viernes, 24 de abril de 2026

Voto salvado adscripción de la DICAE al despacho de la rectora

VOTO SALVADO QUE PRESENTA EL

SECRETARIO DE LA UC, PROF. PABLO AURE, ANTE EL CONSEJO UNIVERSITARIO EN RELACIÓN CON LA DECISIÓN DE ADSCRIBIR LA DIRECCIÓN CENTRAL DE ASUNTOS ESTUDIANTILES (DICAE) AL DESPACHO DE LA RECTORÍA

Ciudadana
Rectora y demás miembros del
Consejo Universitario.
Sede del CU._

​Quien suscribe, PABLO AURE, en mi carácter de Secretario de la Universidad de Carabobo, autoridad electa por la voluntad soberana de la comunidad universitaria, de conformidad con las atribuciones legales y reglamentarias que ostenta mi cargo, procedo a SALVAR MI VOTO frente a la decisión de este cuerpo colegiado de adscribir la Dirección Central de Asuntos Estudiantiles (DICAE) al Despacho de la Rectora, fundamentado en las siguientes consideraciones:

​PRIMERO: De la Involución Institucional y el Talante Autocrático
Esta decisión representa una grave involución democrática que vulnera la arquitectura institucional de nuestra Alma Mater. Al desmembrar la Secretaría de su brazo operativo fundamental, la Rectora evidencia un talante autocrático que desconoce la historia republicana de la universidad. Se emulan aquí conductas que han llevado al país a la destrucción: valiéndose de mayorías mecánicas para anular las competencias del funcionario que resulta incómodo por su ejercicio de control y disidencia.

​SEGUNDO: De la Inexistencia de Justificación en la Competencia

Resulta técnica y administrativamente aberrante que la Dirección Central de Asuntos Estudiantiles sea arrebatada a la Secretaría. No existe justificación en la competencia ni fundamento funcional para que la Rectoría asuma atribuciones que, desde la reapertura de la UC en 1958, han sido consustanciales al Despacho del Secretario. Esta acción pretende vaciar el cargo de contenido y convertir a la Secretaría en una "autoridad de fachada".


​TERCERO: De la Indefensión Jurídica y el Riesgo de la "Firma a Ciegas"

La adscripción de la DICAE al Rectorado me coloca en una situación de grave riesgo jurídico y responsabilidad objetiva. Al perder el control administrativo sobre el personal que procesa expedientes académicos, se me pretende reducir a un simple "firmador" de documentos elaborados bajo una línea de mando ajena. Es una violación a normas elementales que el funcionario que debe dar fe pública sea obligado a firmar a ciegas documentos producidos sin su control, supervisión ni fiscalización directa.


​CUARTO: Del Móvil de Venganza ante el Reclamo de Transparencia

​Es imperativo dejar sentado que el verdadero móvil de este atropello es la venganza política ante mi insistencia en controlar los ingresos de las facultades y aquellos que recibe la Rectora a través de fundaciones sin rendición de cuentas. Mi empeño por auditar estos recursos y mi exigencia de utilizarlos para otorgar bonos de subsistencia a los trabajadores —priorizando a quienes hoy no tienen ni para medicinas o alimentos— ha resultado intolerable para una gestión que jerarquiza los recursos con fines proselitistas.

​QUINTO: De la Gestión Proselitista y la Precarización Laboral

​Denuncio la política de contratación de personal con sueldos de miseria para luego incorporarlos al personal al staff ordinario, con el único fin de garantizar un caudal electoral, mientras se ignora la estabilidad y el clamor de los trabajadores con mayor antigüedad. Se prefiere el crecimiento clientelar de la plaza laboral sobre la dignidad del personal que ha dedicado su vida a la UC. Esta práctica, sumada a la entrega de la autonomía universitaria al poder ejecutivo regional, marca el fin de la academia libre para convertirla en un apéndice gubernamental.


​SEXTO: Reserva Legal y Responsabilidad del Consejo

​Este Consejo Universitario, al avalar esta medida, incurre en un abuso de derecho y desviación de poder. Salvo mi voto y dejo constancia de que esta decisión está viciada de nulidad absoluta. Hago reserva expresa de todas las acciones legales, civiles y penales correspondientes para restaurar el orden jurídico y proteger la integridad de la fe pública que la Universidad de Carabobo deposita en mi firma.

La historia y el tiempo serán los testigos implacables de quiénes defendimos la libertad académica y quiénes, por conveniencia o temor, entregaron nuestra Alma Mater a sus destructores.

En Valencia, sede del Consejo Universitario, a los veinticuatro (24) días del mes de abril de 2026.


Prof. Pablo Aure
Secretario de la Universidad de Carabobo