trabajadores de la salud con la misión “Barrio adentro”, pero también para diseñar un sistema de identificación y seguimiento entregándole los registros y notarias; más tarde, sin aportar ni siquiera un (1) dólar, se les adjudicó la mitad del capital accionario en la empresa “Bolipuertos” para controlar todo lo que entra y sale por los puertos y aeropuertos, se les transfirió buena parte de la soberanía alimentaria. Luego, llegaron los chinos y los rusos para acabar con otros tesoros, entre ellos el arco minero. A la industria petrolera le han dado hasta con el tobo.
 La Universidad como trinchera.-
Hoy los sindicatos discuten las condiciones de trabajo en nuestras casas de estudio, se escuchan propuestas de rebajar la cantidad de horas y de días de trabajo. Sus angustias tienen eco en todas partes, imposible no estar identificados con sus preocupaciones. El sueldo no les alcanza para mantener operativos sus carros (de aquellos que aún lo tienen), no hay transporte público, deben buscar la alimentación de su familia, y en fin deben hacer muchas cosas para sobrevivir, y si después de superar esos obstáculos si logran llegar a la Universidad se encontrarán con las carencias que impiden prestar un servicio adecuado.
Que nadie lo dude, el régimen quiere que abandonemos nuestros sitios de trabajo, que saquemos el “carnet de la patria” y asignarnos un pago mensual por no hacer nada. Nos controla y nos mantiene en el ocio, tal cual hizo Castro en Cuba.
Amigos míos, compañeros estudiantes y colegas trabajadores, la Universidad debemos convertirla en trinchera de lucha, desde allí debemos impulsar ideas. No basta “aclimatarnos” a las condiciones que impone el régimen, por ejemplo con el horario, es indispensable y urgente ser creadores para revertir esta terrible situación. Somos millones de universitarios que pudiéramos provocar los cambios, hacer el giro necesario para reconstruir el país. Asumir los riesgos. Basta de lamentos, es la hora del accionar, que cada profesor se reúna con sus alumnos, que cada jefe de cátedra con sus profesores, cada director y autoridad con su personal y se defina la estrategia. Si la Universidad no reacciona ya, pues entonces seguirá agravándose la situación y el tiempo nos juzgará como aquellos timoratos que no estuvimos a la altura para enfrentar la tiranía roja que devastó a Venezuela.
Vamos universitarios, no es momento de retroceder ni doblarnos, llegó la hora de constituirnos en la vanguardia de la lucha, porque nos asiste la fuerza de la razón y el coraje heredado de la participación en la derrota de otras dictaduras. ¡O luchamos, por nuestra UC y por Venezuela, o las perdemos definitivamente!

Pablo Aure                         

domingo, 7 de enero de 2018

Incertidumbre o coherencia/ @pabloaure

¡Hasta Cuándo!
Incertidumbre o coherencia
@pabloaure
Este 2018 nos ofrece dos opciones: o nos mantenemos bajo el manto oscuro de la incertidumbre o asumimos el reto de ser coherentes, y en consecuencia tomar las decisiones correctas. Desde hace varios años hemos venido escribiendo sobre el acontecer político venezolano. No lo hacemos con el propósito de complacer peticiones, ni mucho menos para congraciarnos con determinados sectores políticos, sean opositores, oficialistas o indiferentes. Escribir para el público, les confieso, representa riesgos, tanto por el escrutinio de nuestros lectores, como por la intolerancia de la satrapía gobernante.
El riesgo con los lectores es interesante asumirlo porque hay un justo y sabio juez -que es el tiempo- encargado de dictar sentencia. Durante esta locura que se empeñan en llamar Socialismo del siglo XXI” he sido sentenciado muchas veces por ese juez. En todo caso siempre es preferible la sinceridad.
No pretendo hacer ver aquella expresión chocante: se los dije”, solo invoco el sentido común para tratar de unirnos más en los propósitos y apartarnos de las posturas caprichosas o lo que es peor, negociadas con el barniz y el despliegue publicitario de una cacareada unidad que es inexistente y que lamentablemente la han utilizado como chantaje para encallejonar a los ciudadanos de buena fe por un camino que nunca conducirá a hacia libertad. 
En cuanto a la satrapía, les digo que de ella si he recibido condenas –y muchas veces-, me ha perseguido y todavía me mantiene expedientes fabricados en el burdel de la infamia para cuando lo considere intentar depositarme en el calabozo del honor. ¡Si del honor! porque quien está tras las rejas por luchar por ideales libertarios no puede sentirse de otra manera sino honrado. Desde luego, no solo es preferible, sino indispensable sobre todas las cosas, combatir fuera de los calabozos, y en esto debo ser enfático: no importa si hay que hacerlo desde la clandestinidad porque para los esbirros del régimen también es un honor exhibir enjaulados a los disidentes.
Si te portas bien tendrás comida.-
Llegó el 2018 con innumerables focos de protestas. El año pasado fue despedido por el enojo ante las promesas incumplidas de perniles, cajas clap” y tickeras.
Este año que recién comienza debe haber no solo cautela sino sentido común para involucrarse en las protestas que habrá en número y en lugares insospechables. No hay que ser un experto para afirmarlo: hay mucha hambre y creo que todavía no hemos llegado al llegadero, no hemos visto llaga sino peladura”.
El régimen consciente de esa situación, a como dé lugar manipulará el empobrecimiento extremo de la gente, la hiperinflación y la escasez hasta más no poder. Jamás reconocerá su responsabilidad en esta maldad inducida. Porque este estado calamitoso en el que se ha convertido Venezuela ha sido promovido por un sistema cuyo objetivo principal, además de robar y traficar, es sumir en la pobreza a toda la población para hacerla dependiente del tirano. El hambre es un mecanismo de control. Por eso el carnet de la patria y las cajas clap para los censados.  Si te portas bien tendrás comida”

