miércoles, 5 de noviembre de 2014
lunes, 3 de noviembre de 2014
La antipolítica
¡Hasta cuándo!
La antipolítica
(Foto Archivo Carlos Blanco)
Pablo Aure
@pabloaure
@pabloaure
Es común que algunos representantes de los partidos políticos tradicionales califiquen a quien en un momento determinado no esté de acuerdo con sus posiciones como militante de la “antipolítica”.
Hago esta introducción porque no son pocas las veces que he oído a algunos señores recurrir a ese adjetivo de “antipolítico” como para descalificar a sectores democráticos que no necesariamente siempre están de acuerdo con las decisiones de la Mesa de la Unidad Democrática, y antes, con las de la Coordinadora Democrática. “La política es una actividad humana concerniente a la toma de decisiones que conducen el accionar de la sociedad”
Ser político no es exclusivo de los militantes de los partidos políticos, ni tampoco de los gobernantes. Tener posiciones distintas no es ser antipolítico. La política es mucho más que eso.
Autocensura opositora
El empeño de calificar a otro de antipolítico quizá pudiera procurar la autocensura y de ese modo evitar que se expresen pensamientos o desarrollen ideas distintas para evadir el mote.
Sobre Leopoldo López he escuchado que lo han etiquetado también de antipolítico. Me imagino que quienes lo califican así deberían decir que él no es un preso político, sino un preso antipolítico. Sobre Hugo Chávez no fueron pocos los que dijeron que personificaba en su tiempo la antipolítica, pero después demostró lo equivocadísimo que estaban. Se mantuvo en el poder hasta su muerte (o más allá), generando una política que aunque no la compartíamos ni la analizaremos en esta oportunidad, era, sin dudas, política.
La MUD y la antipolítica
Falso que los no “afiliados” a la MUD sean integrantes de la antipolítica. Si ese es el caso, el noventa por ciento de la oposición pudiera ser considerada antipolítica, lo cual evidentemente es mentira.
Se equivocan quienes pretenden que las acciones u omisiones de la MUD sean aceptadas como “santa palabra”, es decir, sin derecho a que expresemos nuestras críticas u observaciones.
Los ciudadanos que no son fichas de partido también tenemos una visión de país y, desde luego, podemos desarrollar ideas distintas para lograr los cambios necesarios, ideas que algunas veces no coinciden con las que plantea la Mesa de la Unidad Democrática. Un buen político debería respetar todas las opiniones, les gusten o no a los principales voceros de la oposición o del gobierno.
El gran partido de la MUD
Imposible que un demócrata no apoye la existencia de los partidos políticos. Ellos forman parte de la esencia misma de la democracia. Desde hace varios años en Venezuela la política partidista opositora ha buscado la coalición para lograr mejores resultados en los procesos electorales. Creo que con sus aciertos o desaciertos ha quedado demostrado que cuando se unen son más fuerte frente al adversario común. Separados, somos exageradamente débiles.
Esa fortaleza de ese gran partido, temporal o imaginario, conformado por la MUD, no se debe desaprovechar excluyendo de plano a quienes no estén afiliados a una organización partidista, porque la inmensa mayoría de la población venezolana no lo está.
El vocero nacional de la MUD y por supuesto, los regionales, son claves para amalgamar a todos los sectores: partidistas o no partidistas. Si se equivocan en el discurso o en la conducción de la Mesa, no habrá un solo bloque enfrentando a este nefasto régimen; la necesidad del desahogo colectivo hará que proliferen. No me refiero solo en lo electoral, sino en las fórmulas de luchas. Si la MUD no está en consonancia con el sentir popular, sus recetas no serán consideradas como las correctas.
La meta es Venezuela
No es nada fácil definir el camino inmediato. Existe mucho ruido para la toma de decisiones. Los acontecimientos varían constantemente y nos impulsa el accionar.
Desde hace más de 15 años Venezuela se ha convertido en un país invivible y en los últimos meses se han multiplicado las causas para protestar y exigir un cambio de modelo de gobierno.
No es de sorprendernos que a alguien se le ocurra promover una obligada paciencia hasta que lleguen las elecciones parlamentarias que serán a finales del año que viene, donde se elegirán los nuevos diputados a la Asamblea Nacional.
