lunes, 5 de marzo de 2018
domingo, 4 de marzo de 2018
¿Elecciones o golpe?
¡Hasta cuándo!
¿Elecciones o golpe?
¡Ni lo uno ni lo otro!
@pabloaure
Elecciones no hay en Venezuela
desde hace muchos años, lo que hemos visto son simulaciones electorales para
aparentar una legitimidad de origen.
Si lo dudan, pregúntenle a
Andrés Velásquez que a pesar de tener actas en mano que lo adjudicaban como
gobernador del estado Bolívar, el CNE, comportándose como el Circo Nacional de la
Estafa que es, falsificó de forma manual actas para impedir asumiera su cargo,
y en ese sentido, mantener a las mafias de la explotación del oro intactas. No
es un caso aislado. Pueden igualmente consultar lo ocurrido en el estado Zulia
y la ‘repetición’ de las elecciones de gobernador porque Guanipa decidió no
juramentarse ante la espuria ANC; o si lo prefieren, pueden revisar lo sucedido
con los diputados del estado Amazonas que siguen “desproclamados”.
Entonces, debatirse entre
elecciones o golpe de Estado es un falso dilema que genera muchísimas
discusiones tanto aquí en el país como más allá de las fronteras.
Quienes piensan que si no hay
elecciones la vía será un golpe de Estado, están pelados de extremo a extremo,
simple y llanamente porque aquí ni habrá elecciones ni tampoco golpe de Estado.
Me explico. Es absurdo pensar que esta tiranía salga mediante el voto. ¿Quién
en su sano juicio puede imaginar que personas que asesinaron para intentar
llegar al poder, por allá en el año 1992 -porque no creían en las elecciones-
ahora que están en Miraflores y dominan todos los poderes van a aceptar
entregarlo vía electoral?
Y en cuanto a pensar que la
vía será el golpe de Estado. En este particular me permito aclarar que, esa
figura solo cabría si aceptamos que en Venezuela estamos bajo un sistema de
gobierno democrático en el cual existe plena independencia, autonomía y
separación de poderes. Recordemos que el golpe solo es posible cuando se
reconoce la legitimidad de un gobierno y la de sus instituciones, pues la doctrina
nos señala que el golpe de Estado consiste en la ruptura del hilo
constitucional. En consecuencia, aquí podrá pasar cualquier cosa menos un golpe
de Estado. En todo caso, de producirse un alzamiento sería con intenciones de
recomponer ese hilo constitucional ya roto desde hace tiempo, por quienes
detentan el poder.
Posponer una farsa.-
La jugada dictatorial,
primero de ordenarle a la fraudulenta asamblea nacional constituyente fijar las
“elecciones” presidenciales para el 22 de abril y luego haberlas pospuesto para
realizarlas el 20 de mayo y de manera conjunta con los parlamentos regionales y
municipales, puede tener dos lecturas.
La primera: una especie de
reacomodo e intentar estimular a la gente por el tema electoral, con el
entendido que no solamente es que nadie cree en el CNE, sino que por los
momentos, en el común de los ciudadanos no hay interés en votar, saben que
mediante el sufragio jamás superaremos la crisis, ni aparecerá el efectivo, ni
el transporte, ni las medicinas, no se generarán fuentes de empleos ni tampoco
se surtirán las bodegas o abastos de alimentos.
La segunda lectura
consistiría en que, el régimen a sabiendas de que está caído y presume que
pudiera llegar el 22 de abril sin que se produzca el estallido social que está
a la vuelta de la esquina y del que todo el mundo habla, decidió por
recomendaciones de la sala situacional postergarlas para involucrar a otros
actores en la defensa de su nefasto modelo político. Me sigo explicando, ahora
entrarán en acción candidatos de los 335 Concejos Municipales y de 23 Consejos
Legislativos.
El relato de lo absurdo.-
Sin duda en Venezuela hay muchas cosas
absurdas, pero nada se compara con hablar de elecciones. Ese relato de ir
masivamente a votar debió quedar enterrado el pasado 30 de julio cuando se
consumó el fraude electoral más escandaloso de la historia contemporánea de
nuestro país: La ANC. Fraude donde hasta la misma empresa proveedora del servicio
electrónico de máquinas, denunció abultamiento de la cifra de sufragios por
encima del millón de votos, cosa que sabemos se queda corta. Sin olvidar que
hubo municipios donde eliminaron el 95% de los centros de votación, y como si
eso fuese poco, en pleno poliedro de Caracas, habilitaron el sainete electoral
más grande e inauditable de la propia historia chavista, al llenar de máquinas
ese espacio y fomentar que el que quisiese podía ir a ‘votar’ sin ningún tipo
de control. Esa foto quedará para la historia.