Saquear no es protestar.-
Muchos pudiéramos pensar que el hambre lo justifica todo, por esa razón a quien le toca la puerta con intención de quedarse, es capaz de hacer lo que sea para espantarla. He visto a algunos supuestos opositores involucrarse en acciones planificadas por el régimen para sacarle provecho a las perversas regulaciones de los precios. El domingo 7 de enero los automercados Plaza y Central Madeirense de Valencia sufrieron la embestida de la tiranía, y “escuálidos vivarachos” participaron también en el delito. Que desgracia cuando hay que combatir una tiranía y grupos de personas irracionales que dicen ser demócratas, a estos, no les pasa por la cabeza que los saqueos siempre se voltean contra los ciudadanos porque el régimen toma mayor control de la calle y logrando avivar uno de sus principales objetivos: el hambre.  
Robar o saquear -que es lo mismo- es lo primero que se le ocurriría a alguien que solo quiere comer hoy sin pensar en mañana. Podrás tener comida para algunos días pero luego volverás a sentir necesidad de alimentarte, y entonces no podrás saquear porque ese negocio al cual fuiste ya lo quebraste.
En estas acciones vandálicas de comienzo de año ha estado involucrado hasta los tuétanos el régimen quien utiliza el SUNDDE como agente instigador. El modus operandi es alevoso y criminal. Le informa a un grupo de oficialistas que en determinado establecimiento se efectuará un operativo, luego, trasladan a los “saqueadores” al negocio, quienes comienzan a llenar sus carritos con mercancía, en eso se presentan los justicieros” hamponiles del SUNDDE y obliga a los gerentes a bajar el precio de la mercancía para que sean vendidos a precio justo”, en ese momento se produce la desbandada, la locura, todos los productos a precio de hace más de un año lo que lógicamente ocasiona una gran pérdida al establecimiento condenándolos al cierre, lo que implica que sus trabajadores quedarán desempleados.
No  caer en peines.-
También se han producido y seguirán apareciendo ciertas protestas focalizadas y estimuladas por el régimen, para que sean fácilmente controladas. ¿A ustedes no les ha parecido extraño que quienes aparecen hablando en las protestas ilógicamente son “maduristas” y le echan la culpa a algún funcionario de poca monta? Bueno la respuesta es sencilla: apartar de cualquier responsabilidad a Nicolás Maduro y a su caterva de colaboradores causantes de esta tragedia por la cual estamos atravesando que ejecutan al pie de la letra la receta hambreadora, para mantener ocupado a los ciudadanos buscando comida.
Culpable es el régimen.-
Cualquier acción debe estar dirigida contra el régimen. No hay comida por el régimen, no hay medicina por culpa del régimen, el régimen nos quiere controlar todo y por eso tampoco hay dinero en efectivo. Con los militares no hay que meterse, porque solo es su cúpula la que está en el juego macabro de la sumisión popular. Ellos ricos en dólares y en euros, pero el resto de la institución castrense pasando las de Caín porque tampoco tienen sus necesidades básicas  cubiertas. Un ejemplo, si algún soldado se enferma, inmediatamente le dan la baja porque no tienen seguro que cubra los gastos de su enfermedad.
El desenlace está en ti.-
Que pase lo que tenga que pasar, pero sépanlo: nada ocurrirá mientras no impulsemos la protesta pacífica, y esta debe darse de manera organizada y coordinada. Recuerden: jamás confrontar a las fuerzas públicas.
Al final deberá existir no solo un pronunciamiento sino la ejecución del restablecimiento del Estado de derecho en el país, con el apoyo militar y de organismos internacionales. Los civiles solos jamás lo lograremos, porque el régimen se sustenta a través de la fuerza bruta que le imprime la cúpula militar, grupos irregulares armados, incluidas las bandas fuertemente armadas de organizaciones delincuenciales internacionales. El 2018 debe ser el año de la coherencia, de la perseverancia y del coraje. Que nadie se equivoque en el lugar donde estamos parados. Estamos viviendo momentos difíciles y todo parece indicar que se profundizarán. Mientras más conscientes estemos de eso más cerca estaremos de la solución.
Esto no será eterno, pero hay que enfrentarlo con decisión y sin ambages. No caigan en la trampa de las elecciones, eso es alargar la agonía. Las tiranías no salen por votos.

