martes, 2 de junio de 2020
viernes, 29 de mayo de 2020
martes, 26 de mayo de 2020
Voto salvado del Prof. Pablo Aure ante la negativa del CU de la virtualidad en la UC
Voto Salvado Prof. Pablo Aure. Secretario de la Universidad de Carabobo.
Estimados colegas miembros del Consejo Universitario, en esta oportunidad lamento disentir de la mayoría de mis colegas consejeros, por las siguientes razones:
Salvo mi voto porque estoy convencido de que aún podemos avanzar más en relación a salvaguardar a la Universidad y defender el País. La alternativa del acompañamiento académico de carácter formativo es la oportunidad de mantener nuestras puertas abiertas y posibilitar en cierta medida la permanencia de los estudiantes en nuestras Facultades aunque sea en la distancia, y la celebro porque es una voz que nos habla de posibilidades en medio de este estado de conmoción en el que todos vivimos. La presencia del docente que atiende al alumno en un foro, en un correo y en un Chat, es la garantía de que, Dios mediante, mantendremos hasta la vuelta a la presencialidad, a nuestra población estudiantil abrazada al sueño irrenunciable de aprender y transformarse.
Sin embargo, es nuestra obligación garantizar la prosecución de los estudios, la promoción al semestre o año siguiente, así como siempre ha sido nuestro compromiso garantizar el egreso de nuestros estudiantes, lo cual cumplimos, con gran esfuerzo, en solemne Acto Académico, por lo menos dos veces al año en las carreras semestrales y una en las anuales, y todo esto, persistencia y egreso, queda fuera de la resolución cuando en el exhorto a las Facultades se señala lo siguiente:
“En tal sentido, se exhorta a las facultades a realizar un acompañamiento académico de carácter formativo en estas circunstancias que permitan posteriormente reprogramar y ajustar hasta retomar la normalidad logrando así la continuidad de la prosecución de los estudios universitarios”. (Subrayado mío)
Retomar a la normalidad lo veo en el futuro lejano (eso es lo que han dicho los especialistas) y de esta manera, la prosecución de los estudios universitarios queda atada a la incertidumbre del regreso a las aulas y a la presencialidad, donde finalmente el carácter sumativo de las evaluaciones, permita entonces a los muchachos que resistieron, la promoción al semestre o el año siguiente. Es preocupante, porque la actividad académica bajo esta propuesta dependería del regreso de la “normalidad”, por cierto, normalidad inexistente en nuestra Universidad de Carabobo, mucho antes de la pandemia. Ya nuestros trabajadores y con razón no podían asistir al campus en el horario normal ni tampoco todos los días. El salario no le alcanzaba ni le alcanza ni siquiera para el transporte, cuando aparece un transporte, que ya también escaseaba. En fin, la Universidad y el País se había tornado irregular e invivible antes de la pandemia, y si a eso le sumamos que de acuerdo a los entendidos en el asunto epidemiológico y virológico la actividad educativa sería la última en reincorporarse a sus labores “normales” me refiero a la presencialidad. Esto quiere decir que la propuesta objeto de mi voto salvado, condenaría al estudiante a una parálisis mayor a la que impone la naturaleza, pues no estaríamos ofreciendo algo distinto a lo que “natura nos ha dado”. Siento que hay cátedras o asignaturas que pudieran garantizar la prosecución. Desde luego que habrá otras que la presencia del bachiller y del docente son indispensables, pero eso lo debiera decidir cada Consejo de Facultad.
Mi visión de lo que debemos acometer en este momento contempla, no sólo el acompañamiento formativo, el cual supone la realización de las evaluaciones de carácter diagnóstico y formativo, sino que también incluye el diseño y aplicación de estrategias de evaluación sumativa que le brinden a los estudiantes la oportunidad poner en evidencia que han alcanzado las competencias estipuladas en cada unidad curricular o los aprendizajes requeridos para ser promovido al nivel siguiente de formación.
