miércoles, 11 de marzo de 2015

@IvanFCU_UC : Cualquier bachiller puede inscribirse en censo de la Opsu

El Carabobeño

FCU-UC: Cualquier bachiller puede inscribirse en censo de la Opsu

 
El censo se realizará el próximo 14 y 15 de marzo. (Foto El Carabobeño)
Reporte: Luisa Quintero || Redacción: Nathalie Bravo
El presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad de Carabobo (FCU-UC), Iván Uzcátegui, aseguró que todos los bachilleres de los diferentes puntos de la región central, podrán inscribirse en el censo que realizará el próximo 14 y 15 de marzo, la Oficina de Planificación del Sector Universitario (Opsu).
En una rueda de prensa, Uzcátegui indicó que la actividad se realizará el sábado desde 8:00 am a 4:00 pm, y el domingo desde las 8:00 am, hasta que se inscriba la última persona que esté en la cola. Los estudiantes deben llevar el certificado de participación 2014 y fotocopia cédula de identidad.
Se ofertará cupos en las carreras de Contaduría Pública, Relaciones Industriales, Economía y Administración de Empresas en Faces; Biología, Física, Matemática y Computación en Facyt; Ingeniería Eléctrica, Telecomunicaciones, Química, Civil, Mecánica e Industrial en Ingeniería; y todas las carreras de Educación.