Hablar de elecciones es absurdo ya que la
solución no será ni electoral ni mediante la figura del golpe de Estado, por
las razones ya expuestas.
Aquí en Venezuela lo que sucederá, pero eso
sí, cuando todos nos decidamos, es una sustitución de gobierno por vías
democráticas y constitucionales aunque no sean
electorales o tradicionales. La protesta organizada y planificada será
la vía, por lo tanto, es menester activarla. Reclamando no solo comida o
medicinas, sino que se cumplan con los tratados internacionales, esto es, que
la ayuda humanitaria provenga de los países aliados, que dicho sea de paso ya se
encuentran en las fronteras.
Que conste, las condiciones están dadas para
que los organismos internacionales actúen en Venezuela. La autodeterminación es
de los pueblos y no de los tiranos. ¡En Venezuela hay hambre y el mundo lo
sabe!
Tenemos derecho a tener un gobierno decente y
responsable. Estamos claros que el régimen trata de confundir a los ciudadanos,
pero tenemos que repetir mil veces que la injerencia humanitaria es un derecho
de los pueblos oprimidos. También tenemos que estrujarle en la cara a los
militares, que su misión es defender la soberanía y la de cumplir su juramento.
Desgraciadamente hasta ahora son muy pocos los integrantes de la FAN que lo han
hecho, y les ha costado la baja, la cárcel o el exilio. Eso ha ocurrido porque
no ha habido cohesión en la FAN.
Hoy es oportuno reflexionar sobre ese tema,
los civiles los necesitamos y los militares nos necesitan para
reeinstitucionalizar a Venezuela. Otra cosa, los civiles y militares de talante
democrático necesitamos la colaboración de fuerzas aliadas que están a la
espera de nuestra iniciativa. Cuando de manera contundente demos esa señal,
desde ese mismo momento comenzará la liberación del país. Manos a la obra,
organización y decisión.
Pablo Aure
domingo, 25 de febrero de 2018
Largo camino a la libertad
¡Hasta cuándo!
Largo camino a la libertad
@pabloaure
La libertad supone un
largo peregrinar. Así estamos en Venezuela. En algunos momentos muy eufóricos y
en otros, bastante desesperanzados. Todo depende de los acontecimientos e
inclusive del estado de ánimo de la
gente.
Se han producido grandes
decepciones originadas por los engaños de algunos dirigentes, tanto del
oficialismo como de la oposición. No hablan con la verdad y han hecho del
engaño su forma habitual de hacer política, es decir, ellos, gobierno y
oposición, se amalgaman en la falsedad y ambos se mantienen en sus parcelas,
unos ejerciendo el mando y otros recibiendo las dadivas de quienes mandan. Me
explico: son caimanes del mismo pozo.
Hoy en Venezuela nadie
duda de la mala situación, no porque alguien se lo haya dicho, sino porque a
diario sufren las calamidades causadas por el régimen. Solo se salvan los enchufados
y los personajes que están en puesto de mando en el alto poder.
El ciudadano común hace
de tripas corazón para sobrevivir.
La gran estafa
¿Se han preguntado por
qué se nos ha hecho tan largo el camino a la libertad?
En este camino a la
libertad que hemos librado los venezolanos desde hace ya varios años, la verdad
es que se ha hecho innecesariamente largo, pero tiene una razón que debemos
mantener siempre presente: un reconocido sector de la ‘dirigencia opositora’ se
ha configurado como unos grandes estafadores y en consecuencia inmediata,
grandes cómplices del régimen y sus intenciones.
Mientras esa oscura y
maligna dirigencia intenta definir el destino del país (evadiendo la catastrófica
situación de la gente), la inmensa mayoría
de los venezolanos peregrina para superar los obstáculos que le coloca la clase
política que domina mediáticamente.
Así vemos largas colas
en los bancos para sacar una pequeña cantidad de efectivo para pagar el autobús
o el camión de estacas que los llevará a alguna parte. Los hospitales se han
convertido en sitios de gigantescos lamentos; con el entendido que el personal
de la salud que labora en esos centros asistenciales está dispuesto a colaborar
pero imposible hacerlo por falta de insumos, desde la anestesia hasta la más
insignificante sutura para atender a una parturienta, por citar solo unas
pequeñas cosas, no hay en las salas de parto. Bajo el yugo del Socialismo del
Siglo XXI, una enfermedad o algo tan maravilloso como lo es un parto se
convierten en verdaderas torturas porque el régimen
lo ha querido así. En efecto la máxima de
estos perversos gobernantes es: “que
la gente se preocupe y se ocupe por sobrevivir y deje de fastidiar con las
protestas callejeras”, por eso también es
una constante las supuestas fallas del bombeo de agua, seguramente pensarán: “que el pueblo esté pendiente del agua para que beba,
lave y se bañe”, con los alimentos y los medicamentos sucede lo mismo, o sea,
todo es una calamidad para mantener al pueblo distraído en lo elemental para
sobrevivir.