Ese intento por calmar a los desesperados será inútil. Es más, ese tipo de recomendaciones, si provienen de la MUD, pudieran convertirse en un factor perturbador de la añorada unidad ¿Cómo pedirle paciencia a una madre que llora y pide justicia por la muerte de su hijo, víctima de la inseguridad? ¿Cómo pedirle al enfermo de cáncer que no se desespere al no conseguir el medicamento o no tener el dinero para aplicarse la quimioterapia? ¿Cómo calmar a los trabajadores que no les alcanza el dinero para comprar la comida?
El mensaje de la MUD debe ser sincero, de optimismo, esperanzador pero jamás “comeflor”. De aquí a finales del 2015 muchos serán los desafíos y no precisamente electorales. El tema electoral indudablemente será uno, pero no necesariamente, el más importante.
Autocensura tiránica
En la agenda de la MUD para los próximos meses se debe establecer como uno de sus puntos, vencer algo que ha venido apoderándose del pueblo y de la mayoría de los medios de comunicación. Me refiero a la “autocensura”.
La política del régimen es provocar el silencio opositor. Tienen el aparato represor para lograrlo. Existe miedo en la oposición de decir lo que se piensa. No es especulación. El temor es cierto.
Quién se iba a imaginar que la utilización del twitter se convertiría en un peligro para los amantes de la libertad. Amas de casa, estudiantes o profesionales que hacen del twitter su medio de escape, están literalmente asustados. Siete tuiteros detenidos por expresar sus pensamientos. Escribir en las redes sociales, en los periódicos impresos o digitales ha resultado un oficio de alto riesgo.
Las protestas callejeras programadas (o divulgadas) han disminuido. Quien se atreva a protestar es considerado por el régimen, con cinismo y frialdad dictatorial, como terrorista, golpista y hasta paramilitar. Inclusive se ha llegado al extremo de que a quien se le ocurra alzar la voz lo pudieran involucrar en algún asesinato del momento.
Espero que el mensaje de la MUD haga recuperar aquel coraje del bravo pueblo venezolano en la calle reclamando sus derechos. Que se entienda bien, no se trata de promover disturbios o acciones vandálicas, eso jamás lo convalidaríamos, de lo que se trata es de ir recuperando los espacios que hemos perdido por tenerle miedo a los tribunales y a la cárcel.
Aunque ese miedo no debería paralizar las caras visibles del sector democrático, lamentablemente ellas también lo sufren. Lo digo con sentimiento porque ha sido muy frágil la solidaridad a favor de los presos y perseguidos políticos que la MUD ha exhibido.
Al escribir estas líneas no crean que no siento ese temor, pero unilateralmente asumí un compromiso con mis lectores y no está en mi carga cromosómica la deslealtad. Por eso seguiré expresando mis ideas enfrentando los retos que las mismas puedan acarrear. Seguiré esperando y luchando para que en algún momento los fiscales y jueces entiendan lo que es la democracia y sepan respetar lo que conlleva el significado de la libertad de expresión.
@pabloaure
sábado, 1 de noviembre de 2014
jueves, 30 de octubre de 2014
El gobierno se ha empeñado en empobrecer a los universitarios
Mientras el gobierno invierte grandes sumas de dinero para mantener
menos inquieto al sector militar, que manejan las armas de fuego, nuestras
universidades, cuyas únicas herramientas que utilizan son las ideas para
fomentar progreso y bienestar nacional, cada día se empobrecen más. Los sueldos
de los universitarios son de hambre y cada vez alcanza menos para mantenerse merecidamente.
Aunque es chocante hacer comparaciones, es inadmisible la desigualdad con que
este gobierno trata a los universitarios. Un militar que se encarga de la
confrontación armada es mejor remunerado que un docente que forma a las nuevas
generaciones. ¿Cómo explicar eso a alguien que quiere progreso y paz?
