jueves, 8 de mayo de 2014

Ollas ministeriales

Notitarde
Negó acusaciones del Ministro

Aure: Rodríguez Torres “monta ollas” para perseguir a la disidencia

Valencia, mayo 7 (Marlene Piña Acosta).- Pablo Aure, secretario de la Universidad de Carabobo, negó las acusaciones que en su contra hizo el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Miguel Rodríguez Torres, quien lo vincula con una banda delictiva y presentó una fotografía como prueba.

“El Ministro dice que son pruebas, pero lo primero que tengo que decir es que con gran irresponsabilidad hace esos señalamientos quien es el encargado de la seguridad en Venezuela”, aseveró el Profesor universitario.

Además, consideró que se trata de afirmaciones injuriosas en contra de su persona y recordó que no es la primera vez que se hacen esos señalamientos, los cuales también han sido en contra de varias personas que adversan al Gobierno en el sector democrático.

“Hace un par de meses, el propio Presidente de la República, en cadena de radio y televisión, dijo que yo era jefe de los paramilitares y que los entrenaba, lo cual no solo es falso sino que la Universidad de Carabobo tiene un convenio con el Ministerio de Relaciones Interiores, donde los organismos de seguridad colaboran en la vigilancia de las adyacencias de la UC”.

“El Ministro mostró una foto donde aparezco con un señor y de acuerdo a sus señalamientos es delincuente. Yo en realidad no puedo creer en la mala fe de las personas que andan por la calle en libertad. En todo caso es responsabilidad del Ministerio de Relaciones Interiores que alguien, de acuerdo a su apreciación, es un delincuente, no tiene porque estar en libertad, si ése fuese el caso”.

Sostuvo que reta al Ministro a un debate público para que exprese sus razones de acusarlo de dirigir una banda de delincuencia y donde él también pueda presentar sus razones de su comportamiento ciudadano en Venezuela y en Carabobo.

“El Ministro prepara ollas, ellos tienen todo el poder para construir ollas y mentiras, lo cual es propio de un régimen de talante antidemocrático que utilizan el poder para perseguir a la disidencia”.

“Ni sé qué banda delictiva me está señalando él, ni que esa banda existe. Si hace ese tipo de señalamientos, lo que hay que preguntarle al Ministro es qué hace ese señor en libertad, porque si dice que es un delincuente no debe estar en libertad”, recalcó.

“Igualmente reto al gobernador Francisco Ameliach a un debate público para que exprese su verdad y yo también pueda expresar mi verdad, a objeto de ver hacia qué lado se va a inclinar el pueblo”, planteó.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Asamblea de ciudadanos en Valencia con Antonio Ledezma


Comandante de la GN no debe quedar eximido de responsabilidad

Notitarde

Aure: Comandante de la GN no debe quedar eximido de responsabilidad


  • Aure: Comandante de la GN no debe quedar eximido de responsabilidad. (Notitarde / Jorge Cera Yépez)
  • Valencia, mayo 6 (FB /Especial).- El abogado y secretario de la Universidad de Carabobo, Pablo Aure, saludó que la Guardia Nacional haya reconocido y entregado a los efectivos implicados en el asesinato de Geraldín Moreno, pero consideró que esta acción “no exime al comandante (de la GN) de su responsabilidad en los delitos de obstaculización de encubrimiento e inclusive hasta pudiera ser coautor o cómplice en el vil asesinato”.
En este sentido, Aure además exigió a la Fiscalía “no perder más tiempo y solicitar ante el TSJ el correspondiente antejuicio de méritos contra el gobernador Francisco Ameliach por su directa responsabilidad en esos hechos debido a la incitación ocasionada por aquel tuit que llamaba a las unidades de batalla al contraataque fulminante”, haciendo referencia a los demás hechos violentos donde han perdido la vida Guillermo Sánchez, Jesús Acosta, Génesis Carmona, entre otros.
Sostuvo que no tiene ninguna duda que ha sido la presión pública la que provocó “la supuesta entrega de los responsables, si no hubiésemos insistido, el caso se olvida en una oscura gaveta del Ministerio Público”.
Por último, dijo que espera que no ocurra lo mismo que sucedió con la GN que arremetió contra Marvinia Jiménez. “Un general dijo que supuestamente ya había sido entregada a la justicia, pero hasta los momentos no conocemos su paradero”.