martes, 10 de marzo de 2015

Entre “elecciones” y rebeliones/@Dimitry Belov

Entre “elecciones” y rebeliones/Dimitry Belov 
Dictadura de izquierda no sale con votos, o yo no voy a legitimar a la dictadura, ¿Cómo vamos a hablar de elecciones cuando torturan, persiguen y matan a nuestros activistas civiles? Todos argumentos válidos, lógicos y coherentes a la hora de justificar el no acudir a una posible convocatoria a parlamentarias, pero, totalmente incoherentes si se analiza este posible evento como un acto de resistencia clave dentro de lo que han sido las luchas por la libertad en Venezuela.
Slobodian Milosevic, dictador Yugoslavo genocida y comunista al igual que Maduro, es tal vez el ejemplo más claro de una dictadura de izquierda que encontró su final en el irrespeto a un acto “electoral“. Lo coloco entre comillas pues al igual que en Venezuela, las elecciones de allá se convirtieron en una cayapa vulgar que recibieran los sectores opositores durante varios meses, en contra de un ventajismo ilimitado y una campaña terrorista por parte del régimen totalitario, nada diferente de lo que viene sucediendo y va a suceder aquí. Pero el acto en si, de convocatoria al sufragio y luego el irrespeto a la voluntad civil, fue el detonante que llevó a las fuerzas civiles unidas a la calle, sin control de partidos, sino por el contrario fue la coordinación de Otpor –el movimiento de resistencia juvenil- lo que logró el pronunciamiento militar que produjo que el dictador abandonara el poder.
En Venezuela tenemos dos agravantes, una es la intervención del régimen en algunos “liderazgos opositores” dentro de partidos que desde hace décadas se desconectaron de la realidad ciudadana. Para nadie es un secreto, que en algunos estados, el régimen financia a unos cuantos personajes de la MUD para ridiculizar y pervertir a la oposición, restando algo de fuerza a líderes civiles más radicales adversos al régimen. Lo positivo de eso es que esas golondrinas tarifadas no hacen verano. Y el caos es tan grande a lo interno del PSUV, que al régimen le cuesta cada vez más encontrar decadentes que se presten para ese show. El otro agravante es la perversa y planificada, desarticulación de nuestras Fuerzas Armadas Venezolanas, ese aumento desenfrenado del generalato en los componentes, de unas pocas decenas a unas decenas pero de cientos que hay hoy en día, tuvo un delicadísimo impacto en su capacidad de ejecución para hacer cumplir la Constitución. Pero no hay agravante que detenga a una sociedad civil organizada que quiere de vuelta sus oportunidades de construir su futuro.
Dos cosas son vitales ante el inminente escenario de una huida por la izquierda del régimen con el llamado a oxigenarse a través de “elecciones“. La primera es no abandonar la calle, por el contrario, hay que dejar más al desnudo este Estado fallido y su desgobierno, haciéndolo exactamente lo que se ha venido haciendo. La segunda es la intervención frontal y activa de la ciudadanía, en el proceso de depuración de los que van a “medirse“ contra la cayapa que significa ir, a lo que en apariencia suena pero en el fondo no es, un proceso democrático.
La lucha, y que nadie lo olvide, es por la libertad de Venezuela, y cuando hablamos de conquistar la libertad nos referimos al “respeto irrestricto a la propiedad privada, inmueble o mueble, tanto en lo que se refiere a habitación, como así mismo a fuente o medio de producción. Instauración del sistema de promoción al emprendimiento, a la privatización de fuentes y medios de producción con escasa o mínima intervención estatal, acotando ésta, exclusivamente a la mediación en los conflictos que se generen entren los particulares“ también nos referimos en lo social a un estado donde haya “plena vigencia y respeto irrestricto al ejercicio de las libertades individuales consagradas en los Derechos Humanos Universales, conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio“ (fuente http://es.wikipedia.org/wiki/Estado_liberal) y en lo político a una república descentralizada, federal, de independencia de poderes, con elecciones libres y Justas.  Todos estos conceptos se encuentran plasmados hoy en nuestra legislación, pero el estado fallido castro comunista simplemente hizo de nuestra carta magna letra muerta.
Incluso, cuando hablamos de libertad, hablamos de la mental, debemos entender que para lograr un mayor nivel intelectual como nación, debemos obligatoriamente exigir como ciudadanos la profesionalización de la carrera política. Nuestra nueva democracia debe dejar de ser un concurso de popularidad entre demagogos ignorantes con real, financiados de manera legítima o no. A estos personajes, que llegan a veces hasta alcaldes sin saber que significa un plan de desarrollo urbano, debemos impedir que puedan llegar a cargos claves de nuestra administración pública hasta que se preparen y se vuelvan letrados. La futura política en Venezuela, luego que el régimen CAIGA, debe ser una digna profesión de carrera y no sólo una forma de lucro.
Si se colegian los requisitos para acceder a cargos públicos, podemos exigir a través de la ley un mayor nivel en los títulos universitarios para los puestos de elección popular, para alcaldes y diputados debemos al menos exigir una maestría a nuestros candidatos. De esa forma dejaremos de tener una república con funcionarios tan nefastos como Ricardo Sánchez diputado suplente, como Miguel Cocchiola alcalde de Valencia o como otros tantos guabinosos salta talanqueras que aparecen en la palestra pública para hacer de su candidatura una empresa altamente lucrativa. Para alcanzar la ansiada libertad, Venezuela debe ser la Republica liderada por los capaces y preparados.
Hemos protestado, hemos hecho ayunas y huelgas de hambre, hemos denunciado al régimen nacional e internacionalmente, hemos marchado, hemos ido a concentraciones donde las fuerzas de la represión nos superaban dos a uno, hemos sido amenazados de muerte, golpeados, perseguidos y sin embargo siempre dimos la pelea. Los derechos civiles se exigen y pelean en todos los escenarios. Esta que se vislumbra “es una pelea donde vamos a un ring desnivelado, con los ojos vendados, con las manos amarradas y donde el árbitro es hermano de nuestro enemigo “ (parafraseando a un importante luchador civil venezolano).  La pelea perdida es la que se abandona, así que la ciudadanía tiene el deber de acudir a un día más de protesta en esas urnas. Eso sí, con el compromiso moral de los factores políticos, en que estemos todos juntos, en real unidad, durante la rebelión civil, constitucional y legítima cuando nuevamente desconozcan nuestra voluntad.