Con campañas publicitarias pretenden hacer ver que en Venezuela existe una
gran revolución educativa cuando lo cierto del asunto es que hoy padecemos unos
de los más atroces retrocesos de la historia. El 75% de las escuelas públicas fueron
construidas antes de la llegada de este modelo de gobierno, y con mucho menos presupuesto. Pero si
queremos hacer referencia a un acto verdaderamente revolucionario en la
historia de la educación venezolana podemos mencionar el programa de becas
Gran Mariscal de Ayacucho fomentado durante la mal llamada IV Republica. Digo
que fue un acontecimiento revolucionario porque mediante ese sistema de becas
miles de bachilleres de las diferentes clases sociales cursaron estudios
superiores en el exterior, así como también pudieron hacerlo muchísimos
profesionales graduados en universidades venezolanas que viajaron a distintos países
de América y Europa con su beca Gran Mariscal de Ayacucho para cursar estudios
de 4to y 5to nivel. Haciendo la salvedad que a ninguno se le pidió referencias
partidistas, no fue política para otorgarlas exigir el color de su militancia política
ni tampoco eran chequeados en una lista para constatar si estaban o no en
contra del gobierno.
A diferencia del desempeño de los programas de becas de antes, hoy no
solo es que se ven limitadas las universidades para conceder becas sino que son
cada vez es más reducido el número de profesores que ha logrado ir al exterior
a continuar su formación, y que en este momento están pasando penurias porque
desde hace varias semanas están suspendidas las remesas para su manutención.
El salario de un docente universitario da vergüenza si lo comparamos con
el de otras naciones. Nuestros profesores
tienen una asignación promedio menor a los 100 dólares mensuales. Si lo
comparamos con los sueldos de antes, la diferencia es abismal. Esto quiere
decir que es absurdo que el régimen siga hablando de revolución cuando la
realidad del asunto es que ellos se han empeñado en destruir las universidades
y de empobrecer a los universitarios.
Lo miserable del asunto es que
muchos de los que hoy ocupan altos cargos en el gobierno, incluidos algunos de
los que laboran dentro del Ministerio de Educación Universitaria quizá fueron
favorecidos con el sistema de becas Gran Mariscal de Ayacucho.
No podemos tener una conclusión distinta a la de que el régimen no
piensa en educar al pueblo sino la de adoctrinarlo; por eso el castigo
presupuestario a nuestras universidades libres, autónomas y plurales.
Para nadie es un secreto que la mayoría de los
ministros, gobernadores y altos jerarcas civiles o militares tienen a sus hijos
estudiando en el extranjero, quizá esa sea una de las razones para no
preocuparse por nuestras universidades. Mi llamado es a exigir nuestros derechos, a realizar los reclamos
de manera constante y enérgica, como lo sabemos hacer los universitarios. Si
queremos construir una mejor Venezuela comencemos educando al porvenir,
diciendo las cosas por su nombre, ya basta de edulcorar las posiciones, eso ha
hecho que el régimen vaya ocupando terreno en la destrucción de nuestras casas
de estudios superiores.
Prof. Pablo Aure
martes, 28 de octubre de 2014
lunes, 27 de octubre de 2014
Violencia en Fuerte Tiuna por desalojo del personal en retiro
@norbertomazza:
Violencia en Fuerte Tiuna
Esta detenida la esposa e hija del General Valladares y el hijo de un coronel Silva
Coronel Brito
Hijo del Coronel Silva
Llego una orden de desalojo de "Todos" los oficiales y tropa retirada dentro del "Débil Tiuna" fueron a las casas ay al mando de un coronel Brito y les echaron humo y hasta golpes. La hija de un general (Valladares) estaba grabando la situación cuando el coronel se le fue encima y la arrastro por el piso. Su mamá intervino y le dio una trompada al coronel Brito y este las metió en la patrulla y están detenidas y serán pasadas a fiscalía. El hijo de un coronel Silva también fue golpeado y está preso
¿Quién manda en Venezuela?
El Carabobeño
¡Hasta cuándo!
¿Quién manda en Venezuela?
Foto archivo El Carabobeño.
Pablo Aure
@pabloaure
@pabloaure
La Venezuela de los últimos años es el auténtico escenario para inspirar a cualquier productor de películas de suspenso, terror, policiacas y hasta de ciencia ficción. Todo lo que nos podamos imaginar sucede aquí, donde se confunden policías y ladrones, descubren grandes alijos de droga que involucran a altos jerarcas militares, ocurren asesinatos extraños. La gente se inquieta por la inseguridad, pero al mismo tiempo tiene que ocuparse de cómo sortear los problemas de desabastecimiento.