Sé, porque me consta, de la existencia en nuestra Universidad de Carabobo de infinidad de profesores que poseen no solo las competencias para la planificación y la administración microcurricular a distancia, sino que también son competentes en el campo de la evaluación en ambientes virtuales, y que estoy seguro, tienen la posibilidad de emitir sus correspondientes juicios como expertos en sus áreas de conocimiento, en relación con el cumplimiento por parte de los estudiantes, de los aprendizajes esperados. Y sé también, que más profesores aún pudiesen aprender en el corto plazo a manejar las herramientas necesarias para aplicar las evaluaciones sumativas en esta modalidad a distancia, garantizando así uno de nuestros objetivos fundamentales que es no solo garantizar el ingreso y la permanencia, sino por sobre todo la prosecución y el egreso de cada uno de los estudiantes en las carreras que están cursando. Entiéndase todo esto, al amparo y resguardo de la calidad educativa que debe primar en cada caso.
Ciertamente, las características de cada asignatura o unidad curricular, más aún la categorización de cada una de las mismas; es la voz más importante al momento de tomar decisiones en torno a qué contenidos o saberes conceptuales, procedimentales y actitudinales pueden ser administrados y evaluados en la modalidad virtual, y también es cierto que debemos sumar a esto las competencias comunicativas que cada docente y cada estudiante posea para llevar adelante estos tres procesos, esto es diseñar el aprendizaje, administrarlo y evaluarlo, pero no podemos olvidar que ya hemos transitado este camino desde el año pasado con el decreto de emergencia académica lo cual redundó en ajustes curriculares que permitieron la virtualización de saberes y posterior evaluación de manera virtual.
Es menester insistir que para nadie es un secreto que académicamente, en las asignaturas meramente teóricas es totalmente factible que el estudiante presente evidencias a través de la virtualidad que le permitan no solo poner de manifiesto el avance en su proceso de aprendizaje en evaluaciones formativas, sino que en múltiples cátedras hemos aceptado cómo válidas las evidencias de aprendizaje y en consecuencia les asignamos calificación a los trabajos, videos, portafolios, intervenciones en foros y chats que nuestros estudiantes han realizado.
Con respecto a las asignaturas teórico-prácticas, el acompañamiento en el componente teórico, bien puede ser evaluado de manera sumativa también, y así ir avalando los progresos de los estudiantes y dar testimonio de que han alcanzado las competencias o que han evidenciado el logro de los aprendizajes y la consecución de los objetivos de cada asignatura o unidad curricular.
Salvo mi voto porque me inclino hacia el horizonte de mantener abierta la posibilidad de prosecución y egreso de los estudiantes, y para ello es necesario incluir la evaluación sumativa a los planes de acompañamiento académico de cada Facultad.
Debemos reinventarnos, debemos aprender todos, todo lo que sea necesario para frenar no solo al Covid-19, sino que, en los casos que sea posible, debemos agruparnos alrededor de las acciones académicas necesarias que nos permitan evitar el represamiento y desilusión de los estudiantes, así como garantizar la prosecución y el egreso de nuestros bachilleres convertidos en profesionales.
Propongo igualmente indagar en la experiencia de universidades autónomas hermanas, hablar con nuestros pares académicos para emprender luchas en conjunto para lograr no solamente una justa remuneración sino impulsar un cambio de modelo económico y político existente en el país. Es alarmante el estado casi de indigencia en que se encuentra nuestros compañeros de trabajo, quizá muchos no poseen computadoras, por ellos también tenemos que luchar activamente y no esperar que pase la pandemia. Hago este paréntesis porque algunas de las críticas de la virtualidad ha sido la baja (insignificante) remuneración. No obstante, me consta que algunos profesores si tienen computadoras y aunque el sistema de luz e internet fallen podrán encontrar momentos para llevar a cabo este proceso cibernético. Desde luego que es chocante, esta expresión, pero no podemos quedarnos atados a las dificultades, a las deficiencias es nuestros deber utilizar lo que en un momento dado podemos considerar fortaleza. La respuesta para los estudiantes que no posean las herramientas necesarias, garantizarles cursos intensivos presenciales al cesar la pandemia del Coronavirus.
Por otra parte, es importante conocer de cerca lo que han hecho en las universidades privadas, en relación a cómo han llevado adelante su traslado a la modalidad a distancia, toda vez que ellos han migrado a la virtualidad no solo los espacios para el aprendizaje sino también los espacios para la evaluación sumativa que lo acredite para la respectiva promoción. Convencido estoy, que ningún estudiante en una universidad privada pagaría un semestre si no se le garantizase la posibilidad de demostrar que aprendió y proseguir a la asignatura, el semestre o el año siguiente.