@dimitrybelov

lunes, 9 de marzo de 2015

Cronograma de Pruebas Internas 2015 .@UCarabobo


Infame visitante

¡Hasta cuándo!
Infame visitante
Querámoslo o no, aunque hablemos y anhelemos la transición, ya estamos imbuidos en el venidero evento electoral. De hecho, esa denominada transición y las eventuales elecciones parlamentarias no son excluyentes. Considero que todos los caminos deben y tienen que concluir en un cambio de modelo de gobierno. 
No obstante, tener en puertas, aunque sin anuncio oficial, las correspondientes parlamentarias, no tengo la menor duda de que el común de la gente lo menos que hace es pensar en ese proceso eleccionario. Cómo no entender ese desinterés. El pueblo está demasiado distraído y ocupado en asuntos más inmediatos. Por ejemplo: la alimentación, salud y seguridad. Sin llamarnos a engaños, estamos conscientes de que momentos aún más difíciles se aproximan. Hay un término que es espeluznante, pero no descartable, me refiero al de hambruna. Esa terrible situación también forma parte en la imaginación de un posible escenario nacional. Ante ese calamitoso panorama, desde el alto gobierno no hay ningún mensaje alentador. 
Al contrario, cuando escuchamos las cadenas de Maduro nos atemorizamos mucho más. Tan es así, que algunos líderes opositores, quizá obnubilados por la desesperación, con un dejo de demagogia, dicen sin rubor que Chávez no hubiese permitido que Venezuela llegara a este extremo ¡Por Dios! el padre de esta miserable criatura, fue justamente el intergaláctico fallecido. Chávez, y ahora su sucesor, Maduro, han cumplido con el legado de Fidel, cuya única misión fue acabar con nuestro país, y créanme que es la verdadera obra revolucionaria: la destrucción de una bella nación.  
Confabulaciones apátridas 
El sábado en cadena nacional, en la inauguración del “Gran Abasto Bicentenario”, en Valles del Tuy, Nicolás Maduro le dio la palabra a Joa Pedro Stedile, quien es representante del movimiento brasileño “Sin tierras”, para descalificar y ofender a la oposición venezolana. Por respeto a los lectores no transcribiré la totalidad de sus expresiones, pero lo que sí haré es dejar plasmado en esta columna que ese señor se comportó como se comportan los chulos que se ceban con las personas del mal vivir. Que venga un extranjero a ofendernos  y con la anuencia del jefe de Estado, es inaceptable. Y peor aún si la ofensa está argumentada con mentiras descaradas, es más infame la expresión. Dijo cosas como estas: “... Aquí no hay colas, aquí hay una derecha desvergonzada, una derecha de mier%#?#& que algún día el pueblo pondrá en su verdadero lugar. Maduro, yo no sé por qué la derecha de Venezuela no hace como la cubana: que se vayan de una vez para Miami y nos dejen en paz”. 
Me gustaría imaginar lo que pasaría si algún extranjero afecto a los ideales opositores viene a decir algo parecido contra Maduro o contra la podrida revolución. Tengan la seguridad de que ya le tuvieran abierto un expediente por traición a la patria, a los que hubiesen fungido como anfitriones. 
El Dilema De Votar
Volviendo al tema electoral, es menester señalar que algunos dirigentes opositores que quieren convertirse en candidatos para ocupar una curul en la Asamblea Nacional, pero por el agotado y muy pesado pasado sienten que es prácticamente imposible ganarse el puesto en elecciones primarias, prefieren apostar al consenso, y si acaso deciden participar en dicha contienda, lo harán apelando a la descalificación contra quienes han combatido al régimen durante muchos años, tildándolos de incoherentes. 
Pues bien, para salirle al paso a esa gente, hay que advertirles lo siguiente: un gobierno que no respeta leyes, que asume funciones del Poder Judicial, que encarcela y enjuicia a los opositores, difícilmente podríamos pensar que salga por la vía electoral. Pero a pesar de lo que pensemos, es necesario votar. Votar no significa legitimar al gobierno. Hay que verlo distinto, veámoslo como una manera de legitimar a los líderes opositores. 
Los demócratas que sueñan con un país lleno de oportunidades deben utilizar todas las herramientas de la civilidad. Protestar, marchar y votar. Valdría la pena recordar que nadie tenía dudas de que en el Chile de Pinochet había una cruenta dictadura, y la gente lo decía, lo cual era cierto. Lo que quiere decir, que aunque sepamos a lo que nos enfrentamos jamás debemos subestimar el poder de la gente cuando se decide a participar perseverantemente.
@pabloaure

lunes, 2 de marzo de 2015

Cronograma Acto de grado Ingeniería. @UCarabobo


¿Resistir o sobrevivir?