De estas tierras pudieran salir exitosos bestsellers o series televisivas al estilo “El cartel de los sapos”, “Pablo Escobar”, o una muy buena llamada “Tyrant” (Tiranos) que nos relata las vivencias de Barry Al Fayeed, hijo de un dictador de un país imaginario del oriente.
En realidad, en 16 años en un país pueden suceder muchas cosas, y más aún estando bajo la dirección de una misma gente con un patrón desmoralizador, que ha tenido como práctica de vida los antivalores.
Así las cosas, tratemos de hacer un análisis de lo acontecido durante la última semana.
Crimen y venganza de los Colectivos
El mes de octubre tuvo un comienzo macabro. Asesinaron de una manera horrenda al joven diputado Robert Serra y a partir de allí parecieran haberse desatado algunos demonios. Al principio, hubo señalamientos inverosímiles que atribuían responsabilidades alocadas sobre el vil asesinato. Luego, pero siempre en medio de la oscuridad, fueron aconteciendo algunos hechos que dibujaban las siluetas de sus posibles actores, o personeros que quizá aparentaban tener conocimiento de ese espeluznante crimen.
No había transcurrido todavía una semana del homicidio de Serra cuando en pleno centro de Caracas, en Quinta Crespo, el Cicpc se enfrentaba a tiros con los denominados colectivos, y fueron ultimados cinco integrantes de estos grupos civiles irregularmente armados. Pero identificados con “el proceso”. Entre los abatidos se encontraba José Miguel Odreman, líder del colectivo 5 de Marzo, quien minutos antes de su muerte responsabilizaba al ahora exministro Miguel Rodríguez Torres de lo que pudiera pasarle. Presentía su muerte. Quizá porque alguien le había dicho que lo andaban buscando para matarlo, y desde luego, pudiéramos especular que tampoco subestimaba el atrevimiento ministerial. En definitiva ocurrió lo que Odreman presintió.
Mientras colectivos y Cicpc se enfrentaban en Quinta Crespo, José Gregorio Sierralta, a la sazón director nacional del Cicpc, desde Valencia desmentía que los abatidos pertenecían a los colectivos. Esas declaraciones provocaron un mayor enfurecimiento de quienes ya estaban dolidos por el asesinato de sus camaradas. Tratar de exponerlos al desprecio y, además, desconociendo su armonía con sectores gubernamentales en los momentos difíciles cuando el régimen los necesitó para “asustar” o combatir las protestas de los primeros meses del año, los colectivos no lo perdonarían; fue entonces cuando varias de las organizaciones “colectivas” propusieron marchar hasta Miraflores para pedir la destitución del ministro Rodríguez Torres. La marcha estaba pautada para el jueves, pero se suspendió.
Triunfo de los Colectivos
No fue casual la suspensión de la marcha. Evidentemente hubo un acuerdo entre Nicolás Maduro y los colectivos. La decisión ya había sido tomada: Rodríguez Torres saldría del ministerio y junto a él toda la directiva del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas. Maduro cumplió. La marcha era el jueves y el viernes anunció la destitución.
No sabemos si con esa destitución terminará el episodio de Quinta Crespo porque también ha sido una exigencia la destitución de Diosdado Cabello, pensamos que eso será más difícil ya que no está en manos del Presidente de la República tal decisión. Esperemos el mes de enero para ver qué pasará con la directiva de la Asamblea Nacional.
Enigmático futuro
Hacer algún tipo de pronóstico sobre lo que sucederá con personeros del Gobierno que han estado comprometidos en situaciones criminosas no es tarea fácil. Todo dependerá de las negociaciones que en búsqueda de la salida se hagan. Así como lo leen: ¡las negociaciones!
Enrumbar el país por el camino del progreso y del bienestar seguramente acarreará varios sacrificios, probablemente, alguno de ellos será obviar hacer justicia en determinados casos. Suena mal decirlo y les confieso que también me incomoda escribirlo. Pero ese es el presentimiento que tengo. Quizá más temprano que tarde habrá grandes negociaciones para encontrar una convivencia en paz. De no ser así, pues entonces tendremos largos eventos de enfrentamientos.