Salvo mi voto porque creo que si no consideremos las evaluaciones sumativas y la consecuente aprobación, al menos de las asignaturas teóricas, nos ponemos delante de la terrible posibilidad de sufrir un represamiento innecesario y la deserción estudiantil más grande que veamos, desde la Reapertura de nuestra Universidad de Carabobo.
Quedan de esta manera plasmadas mis razones para salvar mi voto, en Valencia a los 26 días del mes de mayo de 2020.
Prof. Pablo Aure
domingo, 17 de mayo de 2020
domingo, 10 de mayo de 2020
sábado, 25 de abril de 2020
Clases "online" y ajuste salarial. Puntos del CU @UCarabobo
Pablo Aure: No hay condiciones para impartir clases
virtuales por carencia de servicios básicos
Valencia, 24 de abril/Especial.- Pablo Aure, secretario de la Universidad de Carabobo, enfatizó que a pesar de mantenerse trabajando en alternativas y en la evaluación de las propuestas de diversos sectores, a fin de evitar el atraso de las actividades universitarias por la coyuntura generada a raíz de la pandemia Covid-19, de momento, no es posible impartir clases virtuales.
Todo esto surge a raíz de la aplicación de una encuesta diseñada y aplicada por la Secretaría en diferentes sectores de la comunidad universitaria, y que fue sometida a consideración del Consejo Universitario en sesión virtual, signada con el Nro. 1904, realizada este viernes 24 de abril del año en curso.
En este sentido, en el marco de la encuesta fue consultada una muestra de 1.255 personas entre estudiantes, docentes, administrativos, obreros y egresados de la Universidad de Carabobo, cuya tendencia arrojó que existe la disposición, buena fe y compromiso de los docentes a impartir clases online, siempre que se trate de contenidos programáticos de naturaleza teórica.
Pablo Aure comentó que “visto los resultados de la encuesta, y de no haberse llegado a un consenso y la imposibilidad de avanzar en todos los contenidos programáticos tanto teóricos como prácticos, esta práctica no conllevaría a la culminación del año lectivo en curso”.
Por esa razón, en opinión del Secretario UC, no es viable pasar a educación online, y de concretarse esa propuesta, carecería de la calidad y excelencia que debe exigir la Universidad, y se aleja de los principios de justicia y equidad, puesto que gran parte de la comunidad universitaria no tiene acceso a una conexión estable de internet. No obstante, se espera que los miembros del Consejo Universitario evalúen la propuesta, observen los resultados y emitan su opinión y voto.
Asimismo, Pablo Aure aseguró que va a respetar y apoyar la decisión de las facultades que tengan diseñadas sus estrategias de educación virtual, y las lleven ante el Consejo Universitario.
Por último, Aure mostró su preocupación ante la situación del Covid-19, porque ha venido a agudizar la situación económica vivida en el sector, por eso, elevó ante la máxima instancia ucista, la propuesta de ajuste salarial dolarizado, teniendo en cuenta el costo de la canasta alimentaria en moneda estadounidense (USD), además de solicitar al Consejo Universitario se sirva elevar ante la Asamblea Nacional que se proceda al otorgamiento de una bonificación especial en dólares a cada miembro del personal universitario mientras se mantenga la situación de la pandemia, además de destinar una partida para las mejoras de infraestructura y equipamiento tecnológico de la Universidad de Carabobo.
Entre el lunes 27 y martes 28 se conocerán las decisiones del Consejo Universitario, visto que han sido consignadas y recibidas muchas propuestas, así como documentos que conforman la agenda sometida a discusión, todo lo cual debe ser leído y analizado.
https://drive.google.com/open?id=1W_3rtgwhr6aesQICGcNTnLI8kPWg_IQm
https://drive.google.com/open?id=1W_3rtgwhr6aesQICGcNTnLI8kPWg_IQm
domingo, 12 de abril de 2020
Venezuela: pandemia amigable? O desgobierno total?
Venezuela: pandemia amigable?
