martes, 4 de enero de 2011

Precisiones sobre el concepto de Autonomía Universitaria

Precisiones sobre el concepto de
autonomía universitaria
El concepto de autonomía universitaria puede
formularse analizando la relación entre la
Universidad como parte del Estado y el Estado
mismo. Y es precisamente en la independencia
de las universidades públicas frente al Estado y
el gobierno, así como en su capacidad de autogobierno
y administración, donde se encuentra
la clave de la formulación teórica de la autonomía
y su ejercicio cotidiano.
En general, el concepto de autonomía más
difundido y generalmente aceptado lo ofreció
en 1953 la Unión de Universidades de América
Latina (UDUAL, 1954: 99), que establece lo
siguiente:
La autonomía de la Universidad es el derecho de
esta Corporación a dictar su propio régimen interno
y a regular exclusivamente sobre él; es el
poder de la Universidad de organizarse y de administrarse
a sí misma. Dicha autonomía es consustancial
a su propia existencia y no a una merced
que le sea otorgada –y debe ser asegurada– como
una de las garantías constitucionales.
A lo largo del siglo XX en México, la lucha por la
autonomía de las universidades públicas ha sido
32 La Reforma Universitaria
una constante no sólo para conquistarla sino
también para hacer que los organismos públicos
y privados sean capaces de respetarla. En general,
ha sido la Universidad Nacional Autónoma
de México (UNAM) la institución que ha marcado
la pauta en cuanto a la definición y el respeto
que siempre ha exigido a su autonomía. En 1966,
una declaración del Consejo Universitario explicaba
la manera cómo la autonomía universitaria
se integraba con tres autonomías inseparables:
la académica, administrativa y legislativa:
Autonomía universitaria es esencialmente la libertad
de enseñar, investigar y difundir la cultura.

Esta autonomía académica no existe de un modo
completo si la universidad no tuviera el derecho
de organizarse, de funcionar y de aplicar sus recursos
económicos como lo estime más conveniente,
es decir, si no poseyera una autonomía administrativa;
y si no disfrutara de una autonomía
legislativa, que es su capacidad para dictarse sus
propios ordenamientos.
En síntesis, el concepto de autonomía universitaria
se puede precisar en los siguientes términos,
a saber:
1. La autonomía implica el derecho a elegir y
destituir a sus autoridades en la forma que
determinan sus estatutos;
2. Formular el reglamento de ingreso, promoción
y retiro del personal académico y administrativo
y, al mismo tiempo, establecer los
tabuladores correspondientes;
3. Elaborar con absoluta libertad los planes y
programas de estudio de las carreras profesionales
que ofrezca y programar, sin injerencia
alguna, las investigaciones científicas
que en ella se realicen;
4. En tanto que el manejo de los recursos financieros
puestos a su disposición no es una
mera cuestión técnica, financiera o contable,
sino que revela las grandes directrices de la
universidad y sus decisiones estratégicas
sobre docencia, investigación y extensión,
debe hacerse de manera plena de acuerdo a
la aprobación de la distribución que hagan
sus propias autoridades;
5. Expedir, de acuerdo a su propia legislación,
los títulos y certificados correspondientes.


Trabajo completo

(http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/grupos/reforAboit/05delgado.pdf)