Pacto institucional
Aunque el poder lo tengan -como quedó demostrado con la destitución de Rodríguez Torres- los grupos irregulares fuertemente armados, quienes creemos en salidas constitucionales debemos apostar a la reinstitucionalización del Estado, lo que comenzaría por devolver y garantizar el monopolio de la fuerza a los organismos regulados por la Ley. Habrá que tender puentes con todos los sectores. Lo que está en juego es algo mucho más grande que el modelo de Gobierno que podamos tener en Venezuela. Se trata de la vida de millones de venezolanos.
Maduro en una encrucijada
En los actuales momentos el Gobierno se encuentra en una encrucijada. Se debate internamente entre sus fracciones de poder. Son ellos los que se enfrentan. Por una parte está la militarista y antidemocrática, y por la otra la civil (pero paramilitar) de los colectivos, desde luego, también, antidemocrática. Las dos son rudas y dispuestas a ejecutar inimaginables acciones para demostrar su fortaleza. Lógicamente, ninguna de ellas representa el bienestar ni mucho menos el progreso y la estabilidad para la nación. Ambas fueron creciendo y se alimentaban con el mismo discurso. Hoy es diferente su desenvolvimiento y hasta su actuación. Antes existía un líder que las unía, que las compactaba y que evitaba que a ambas les crecieran las alas y formaran tienda aparte. Muerto ese líder se independizaron y no aceptan rivales en la toma de decisiones.
Sustituir a Rodríguez Torres por la almirante Carmen Meléndez seguramente fue una recomendación del G-2 cubano. Es conocido por muchos que ella tiene buenas relaciones con los Castro, quienes evidentemente también tienen ascendencia sobre los colectivos. Es decir, la nueva ministra fungirá como bisagra articuladora entre “colectivos” y FAN. Veremos cuánto aguantará ese muro de contención.
Mientras Maduro tiene ese vaporón prendido dentro de sus propias filas, procura distraer la atención hacia el trato inclemente que mantiene contra los presos políticos.
Maduro por algún tiempo seguirá jugando con la libertad de políticos inocentes, continuará persiguiendo la disidencia en el país, procurará seguir culpando a una ficticia guerra económica de la inflación y de la escasez. Pero lo que no logrará, es mantener por mucho tiempo la paz dentro de sus aparentes aliados. No es difícil asegurar que a pesar de los muertos, solo hemos visto diminutos escarceos.
Y a todas estas, ¿qué hará la MUD?
Con mucha precisión debe y tiene que tender puentes con personeros sensatos del oficialismo, que aunque parezca mentira los hay. Preparar la mesa para la transición donde ella tendrá cabida. Pero para eso, repito, es imperioso tender puentes con todo aquel que sea necesario para el entendimiento nacional. Que no se piense que la oposición será una opción para el anhelado reencuentro si no se hace acompañar por algunos connotados dirigentes que hoy juegan para el mismo equipo de Maduro y que antes estuvieron en el de Chávez. Que se entienda bien: no es negociar para convivir con el régimen que nos oprime, sino para abrir las puertas hacia una nueva Venezuela.
Para finalizar debemos tener muy claro que el acontecimiento de las elecciones parlamentarias pudiera llegar, pero no podemos agotar nuestras energías en debates entre nosotros mismos sobre quiénes serán nuestros representantes. Esa Asamblea Nacional lo más seguro es que sea temporal, pero no obstante ello lo ideal es que allí se encuentren no solo luchadores sociales, sino personas con el conocimiento necesario para saber entender que una diputación bajo un sistema dictatorial de poco o nada nos servirá. El propósito debe estar muy bien definido.
Es inaceptable la falta de entendimiento en el sector democrático, mientras nos peleamos o, para ser menos duro, no logramos entendernos para nombrar a los coordinadores regionales de la MUD, el país sigue desmoronándose, lastimosamente pareciera que priman intereses distintos a los de evitar la destrucción total de Venezuela.
@pabloaure
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