Pablo Aure       

viernes, 29 de diciembre de 2017

Enero será determinante para la lucha contra la dictadura

Pablo Aure: Enero será determinante
 para la lucha contra la dictadura

Pablo Aure, coordinador general de Compromiso Ciudadano aseguró que los tiempos de definir las estrategias para enfrentar a la dictadura se están agotando.
“Enero será determinante para la lucha contra la dictadura y sus mafias. Hoy solo imaginamos un escenario posible para el primer mes del año y es un record en hambre, desnutrición, pobreza y escases generalizada, falla en todos los servicios, y todo debido a la mortal hiperinflación inducida por el PSUV”, puntualizó.
En este sentido, Aure dijo “los tiempos de definir las estrategias se agotaron o se están agotando. Desde compromiso ciudadano asumimos una sola ruta, y es la necesidad de crear gobiernos ciudadanos en cada comunidad, para organizar a los vecinos ante la debacle total, tender puentes con el sector militar y solicitar ayuda internacional para obligar al régimen a dimitir, de lo contrario, es una mentira decir que con votos vamos a salir de una cúpula reconocida por la ONU como narco Estado violento”.
Y continuó “La Asamblea Nacional se entregó a la dictadura, ya de ella no podemos esperar nada, así que hoy más que nunca la solución depende de nosotros, los ciudadanos de a pie, por eso llegó el momento de ser más solidarios con el prójimo, más atentos con los vecinos, porque solo unidos lograremos sobrevivir a este maquiavélico proceso al que nos ha llevado este modelo socialista impuesto desde la usurpación del poder”. 