Reflexiones en torno a la autonomía universitaria/Jaime Ornelas Delgado

** Profesor de Economía de la Benemérita UniversidadAutónoma de Puebla. Miembro del Sistema Nacionalde Investigadores (SIN) de México.da su ejercicio porque eso permite contribuir ala construcción de la universidad pública que lahaga contemporánea del presente latinoamericanopues, sin duda, resulta imposible concebirel futuro de nuestras sociedades sin la universidadpública, laica y gratuita. Tampoco es posiblecomprender a la universidad pública sin el plenoejercicio de su autonomía y, si esto es así, resultade fundamental importancia analizar y debatirsobre lo que es y debe ser, hoy, la autonomía,para lo cual es indispensable recurrir a la historiaevitando, así, que la memoria sea materiainerte, y saber por qué es necesario sostenerlacomo parte esencial de la universidad pública.Precisiones sobre el concepto deautonomía universitariaEl concepto de autonomía universitaria puedeformularse analizando la relación entre laUniversidad como parte del Estado y el Estadomismo. Y es precisamente en la independenciade las universidades públicas frente al Estado yel gobierno, así como en su capacidad de autogobiernoy administración, donde se encuentrala clave de la formulación teórica de la autonomíay su ejercicio cotidiano.En general, el concepto de autonomía másdifundido y generalmente aceptado lo ofrecióen 1953 la Unión de Universidades de AméricaLatina (UDUAL, 1954: 99), que establece losiguiente:La autonomía de la Universidad es el derecho deesta Corporación a dictar su propio régimen internoy a regular exclusivamente sobre él; es elpoder de la Universidad de organizarse y de administrarsea sí misma. Dicha autonomía es consustanciala su propia existencia y no a una mercedque le sea otorgada –y debe ser asegurada– comouna de las garantías constitucionales.A lo largo del siglo XX en México, la lucha por laautonomía de las universidades públicas ha sido32 La Reforma Universitariauna constante no sólo para conquistarla sinotambién para hacer que los organismos públicosy privados sean capaces de respetarla. En general,ha sido la Universidad Nacional Autónomade México (UNAM) la institución que ha marcadola pauta en cuanto a la definición y el respetoque siempre ha exigido a su autonomía. En 1966,una declaración del Consejo Universitario explicabala manera cómo la autonomía universitariase integraba con tres autonomías inseparables:la académica, administrativa y legislativa:Autonomía universitaria es esencialmente la libertadde enseñar, investigar y difundir la cultura.Esta autonomía académica no existe de un modocompleto si la universidad no tuviera el derechode organizarse, de funcionar y de aplicar sus recursoseconómicos como lo estime más conveniente,es decir, si no poseyera una autonomía administrativa;y si no disfrutara de una autonomíalegislativa, que es su capacidad para dictarse suspropios ordenamientos.En síntesis, el concepto de autonomía universitariase puede precisar en los siguientes términos,a saber:1. La autonomía implica el derecho a elegir ydestituir a sus autoridades en la forma quedeterminan sus estatutos;2. Formular el reglamento de ingreso, promocióny retiro del personal académico y administrativoy, al mismo tiempo, establecer lostabuladores correspondientes;3. Elaborar con absoluta libertad los planes yprogramas de estudio de las carreras profesionalesque ofrezca y programar, sin injerenciaalguna, las investigaciones científicasque en ella se realicen;4. En tanto que el manejo de los recursos financierospuestos a su disposición no es unamera cuestión técnica, financiera o contable,sino que revela las grandes directrices de launiversidad y sus decisiones estratégicassobre docencia, investigación y extensión,debe hacerse de manera plena de acuerdo ala aprobación de la distribución que hagansus propias autoridades;5. Expedir, de acuerdo a su propia legislación,los títulos y certificados correspondientes.Para lograr el autogobierno de sus universidadesy darse las leyes que las rijan; ademásde manejar los recursos puestos a su disposición,los universitarios de toda AméricaLatina han ofrecido múltiples luchas y, hoymismo, ofrecen otras para preservar y ejercerlas responsabilidades que les otorga laautonomía.Jaime Ornelas Delgado 33La lucha por la autonomíauniversitaria, hoyLa lucha por conquistar y sostener la autonomíauniversitaria en Latinoamérica ha sido partede un largo combate contra “el pensamientoúnico” que las elites políticas y económicas hanpretendido imponer a nuestras sociedades paraconservar el poder.En América Latina, la historia de la autonomíaforma parte de la lucha contra la dependenciadel creer y el saber proveniente de lospaíses metropolitanos; para romper la dependenciadel creer y el saber de las clases dominantesy sus intelectuales e ideólogos. Ennuestro tiempo, la lucha por la autonomía de launiversidad pública está cada vez más vinculadaa la lucha contra la privatización, la desnacionalizacióny la usurpación de las institucionespúblicas y nacionales para convertirlas enempresas mercantiles.Pero la lucha por la autonomía de la universidadpública es, hoy también, una lucha tenazcontra la trasformación de la educación enmercancía y contra la lógica del neoliberalismoque desconoce