La gran pregunta
¿Hasta cuándo carrizo
aguantaremos esta humillación a la que nos expone el régimen de delincuentes y
sus compinches (la oposición dialogante)?
La respuesta no puede
ser una distinta a: hasta que todos entendamos que si no nos arriesgamos a
luchar para cambiar este sistema siniestro,
muy pronto estaremos reducidos a esclavos, porque hasta la condición de
ciudadanos la habremos perdido.
Sé que al común de los venezolanos le
importa un pepino el nombre de quien gobierne, inclusive le da igual si es un civil
o un militar, pues lo que en realidad le
interesaría es que el gobierno sea capaz de garantizarle cubrir sus necesidades
básicas. Da dolor reconocerlo pero es así. No tenemos cultura política, por eso
es común que de buenas a primeras se enamoren y fabriquen en su imaginación
mesías que supuestamente resolverán los grandes problemas que nos aquejan.
Que equivocados hemos
estado, y es allí donde este tipo de régimen,
como el que en la actualidad somete a Venezuela se apoye en esa falta de
cultura política para oprimir y someter a los gobernados desviando su exclusiva
responsabilidad a un enemigo externo.
Hay que sacarlos de raíz
Lo peor de todo es que
así como hay personas que desconocen el verdadero propósito de la casta
gobernante, que no es otro que perpetuarse en el poder, hay otro sector, que
conoce muy bien que será imposible superar la crisis mientras se mantengan en
el poder los opresores que han devastado al país. Los culpables del desastre no
son solamente los que hoy gobiernan sino sus compinches (negociadores
disfrazados de opositores) y el método
que emplean para gobernar. Por esa razón, para salir del profundo hueco en el
que estamos metidos es indispensable sacarlos de raíz e implementar un nuevo
modelo que procure la prosperidad, y esta, que únicamente es posible,
dignificando y garantizando las fuentes de trabajo para reconstruir un sistema
socioeconómico civilizado.
Siempre hemos esperado
que otros resuelvan nuestros problemas, decimos: “es que la gente no sale a protestar”
Señores: esa gente somos nosotros y no otros.
¿Y la Universidad?
Para terminar mis
reflexiones de hoy, quiero hacer un llamado de atención y elevar un mensaje de
viva voz a mis compañeros universitarios, que somos los llamados por
solidaridad y responsabilidad a dar el primer paso en esta lucha libertaria.
¿Qué nos
pasa? Me incluyo, no hemos estado a la altura de las exigencias ciudadanas.
Hemos soportado
sumisamente las inclemencias de un régimen
opresor que además de silenciarnos, se ha empeñado en soslayar nuestra
dignidad. Las universidades están reducidas a espacios que cada vez están más vacíos. Estudiantes que desertan, se retiran, abandonan sus
estudios o se marchan del país. Trabajadores (profesores, empleados y obreros)
que se jubilan, renuncian o piden un permiso no remunerado. Los que continúan
asistiendo al campus universitatrio es por su abnegada vocación de servicio y
el deseo de transmitir esperanza y a la vez negarse a entregar el ´pais a la
ignorancia.
Le pido a mis compañeros
universitarios rebelarnos ante esta situación, si
no despertamos ahora mañana estaremos mendingando una bolsa de comida o un
ticket para comernos un mendrugo de pan. Les aseguro que es más peligroso para el
presente y el futuro de la universidad nuestra inactividad y/o conformismo, que
atrevernos a enfrentar con la razón y la inteligencia a este régimen sembrador de miseria de hambre y corrupción.
Convirtámonos en los
libertadores de Venezuela, mantengamos vivas las esperanzas de construir un
mejor país. Los universitarios somos millones que sabemos que este régimen conduce a
Venezuela por el camino de la ignorancia y la destrucción.
Colegas, profesores, empleados, obreros, hijos académicos nuestros estudiantes
animémonos a bajar al chofer
y asumamos la conducción de
Venezuela.
Pablo
Aure
jueves, 22 de febrero de 2018
domingo, 18 de febrero de 2018
Fractura militar
¡Hasta cuándo!