La historia de mi manada/ @DimitryBelov

Dicen que en una región cercana, había una gran manada de Lobos. En ella coexistían todos sus integrantes de manera armónica. Cada uno entendía y cumplía su papel en el grupo y cada quien asumía su compromiso de aportar su esfuerzo y talentos para traer alimentos. Juntos unían esfuerzos para defenderse de amenazas externas. Un día, un grupo de  ellos decidió aventurarse a explorar nuevos territorios. Al llegar cerca de un lago vieron una granja de humanos, donde en un rincón de la cerca había algunas sobras de huesos y restos de comida. Uno de los jóvenes lobos buscó acercarse y otro lo detuvo diciendo: -No te acerques, eso que parece comida fácil es en realidad un gran peligro. El humano puede apresarte o matarte. –Pero está muy fácil de tomar, además yo soy más ágil que el torpe humano- Respondió el joven lobo afanado. –Nuestro trabajo es buscar el sustento para nosotros y también para la manada, si pierdes el tiempo allí corremos el riesgo de dejar sin sustento al resto- Insistió el sabio lobo. –Eso no sucederá, mira que rápido la consigo! Estoy cansado ya de la austeridad que representa vivir de lo que cazamos- El joven lobo corrió, velozmente agarró sus sobras y regresó muy rápido al grupo degustándolas. Al satisfacer su hambre el animal ese día no participó de la cacería y tampoco del festín.
Los días siguientes, el joven lobo siguió asistiendo a esa cabaña, le gustaba la idea de comer sin tener que esforzarse en conseguirla. El humano dejaba las sobras y poco a poco el animal se fue habituando a no asistir a la cacería. Perdió la agilidad de leer el terreno, al clima y a la presa. Un día, la puerta de la cerca donde el humano tenía otros animales estaba abierta. El lobo ingresó y vio que allí el humano dejaba más comida. No fue ni tras las gallinas, ni tras los cerdos, ni los patos. Su ambición ya no eran los campos abiertos, ni el acecho a la presa, sólo se preocupaba por la comida fácil.
Desde ese día el lobo no se fue de allí, se habituó a vivir de sobras, incluso cambió sus rasgos y movimientos para agradar más al humano. Aprendió trucos porque se dio cuenta que así conseguía más comida. El humano se percató de ello, e invitó a los vecinos a ver aquel animal amaestrado. Luego la aldea entera asistía a ver el espectáculo. Un día los lobos de la manada, fueron a buscar a su amigo. Al verlo no lo podían creer, casi no le reconocían, ahora era un perro. Al decirle que regresara a la manada, aquel nuevo animal respondió: -Ustedes son unos salvajes, sólo buscan cazar por su bienestar individual. ¡Aquí en la granja todos somos iguales! El humano se preocupa por nosotros, nos protege de las amenazas. Recibimos nuestra comida, sin perseguirnos los unos a los otros, se encarga de cuidarnos sin distingo de clase en la cadena alimentaria- Aquellos lobos, atónitos, no entendían como alguien renunciaría a su derecho a valerse por sí mismo, a recibir la educación que el bosque y la sobrevivencia le proveían, no entendían como alguien renunciaría a ser libre.
            Un miembro de su manada había cambiado por entero sus valores, su comportamiento, su apariencia,  sonaba tan convincente, que Incluso había logrado convencer a otro lobo, el más débil y joven de la manada, que se quedara allí. El líder de la manada al enterarse, meditó muchas lunas al respecto, buscando la forma de hacerles entender que la fortaleza de la manada es la individualidad del lobo, y que la fortaleza del lobo es la institución de la manada. ¿Cómo puede ser una manada fuerte donde todos dependen de una sola entidad que los alimente? ¿Cómo explicarles que desde una posición de búsqueda del bienestar personal, siendo rigurosos en nuestras leyes, la sociedad entera se beneficia y fortalece?