lunes, 5 de mayo de 2014

Crímenes sin culpables

El Carabobeño
¡Hasta cuándo!
Crímenes sin culpables

El asesinato de Geraldín Moreno sigue impune.(Foto Archivo/Wilfredo Hernández)
Pablo Aure
@pabloaure
Todos los crímenes son detestables, aunque algunos llaman más la atención que otros, bien sea por la manera o circunstancias de su perpetración, o por la persona de la víctima. En los casos de homicidio, es de gente buena tener respeto no solamente por el occiso sino también por sus deudos, que leen o escuchan lo que de sus familiares se dice o escribe. 
Tan perverso es utilizar una muerte para sacar provecho político como encubrir a sus autores; o peor aún, valiéndose del poder, responsabilizar a inocentes en esos crímenes. 
En lo que va de año Venezuela se ha visto ensangrentada por crímenes horrendos: artistas, modelos, estudiantes, religiosos y políticos, han muerto en circunstancias sorprendentes. Mónica Spear y su esposo, quizá fue la muerte más “común” en este país lleno de tragedias. Ellos cayeron a manos de los “Sanguinarios de El Cambur”; también los padres salesianos, aunque monstruoso el delito, pudiéramos decir que fueron igualmente víctimas de la descomposición social que vive Venezuela. Unos menores de edad entraron a robar en el Colegio Don Bosco, a tres cuadras de la casa de Gobierno de Carabobo, y asesinaron a los indefensos religiosos. 
Esos crímenes preocupan. Los lamentamos profundamente, pero desgraciadamente son algo cotidiano en el discurrir de estos tiempos por la falta de políticas públicas enderezadas a prevenir la delincuencia y a combatir la impunidad. Con mayor vigilancia en las carreteras y una mayor inversión en educación, no adoctrinadora, algo mejor se hubiera logrado.
Carabobo ensangrentado
Carabobo, como toda Venezuela, está sumergido en un mar oscuro, donde es difícil encontrar la manera de salir a flote. Es cierto, han sido 80 días marcados por las protestas, pero también es verdad que han asesinado a ciudadanos sin que hasta ahora sepamos el nombre de sus ejecutores. 
Solo mencionaré los casos de Génesis en la avenida Cedeño, Geraldín Moreno en Tazajal, Naguanagua; Jesús Acosta y Guillermo Sánchez en La Isabelica, y Argenis Hernández en Tulipán, San Diego; no me referiré a los guardias nacionales, porque creo que, aunque no imposible, es más complicado determinar la autoría del homicidio. En cambio, con Génesis, no es difícil. Es más, me han informado que el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas en Carabobo, ya tenía prácticamente resuelto el crimen, cuando, repentinamente, se llevaron el expediente para Caracas sin que hubiese motivos aparentes para radicarlo fuera de Valencia. Con responsabilidad debo decir que mi fuente señaló que el principal sospechoso era un inspector de Inteligencia de la Policía del estado Carabobo. Sin detenernos en comentar la responsabilidad directa de otros individuos que aparecen fotografiados con cohetones y armas de fuego, rodeados de los colectivos del terror, antes y durante el ataque fulminante. No quisiera atormentarlos con exigir responsabilidades a quienes incitaron ese contraataque, ya que ustedes saben que hoy los cubre el manto perverso de la impunidad. Pero muy a pesar de esa diabólica situación, no podemos cejar en la constante denuncia de los autores intelectuales del macabro desenlace del llamado a las protestas. Amigos, si queremos un Carabobo dirigido por gente decente y honesta, pues entonces prohibido olvidar lo que ha hecho el actual gobernante.  
A Génesis Carmona no la mataron accidentalmente, tampoco para atracarla -como desgraciadamente suele suceder en esta descompuesta Venezuela-. A ella la asesinaron porque estaba marchando exigiendo libertad y democracia. La liquidaron porque anhelaba vivir en un mejor país, paradójicamente con seguridad. Pues bien, más de dos meses y medio sin que todavía el nombre de los responsables oficialmente haya salido a la luz pública. 