O desgobierno total? Resulta, por lo menos paradójico, que en el país con el peor gobierno del planeta la pandemia por el COVID19 esté contenida. Antes del oportuno inicio de la cuarentena en Venezuela, por la inminente llegada de la pandemia, el país sufría de una desaceleración y cese de actividad social y económica constatable en la mayoría de ciudades y pueblos de la nación. El cierre de empresas y comercios era brutal. Venezuela se transformó, así, en una especie de cementerio industrial y comercial. Por otro lado, a pesar de que el número de infectados, por el corona virus, es mayor que el reportado por el gobierno, es también evidente que, este, tomó decisiones que han retardado la aparición de infectados. Sin embargo, cuál es la verdadera razón por la que la pandemia, por COVID19, se ha desarrollado, hasta ahora, de manera tan “amigable” en nuestro país? Un elemento clave o el factor fundamental en el desarrollo de la infección, en la población, por la manera de contagiarse, es la interacción social ( y económica). Y, en Venezuela,la misma, está profundamente afectada y en caída libre. Por ejemplo, que porcentaje de venezolanos no regresaba a su casa, incluso antes de la 5 pm, para no exponerse a las viscisitudes diarias del venezolano, en las noches, de cualquier ciudad venezolana, producto de la inseguridad ? Cuantos venezolanos dejaron de asistir a conciertos, juegos de beisbol, o similares, en los últimos 4-5 años, ya sea por la inseguridad misma o por falta de un ingreso que no alcanza ni para comer ?. Desde cuando no salimos a celebrar el cumpleaños de un amigo(a)?. O, desde cuando no vamos al cine? Desde cuando no vas a disfrutar de una sesión teatral u otra actividad cultural?. Desde cuando no salimos a cenar con el novio(a) o la familia? Cuantos vuelos llegan o llegaban o salían de los aeropuertos de nuestro país, por día? . Los bancos, sitios de reunión, o de socialización, por antonomasia, en nuestro país, nunca se habían visto tan desérticos, a no ser por las indignantes largas colas, de viejitos, en los bancos del estado, para cobrar eso que nosotros llamamos pensión. La caída, general, de actividades socioeconómicas, asociada al déficit, casi absoluto, de gasolina constituyeron un estado de caos social con un mínimo, incluso insospechable, de interacción social que resulta, perfectamente, explicable el comportamiento de la pandemia en Venezuela por virtud de una dinámica social, de aislamiento, promovida y originada por el gobierno asociada a una cuarentena que consolidaba, y hacía más efectivo, el aislamiento social y , en consecuencia, retardo o desarrollo “amigable”, de la pandemia. Pero, tambien, jugará un papel importantísimo el estado actual de nuestro sistema de salud. En ese sentido, todo el mundo sabe que Venezuela tiene el peor sistema sanitario de todo el continente ( por cierto el de toda Suramérica mejoró significativamente con la diáspora de médicos venezolanos). No se necesitan muchos infectados, en poco tiempo, para colapsar dicho sistema. El gobierno sabe muy bien que el escenario más probable,en los próximos dos meses, es un aumento tal de la demanda de asistencia que arrasará con lo poco que existe de nuestro alicaído sistema.Estamos en el inicio de dicha conmoción y es necesario anticiparnos. Es la hipocresía e incapacidad del gobierno la que tenemos que denunciar y por la que tenemos que protestar, porque la salud es un derecho humano fundamental y el estado está obligado, constitucionalmente, a proveerla. La situación es inmensamente más grave por que a ella se añade la falta criminal de servicios fundamentales como el agua, la luz, los medicamentos, los alimentos, la seguridad,el gas, el transporte y , cómo si fuese poco, el reciente aumento o disparo de la hiperinflación, aunado al precio del barril de petróleo a menos de 20$ y el bloqueo del Mar Caribe por una flota naval internacional. Es tan fácil vislumbrar un problema grave de flujo de caja que no se sabe si, el gobierno, podrá garantizar el pago del mísero sueldo o salario de los venezolanos. El cuadro es dantesco y empeora rápidamente . La enfermedad, el hambre, la indigencia y el desempleo nos han hecho sus victimas . Si no se toman medidas, muy urgentes, continuaremos inermes e implorantes ante el continente y frente al mundo entero en espera de una solución que todo el mundo piensa, desea y espera. Se requiere de las fuerzas vivas civiles, y de las fuerzas armadas de la nación, asi como la resuelta determinación y voluntad de todos, junto a la comunidad internacional, para iniciar la reconstrucción del país.
*José Corado Decano-FCS
*Universidad de Carabobo*
12/04/2020
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