El Carabobeño
¡Hasta cuándo!
¿Resistir o sobrevivir?
 Pablo Aure
@pabloaure
Mientras transcurren los días, la incertidumbre, el disgusto, la desesperación y desde luego, el miedo, siguen apoderándose de la gente. Debemos entender bien el momento que estamos atravesando para saber dónde estamos parados, y podremos concluir en que quienes están luchando por algo distinto, no defienden un proyecto político determinado. Me refiero a si es de izquierda o de derecha. Solo piensan en que la situación del país está grave. 
Lo que nos está afectando no es la defensa de una ideología. Es algo mucho más interno: un presentimiento. Es una terrible inquietud, porque no sabemos cómo vamos a sobrevivir si esto continúa igual. Vemos que la situación se empeora terriblemente todos los días. Hemos encontrado un verbo para darnos fuerza: ¡resistir! Hablamos de resistir para darnos ánimo, y con sinceridad tenemos que decir que no nos queda otra, sino la resistencia, porque si no lo hacemos sería entregar nuestra alma y nuestro espíritu a quienes nos oprimen. A eso, evidentemente nos tenemos que oponer, porque en definitiva son los pilares de nuestra razón de existir. 
Inquietos y confundidos
La incertidumbre nos atormenta. No logramos entender ni descifrar qué nos espera en los próximos meses. Es más, tal y como vemos la situación del país, no sabemos qué puede pasar mañana. El dólar sube, el petróleo baja, escasean los alimentos y se dispara la inflación. O sea, el coctel perfecto para un estallido social. Pero mientras eso sucede, el mensaje desde Miraflores no es el de la conciliación sino el de la guerra ¿Cómo podemos entender eso? Nicolás Maduro todos los días encadena en dos o tres ocasiones la radio y la televisión para repetir una y otra vez que el imperio lo quiere derrocar. Eso lo dice él, y desde el exterior “Pepe” Mujica anuncia su temor por un posible golpe de Estado en Venezuela añadiéndole a su advertencia que lo puede dar militares de izquierda. Lean bien: de izquierda. Algo sabe él que nosotros pudiéramos sospechar. “Pepe” Mujica es de izquierda y se supone cercano a los que fueron los intereses de Hugo Chávez. No sé si tendrá algo que ver el mensaje de Mujica, pero Maduro a última hora decidió no viajar a Uruguay  a la toma de posesión de Tabaré Vázquez prevista para ayer domingo. 
Todos hablan de un supuesto golpe, y la mayoría está clara de que el problema es entre ellos mismos. La oposición no tiene la vocación, ni la formación, ni mucho menos la fuerza de choque para darlo. Son ellos, los caimanes del mismo pozo. Los rojos rojitos son los que apuestan al descuido del heredero. Por eso el desespero de Nicolás Maduro que escucha, y muy de cerca, el rugir de su misma jauría que lo mantiene al acecho. Él se siente de salida y por eso se asusta. No soporta el acoso del chavismo y del “cabellismo”. Maduro le tiene más temor a Diosdado Cabello que a toda la bancada opositora junta, incluidos Antonio Ledezma, María Corina Machado y Leopoldo López.  Ya basta de ocultar lo que se comenta sotto voce en el gobierno y en la oposición. Tenemos que llamar las cosas por su nombre. La guerra que tienen los rojos internamente es más fuerte que cualquier embestida que le pudiera propinar la oposición. Son los rojos los primeros y únicos sospechosos en la planificación del golpe de Estado que comentó Pepe Mujica. 
Preparando el terreno
Ayer me comentaban que lo que está haciendo Maduro es lo mismo que pudiera hacer un chofer que va en bajada y en lugar de ir aguantando la marcha del vehículo empuja a fondo el pedal del acelerador. No tengo la más mínima duda de que Maduro desesperadamente está provocando el desenlace. Ningún economista serio le da esperanzas a este gobierno de poder recuperarse. Tirios y troyanos vaticinan conflictos en todos los sectores. Prefiere que lo saquen antes de quedar ante el país y el mundo como un incapaz a quien el pueblo se le sublevó. Esa es la verdad. No lo deseo, ni tampoco lo instigo, pero de manera responsable tengo que advertirlo. Estamos sobre un barril de pólvora y el tipo que tiene la obligación de llamar a la paz, al reencuentro y a la reconciliación, en lugar de hacerlo, anda con una antorcha en cada mano y arrastrándola por el piso. 
@pabloaure