En cuanto a Geraldín Moreno, la situación es aún más deprimente ya que el autor material fue un efectivo de la Guardia Nacional, quien le disparó a quemarropa dos veces: con un tiro la derribó, y cuando estaba en el suelo, la remató con otro escopetazo directo a la cabeza. Como habitualmente lo hacen los mafiosos y las organizaciones narcoguerrilleras. Si sabemos que fue un Guardia Nacional, al parecer comandados por una mujer de nombre Paula Barroso. Nos preguntamos: ¿cuán difícil es imputar a quienes estaban en ese pelotón de ajusticiamiento? En el cuartel deben tener los nombres de la comisión que estuvo ese día en Tazajal: uno de ellos asesinó a Geraldín, pero lo ocultan. No puede existir una explicación distinta para encubrir al asesino, sino la de que ese Guardia Nacional cumplió una orden superior, y aunque eso no le servirá para exculparse, por los momentos lo que hacen es correr la arruga para no dar a conocer quién fue el que ordenó esa ejecución. 
Colectivos del terror
A Jesús Acosta y a Guillermo Sánchez los acribillaron en La Isabelica. No busquen a nadie distinto a los colectivos del terror. Ellos fueron sus asesinos, que a mansalva acabaron con la vida de dos jóvenes venezolanos. 
Lo mismo podemos afirmar de Argenis, de los guardias asesinados es necesario también encontrar para imputar a sus homicidas; pero lo que es imperdonable es que se encubra de la manera más descarada a los que aparecen fotografiados y en video cuya participación fue determinante para cegarle la vida a jóvenes en Carabobo. 
Capitán de la revolución y la justicia expedita
Hemos dicho que la memoria de los que fallecen y el sentimiento familiar hay que respetarlo. Es harto repetitivo que el Gobierno nunca ha sentido respeto por nada ni por nadie. Utilizan para sus fines las muertes de afectos y opositores. Cuando matan a un opositor dicen que son los mismos opositores quienes actúan en el crimen para culpar al Gobierno, y cuando asesinan a un afecto al régimen con más razón. 
El capitán Eliécer Otaiza, presidente del Concejo Municipal de Libertador, apareció en un matorral en el municipio El Hatillo, el lunes pasado, y al día siguiente ya tenían capturado a quien supuestamente lo asesinó. El régimen expresa varias versiones, la Fiscal General tiene una, el ministro de Relaciones Interiores, otra, y Nicolás Maduro otra totalmente distinta a la Fiscalía. Por cierto, la sempiterna cantaleta del complot del imperio y su planificación desde el exterior. Pero, en fin, ya supuestamente tienen al autor material, aunque las hipótesis las disfracen. Autor material e intelectual que ni estaba fotografiado ni mucho menos filmado y que nadie vio. En cambio, teniendo videos y fotos de los asesinos de Génesis, de Jesús Acosta y de Guillermo Sánchez, Nicolás Maduro o la fiscal, no han querido decir quiénes fueron, como tampoco lo han dicho quién fue el Guardia Nacional que acribilló a Geraldín. Y evidentemente han hecho mutis cuando no se refieren al macabro y fulminante tuit del gobernador. 
Carantoñas al verdugo
Mientras los jóvenes, las amas de casa, los padres organizados, siguen con su agenda de protesta, los que apuestan al diálogo continúan haciéndole carantoñas al régimen. No sé cuál es el propósito, porque estoy convencido de que ellos, al igual que yo, saben muy bien que el régimen no cederá ni un milímetro mediante el fulano diálogo. Al régimen se le habla es en la calle y con la gente que sufre; con el pueblo que padece de las inclemencias de la escasez, de la inflación y de la inseguridad. Ese pueblo detesta que en una mesa y a puertas cerradas se negocie con el verdugo. 
Que la MUD siga hablando y reuniéndose con Maduro, pero que no le diga a la comunidad internacional que el pueblo y el régimen se están entendiendo, porque no es verdad, quienes sí lo hacen es un grupo muy reducido. Les pido también que interpreten el sentimiento popular, no intenten enfriar las calles, pues la calle fue quien obligó a Maduro a sentarse dizque a dialogar. 
@pabloaure

@pabloaure Asamblea de vecinos en Sa Diego