Fractura militar
@pabloaure
Lo
que hoy plasmaré es el resumen de largas tertulias que he sostenido con una
amiga que es especialista en temas militares y que se encuentra en el exilio. En
estas líneas que escribo con humildad y asumiendo la responsabilidad que cada
uno de nosotros debemos asumir en esto, resumiré parte de lo que es nuestra
mayor tragedia: el miedo y la falta de unidad de propósito. La unión
cívico-militar nunca ha sido el propósito de este gobierno, todo lo contrario,
han buscado y logrado que la mayoría de los civiles expresen odio ante la
presencia militar.
Ya
es un secreto a gritos que dentro del estamento militar existe un gran
descontento, pero que no se atreven a exteriorizarlo por temor a ir a parar sin
formula de juicio a Ramo Verde.
Los
sapos han proliferado en cada cuartel. Detrás de cada uniformado hay un
informante que lo persigue como su sombra, constantemente les revisan sus
celulares para ver con quienes mantienen contacto vía Whatsapp. Si encuentran
un mensaje dudoso inmediatamente encienden las alarmas y los someten a
despiadados interrogatorios. Ellos también sufren pero callan.
No
solamente los militares de cuadros medios y bajos junto a la tropa pasan
hambre, sino que también sus familiares, pero por pavor prefieren guardar
silencio. Sienten temor a que les descubran sus sentimientos. Dirán muchos:
“pobre fuerza armada”. Y es verdad,
pobre hombres y mujeres uniformados que se encuentran presos en su soledad.
Algo debe faltar, que los civiles no hemos podido detectar. Más abajo transcribiré
lo que creo es la razón de ese comportamiento, para poderlos comprender. No
digamos que ellos son cobardes y los civiles representan la cuna de la
valentía, porque eso tampoco es verdad. Hay miedo en el mundo militar como también
hay miedo en los civiles. Ha faltado la conexión. Y no se ha logrado por
desconfianza entre ambos sectores que en definitiva es el mismo pueblo, pero
con roles distintos.
Militares no actuarán sin organización
civil.-
A
medida que pasan los días, es más difícil no repetir mensaje parecidos de
cualquier índole y para cualquier público.
Todo
lo hemos dicho. Esta vez quiero unir el mensaje para los civiles y para los
militares. En efecto, si partimos de la premisa que todos somos un solo pueblo:
civiles y militares y, que ambos estamos padeciendo por igual las consecuencias
de esta desgracia llamada revolución, entonces, cada mensaje debe ser dirigido
por igual a ambos sectores.
No
nos cansamos de pedir de viva voz a los militares que actúen, pero nosotros, la
sociedad civil, estamos absolutamente paralizados, como esperando que llegue la
superpotencia del planeta y acabe de forma selectiva con los enemigos que nos
separan de una vida normal y, esto termina por inhibir a quienes dentro de los
cuarteles luchan por sobrevivir no solo a la cruda situación económica, sino a
la presión de una persecución descarnada que los catapulta directo a Ramo Verde
o a otro penal junto a los peores delincuentes.
Que
nadie se equivoque: esa injerencia (ayuda) humanitaria que está en la frontera
no entrará a Venezuela mientras estemos tranquilos sin provocar acciones conjuntas
y organizadas, tampoco penetrará mientras no exista un canal de comunicación
entre los civiles y militares de aquí.
Los
extranjeros vendrán y entrarán a Venezuela cuando estemos organizados y sepan
con quién entenderse. Cuando no existan mensajes ambiguos, por ejemplo: “estamos
soportando una cruenta tiranía pero estamos estudiando la posibilidad de
participar en unas eventuales elecciones
para salir de esto”. ¡Por Dios! Si sospechamos que la salida será violenta,
entonces necesitaremos la ayuda de otros países. Todo el mundo dice esto en
privado pero nadie se atreve a decirlo en público porque el miedo se ha
apoderado de todos nosotros.
¡Basta de traición a la patria!
Llegó
la hora de las definiciones. Aquí que no vengan con falsos nacionalismos,
porque para sacar un ejército de ocupación, de malandros y de extranjeros que
se ha apoderado de Venezuela para cometer sus fechorías, necesitaremos de una
fuerza muy poderosa que nos ayude a conquistar la libertad y la democracia.
Los
traidores a la patria son los que le han entregado las riendas del país a la
delincuencia de distintas nacionalidades.