la razón social y la sustituyepor la razón económica, intentando convertiren sentido común la consideración de que lamedida del éxito de toda empresa, como la decualquier persona, es la máxima ganancia, elenriquecimiento o la distinción personal. Poreso, en estos momentos, la lucha por la autonomíade la universidad pública incluye la luchacontra la lógica mercantil de la vida y sus derivadosde represión, enajenación, corrupción ydegradación de los valores humanos.La defensa de la universidad pública autónoma,laica y gratuita, representa para los universitariosla defensa del Estado social, del respeto alas diferencias y a la cultura popular. Esto es, lalucha por preservar la autonomía universitariaexige además de enfrentar la lógica mercantilque hace cultura el lucro, el debate para confrontarlos argumentos que promueven una universidadque atiende solamente a la educación de losjóvenes en función de la demanda del mercado,“propuesta no sólo irracional sino despiadada”,diría Pablo González Casanova (2004: 18).En este sentido, proponer que la universidadpública reduzca su oferta educativa a la demandadel mercado es proponer una educación universitariareducida a la capacitación y el adiestramiento,soslayándose la formación integral deprofesionales críticos y democráticos, humanistaséticamente responsables ante las necesidadessociales. En todo caso, la lucha por profundizarla autonomía universitaria es, hoy, parte dela lucha contra la lógica mercantil que sostiene34 La Reforma Universitariaque sólo deben producirse bienes y serviciospara quienes tienen “capacidad de compra”, excluyendoa los expulsados del mercado laboral aquienes, de manera creciente, tiende a privárselesdel derecho a la seguridad social, tanto comode los bienes y servicios que el estado provee.La creciente irracionalidad y agresividad delas políticas neoliberales en estos momentosforma parte de la necesidad de profundizar lalucha por la vigencia de la autonomía universitaria.Se trata de enfrentar la política de despojode las riquezas naturales de nuestros pueblos,de impedir la desregulación y privación de losderechos laborales a los trabajadores; así comola reducción de los costos de producción disminuyendolos salarios y cancelando empleos eimpedir, finalmente, la privatización y mercantilizaciónde los servicios de educación, salud,vivienda, alimentación y seguridad social.Los universitarios tienen, ante sí, una granlucha por la autonomía universitaria que confrontea las corrientes que pretenden esclavizarel pensamiento y criminalizar la movilizaciónde los trabajadores y los pueblos. Laautonomía universitaria reclama el derecho ala crítica fundada en datos evidentes y razonamientoscoherentes.Finalmente, la lucha por la autonomía universitariatiene que incluir la lucha contra lacorrupción y por la firmeza moral que integranla lucha por el conocimiento. En la defensa desu autonomía, la universidad, para serlo plenamente,tiene que fortalecer la cultura del conocimientoque se expresa en palabras y se realizaen actos que corresponden a lo que se piensa.Sin lugar a dudas, la lucha por la autonomíauniversitaria implica enfrentarse a la mediocridadde los medios de comunicación que fomentanla cultura chatarra, desinforman y manipulandolosamente a la opinión ciudadana; implicatambién enfrenar la visión que pretende unaeducación universitaria exclusiva para la elitedel dinero, excluyente de la inmensa mayoríade la población en edad de cursar estudios superioresy que considera que en los planes deestudio de las universidades sólo deben incluirsetemas y problemas que se consideran “técnicos”,“útiles”, “actualizados” y “políticamentecorrectos” (González Casanova, 2004: 19).Consideraciones finalesLa autonomía universitaria en América Latina,al tiempo de ser la ruptura con el concepto decimonónicode la vida universitaria, se planteacomo la separación radical entre la Universidady el Estado.Jaime Ornelas Delgado 35Pero las acechanzas contra la autonomía universitariano cesan y existen intentos que pretendennegar el papel crítico de las universidadespúblicas para convertirlas en elitistas remansosde paz donde se forman los hijos de la oligarquía.Y es precisamente en ese punto donde launiversidad y los universitarios habrán de hacersu principal contribución a la autonomía universitaria:analizar críticamente la realidad, hacerpropuestas para su transformación y discutirlasintensa y apasionadamente. Este ejercicio cotidianode construir el conocimiento científicodesde una perspectiva crítica, latinoamericana ehistórica, es lo único que puede mantener vigentela autonomía universitaria y con ella a la propiauniversidad que deberá construirse día condía vinculada al destino de nuestros pueblos.Sólo de esta manera sobrevivirá la universidadpública a estos aciagos tiempos neoliberalesy, únicamente con la autonomía, podrá sostenersu carácter como conciencia crítica de unasociedad que se transforma apresuradamente.BibliografíaGonzález Casanova, Pablo 2006 “La autonomíauniversitaria, hoy” en La Jornada, 12de octubre.UDUAL 1954 Acuerdos del Segundo CongresoUniversitario y Primera Asamblea Generalde la Unión de Universidades Latinoamericanas(Santiago de Chile: EditorialUniversitaria).

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