El humano siguió llevando a la gente para que viera el espectáculo, les cobraba una entrada para ver el acto,  hizo lo mismo que los jóvenes lobos, dejó de sembrar la tierra y  se acostumbró al dinero fácil, no abonaba ni sembraba nuevas plantas, descuidó a sus gallinas a merced de los zorros, los cochinos perecían por enfermedades. Los ahora dos perros, recibían latigazos cuando no hacían lo que el humano quería, además de tener que hacer el show en la mañana, en la tarde y en la noche. Pero los perros seguían ahí porque al menos tenían comida. Una vez que la gente del pueblo se aburrió de ver a los perros dejo de ir a la granja, esta entró en crisis. Las porciones de comida se hacían menores, había días donde el humano ya no les dejaba ninguna sobra. Los perros comenzaron a ver como  faltaban animales en la granja. Cada vez quedaban más solos aquellos dos flacos caninos, aunque respiraban aliviados porque ellos todavía seguían en su granja y ellos seguían vivos. “Al menos no nos ha tocado a nosotros” pensaban. Seguían siendo fieles al hombre porque se aferraban a su miseria.
Una noche, los perros escucharon varios ruidos. Contaban ya dos las noches acostándose sin recibir su porción de comida, por lo que no les dio la fuerza ni siquiera para ladrar. Vieron a una serie de animales acercarse, agarrarlos del pellejo y arrastrarlos fuera de la granja. En el camino les causaron algunos raspones que les dolieron. El humano al percatarse, tomó su escopeta disparó hacia el grupo hiriendo a uno de los lobos que habían venido al rescate. Aún con una baja, los lobos lograron su objetivo, salvaron a sus dos compañeros, aunque estos no parecían agradecerles. Les gruñían y exigían su porción de comida gratis. Aquellos animales domesticados no cazaban, no respetaban las leyes de la manada, no aportaban ningún valor a aquel grupo, habían olvidado que significaba vivir en una sociedad organizada. El líder de la manada, lejos de expulsarles, con mucha paciencia se dedicó a reeducarles, a veces ello implicaba justos castigos. Poco a poco entendieron que la manada no les exigía fidelidad ciega, que ellos eran libres de irse en cualquier momento a buscar otros terrenos para hacer su manada o acompañar a otra, sólo debían aportar y respetar las leyes para ser miembros dignos. Con  cada salida del sol, aquellos perros volverían a escuchar los sonidos del bosque. Con cada luna llena, volvieron a entender de nuevo las temporadas, las fases de la luna, a apreciar el aullido del grupo, empezaron a apreciar de nuevo el orden y las leyes. Con el pasar de las temporadas, ambos tenían colmillos más grandes de nuevo, su apariencia era más fiera. Fue allí que volvieron a sentir el sabor del poder valerse por sí mismos y estar orgullosos de aportar a su manada, fue allí que volvieron a ser lobos.
Un pequeño lobo le preguntó al líder ¿Por qué había tomado el camino más largo? ¿Por qué no había desterrado a aquellos perros y le ahorraba trabajo a aquella manada? El líder de manera calmada respondió: -Dejarlos en aquella esclavitud mental, eventualmente habría sido su fin, habría mostrado que necesitaban de alguien más para sobrevivir- Siguió –Eso, habría corrido como el fuego en la sabana seca por todo el territorio del lobo, las demás manadas habrían entrado en caos con los lobos buscando la vida fácil y la dependencia de otros. Eventualmente con el pasar del tiempo, los lobos nos habríamos extinguido, nos convertiríamos todos a perros si nuestra sobrevivencia dependiera de alguien más- Miró al pequeño lobo y continuó –Este, nuestro sistema, puede no ser el camino perfecto, mucho todavía nos queda por aprender, pero es este camino que nos hace libres de pensamiento, con la libertad de pensamiento viene la innovación y la libertad de acción, es eso lo que nos permite continuar sobreviviendo. Siendo mejores cada uno, garantizamos la fuerza de nuestro grupo y la supervivencia de toda la especie.
A mis compatriotas en este nuevo año 2018. Continuemos siempre en la senda de independizarnos,  en nuestra intención de ser libres, de educarnos y educar a aquellos que no entienden a la libertad como un valor. Con cada venezolano preparándose para asumir las riendas de su futuro, estaremos más cerca de lograr el presente que deseamos. La Venezuela próspera, es un proyecto que es posible mientras todavía existan venezolanos que la visualicen.