domingo, 1 de marzo de 2015

Lo que pienso del escenario electoral

 Lo que pienso del escenario electoral
Lo primero que tenemos que decir es que es casi bochornoso para un dirigente político distraer toda la atención en las parlamentarias y obviar la calamitosa situación nacional, pero como quiera que la MUD anunció primarias, y se reserva las listas, en las cuales primarán los intereses únicos y exclusivos de los partidos políticos desechando los liderazgos de la sociedad civil, es menester fijar posición.  
Tenemos que advertir que no podemos descartar ningún escenario. El del estallido social es uno; el del golpe militar es otro (Maduro se la pasa anunciándolo), inclusive que no pase nada, tampoco lo descartaríamos, pero queda otro: el electoral. Pienso que debemos trabajar por los dos últimos. No son incompatibles con la transición.
Desde luego que resultará difícil salir a buscar votos en una campaña electoral parlamentaria, pero que se entienda bien: si llega ese momento, necesariamente hay que hacerlo. Claro que tenemos que entender que no será sencillo. Es más, será supremamente cuesta arriba motivar a los electores para que acudan al llamado de escoger a sus diputados. Decir que será una tarea fácil es actuar con ingenuidad o falsear la realidad. Y más difícil será si los curules (o cargos a elegir en listas y por circuitos) se reparten desde los cogollos.
Un gobierno que no respeta leyes, que asume funciones del poder judicial, que encarcela y enjuicia a los opositores, que además amenaza con prisión a quien salga a protestar, pues no es descabellado pensar que ese gobierno difícilmente saldría por la vía electoral. Pensemos lo que pensemos, es necesario advertir que hay que votar. Votar no significa legitimar al gobierno. Lo veo distinto: es legitimar a los líderes opositores. No haríamos nada si dejamos de votar. ¿O sí?  
Es urgente organizar a los sectores democráticos, planificar estrategias, definir los planes y, por qué no decirlo: seleccionar los liderazgos de la oposición. Esas eventuales elecciones sería una magnífica oportunidad para concentrar en el parlamento a esa dirigencia (legitimada)  de los 23 estados. Por esa razón los señores de la MUD deben escoger a los candidatos utilizando un método democrático para TODAS la opciones (lista y nominales) donde el dedo del cogollo no se imponga; de lo contrario, y si aceptamos mansamente las candidaturas impustas por MUD esa futura Asamblea Nacional no representaría el verdadero sentimiento opositor.
Insisto: Si la MUD se empeña en cerrarle los espacios a los liderazgos naturales, y presentamos otra alternativa, la abstención será monumenta.. De hecho, si la MUD pretende comportarse como un club de amigos para favorecer a quienes jamás ganarían una elecciones, pues entonces es legítimo que la sociedad civil vaya con candidatos genuinos y pase por encima de la MUD, y tengan la seguridad que yo estaré al lado de la sociedad civil, es decir: apoyando a los verdaderos luchadores sociales. MI LUCHA ES A FAVOR DE LA DEMOCRACIA Y NO DE LA DEDOCRACIA  
La MUD de acuerdo a lo que he escuchado pretende imponer las candidaturas al mejor estilo de lo que no queremos vuelva jamás. Hacer política a espaldas del pueblo es retar la inteligencia de la gente.
@pabloaure