@DimitryBelov

domingo, 17 de diciembre de 2017

2018 sin Maduro y sin la MUD

¡Hasta cuándo!
2018 sin Maduro y sin la MUD
@pabloaure
A pesar de la terrible situación económica que nos deja el 2017, debemos sentirnos esperanzados para el 2018 porque será el año de los cambios.
La oposición -me refiero a la verdadera oposición- comenzará el 2018 depurada. Ni MUD ni los traidores impedirá que se acelere la caída del régimen, porque ya todos quedaron al descubierto.
La MUD y sus íntimos socios no quieren salir de Maduro porque se les acabaría la mantequilla. Ya se los he venido diciendo: no esperemos nada de ellos porque representan lo mismo” lamentablemente hasta hace poco quedaban muchos ciudadanos de buena fe que en ellos creían.
Enemigos identificados.- 
En lo particular estoy muy satisfecho con los resultados del diálogode República Dominicana, por ejemplo, ha sido una innegable confesión  las declaraciones de Enrique Márquez (UNT), en las que reconoce que la oposición” -donde él milita- estaría dispuesta a colaborar en el levantamiento de las sanciones al narco-estado violento” si se llega a un acuerdo.
Otro hecho importantísimo es que quedó en evidencia la estrecha cercanía existente entre el representante de Voluntad Popular con los hermanos Rodríguez. En fin, los venezolanos que queremos enrumbar a nuestro país hacia un destino mejor, tenemos una inmensa deuda con República Dominicana porque allá se terminó de develar la tramoya MUD-PSUV. Esto quiere decir que, una vez identificados los enemigos es menos complicada la reunificación de los verdaderamente comprometidos con la prosperidad en Venezuela.
Ahora no quedará ningún ciudadano que no entienda el por qué la Asamblea Nacional nunca discutió con seriedad el caso de los narcosobrinos”. Los tribunales en los EEUU lo sentenciaron mientras que aquí los diputados lo silenciaron. Si eso no es alcahuetería díganme entonces qué es: ¿traición, encubrimiento, complicidad, cohecho? Queda abierta la especulación. Siempre se ha dicho que la mujer del César, no solo debe ser honesta sino que también debe parecerlo. Los diputados que se prestaron para silenciar el caso de los sobrinos de la pareja presidencial” no solo no parecen honestos sino que su comportamiento ratifica su apariencia.
A los adversarios hay que identificarlos, por eso no solamente basta señalar a Maduro y a su pandilla, también es menester ubicar a los que se mimetizan en  la oposición. Hoy podemos afirmar sin tapujos que esa caterva de individuos aglutinados para medrar del régimen enarbolando una bandera opositora ha sido una de las principales causantes de la permanencia de esta narcodictadura”. Esos farsantes también tendrán que rendirle cuentas a la justicia. A ellos también habrá que sentarlos en el banquillo de los acusados cuando acudan a la Comisión de la Verdad, luego de zafarnos de esta tiranía. ¡Basta de hipocresía cuando nos refiramos a ellos. Corrupto el régimen y malandros sus colaboradores disfrazados de opositores.
No faltará alguien que por defender a los indefendibles guisadores con el traje de opositores que vienen celebrando con sus compinches en República Dominica, nos califiquen como antipoliticos a los que opinamos que el único diálogo que apoyaríamos es pactar la salida del régimen.
Quienes negocian en RD son los cómplices perfectos que necesita este “narco-estado violento” para sobrevivir. Pero ya se les acabó la guachafita, porque de ahora en adelante cualquier protesta que realicemos será dirigida contra todo lo que signifique la permanencia de Maduro y sus colaboradores en el poder.
Sanciones contra gobierno y colaboradores.
Yo voy más allá, si llegare a materializarse un acuerdo (que no será respetado) entre la MUD y el PSUV que establezca elecciones presidenciales, maquillaje al CNE, que se acepte la asamblea nacional constituyente y aparezca algún parlanchín dizque opositor solicitando levantamiento de medidas contra funcionarios, desde ya debemos iniciar la campaña de la extensión de esas sanciones y que los incluyan en la lista de indeseables, no para que sientan vergüenza, porque no la tienen, sino para que no puedan disfrutar la contraprestación que pretendan obtener por el producto de su traición.
Drogas sí, medicamentos no.-
No hay canal humanitario para dejar entrar medicamentos al país para salvar millones de vidas. Por los puertos y aeropuertos venezolanos no pueden pasar medicamentos ni alimentos, pero las noticias internacionales dan cuenta que, si pueden pasar toneladas de droga. O sea, menos complicado sacar droga para envenenar el mundo que meter alimentos y medicamentos para salvar a venezolanos.
¿Maduro y Noriega?-
Muy raro que a los sobrinos de la pareja presidencial los condenaran a 18 años, cuando muchos especulaban, dada a la gravedad de la acusación, que los sobrinos podrían sufrir la pena máxima de cadena perpetua que pudieran acarrear esos casos. Se les acusó de planear el envío ilegal de cientos de kilogramos de cocaína desde el hangar presidencial en el aeropuerto de Caracas a Honduras, para de allí contrabandear la droga hacia Estados Unidos. (Por cierto, sobre esto nada ha resuelto la Asamblea Nacional)
En ese tipo de procesos, la justicia norteamericana toma mucho en cuenta la colaboración que aporten los imputados para perseguir las distintas ramificaciones que se deriven de la comisión de esos hechos punibles.
“Los pactos suceden con mucha frecuencia en la corte federal, porque los casos son muy fuertes. El tiempo de condena disminuye según la cantidad de información”
Por el tipo de sentencia que dicho sea de paso, algunos celebraron y otros lamentaron porque esperaban más años de cárcel, no es de extrañar que alguna información importante tuvieron que aportar los condenados que muy probablemente apuntarían a otros peces un poco más gordos. Recordemos, se dijo que los sobrinos usaban el hangar presidencial de Maiquetía, aviones oficiales y pilotos militares. No es necesario tener una prodigiosa imaginación para concluir hacia qué personas apuntan el objetivo final. Y si a esos posibles acuerdos de los penados le sumamos las declaraciones de ex funcionarios (militares y civiles) que han venido cantando de lo lindo en el imperio americano, y también hacemos un poquito de memoria para recordar la aparición de aquel capitán de corbeta de nombre Leamsy José Salazar Villafaña, podemos ratificar que al rompecabezas ya le faltan pocas piezas por armar.
Mientras esas investigaciones se siguen llevando a cabo fuera de Venezuela, acá, en el territorio nacional, es urgente organizarnos y tener preparado el “pacto 2018”. Es imperioso tender puentes con civiles y militares, así como también, es indispensable el contacto permanente con países vecinos y organizaciones internacionales, para coordinar acciones que conlleven al restablecimiento del Estado de derecho en nuestro país. No nos puede agarrar el catarro sin pañuelo.  2018 será el año del renacer.      

Pablo Aure