Como
ven, miedo y falta de unidad de propósito vuelven a ser nuestros peores
enemigos, y a eso debemos sumarle la desorganización. Hay que empezar ya a
tender las conexiones (puentes) con el mundo militar. ¿Cómo? Dando el mensaje
adecuado. No de repulsión sino de organización y bienvenida cuando decidan
actuar para restablecer el orden constitucional, que está roto desde hace
bastante tiempo, mucho más del señalado por Luisa Ortega o por la propia
Asamblea Nacional.
Ruido en las fronteras.
Todos
parecen hacer oídos sordos a los mensajes que, desde esa superpotencia y otros
países del planeta que hoy nos ayudan, nos indican que debemos planificar el
momento de la tormenta perfecta y aun cuando lo perfecto es enemigo de lo
bueno, podríamos hacer el intento de acercarnos.
Me
he preguntado tantas veces ¿a qué sector de la oposición darían los militares
el control del país si decidieran de forma unilateral desalojar al régimen?
¿Se
han preguntado alguna vez si el desmadre que tenemos dentro de la oposición y
la absoluta confusión del ciudadano podría suponer una de las razones
fundamentales por las que no se llega a un acuerdo entre civiles y militares?
Y
si llegara la injerencia humanitaria, se han preguntado ¿de la mano de quién,
dentro del país, actuarán esas fuerzas para identificar a buenos y malos, a
colectivos de grupos vecinales, y en manos de quién pondrán el control de la
nación una vez que hayan sido detenidos o corrido espantados los malos?
Hay
tantos cabos sueltos y estamos tan mal acostumbrados a que terceros decidan por
nosotros, que perdemos de vista las consecuencias de no tener claro, ni
siquiera a quien o a quienes reconocemos como nuestro liderazgo natural. Pues
lo mismo pasa dentro de la Fuerza Armada Nacional y quizá debamos preguntarnos
también, ¿Por qué si esa ruptura que desde hace tiempo se ha producido dentro
de los cuarteles, no se ha materializado en el cambio de régimen tan necesario
para el país?
Esto
debería ser suficiente para que todos reflexionemos y tomemos una decisión.
Y
de nuevo, miedo y falta de unidad de propósito vuelven a ser dos conceptos
claves que retienen el cambio.
Pablo Aure
domingo, 11 de febrero de 2018
Padrino López Vs Kurt Tidd/ @pabloaure
¡Hasta cuándo!
Padrino López Vs Kurt Tidd
@pabloaure
Desde la llegada de Donald Trump a la presidencia
de los EEUU el tema Venezuela nunca ha estado fuera de su agenda. Ha enviado a Sur
América a sus principales diplomáticos para ir abonando y ablandando el terreno
para ejecutar acciones que muy probablemente se llevarán a cabo en las próximas
semanas y, cuya finalidad, será recuperar la libertad en nuestro país.
Lo primero que debe implementarse es la ayuda
humanitaria, la cual esperemos se materialice con la alianza de países vecinos.
Colombia y Brasil desempeñarían un rol fundamental.
Desde el año 2015 se viene hablando de “la
operación libertad Venezuela”. En efecto, el general John Kelly ex jefe del Comando Sur de
EEUU lo expuso ante el Comité Senatorial del Congreso norteamericano; y ahora,
su sucesor, el almirante Kurt Tidd continuará la misión, por cierto, este fin de
semana estuvo en Colombia definiendo estrategias con el ministro de la defensa
del hermano país. Antes, el Secretario de Estado de los EEUU Red Tillerson
había emprendido un recorrido por la región precisando los términos de la
liberación de Venezuela, lo mismo hizo el vicepresidente de los EEUU Mike Pence
un poco antes.
No es el prefecto de Patanemo el que está de
visita en Colombia, se trata nada menos y nada más que del jefe del Comando Sur
de los EEUU que tiene bajo su responsabilidad cubrir 31 países, abarcando una extensión geográfica de 24.900.000
kilómetros. El jefe de ese Comando es un veterano de guerra que no exhibe sus
estrellas por haberlas obtenido lanzándole bombas lacrimógenas a un pueblo hambriento,
ni metiéndole metras o tuercas a las escopetas para asesinar a los muchachos
que protestan en las calles de su país; tampoco por haberse comportado como adulador
a tirano alguno. Su ascenso se lo ganó por representar en varias misiones a la primera
potencia mundial. No es un inexperto. Tanto en el campo de batalla como en el
mundo de la asesoría militar ha tenido importantes tareas. A principios de los
2000 fue asesor militar del Secretario de Estado de EEUU. En el 2004, Kurt Tidd encabezó la presencia de
la flota estadounidense en el Estrecho de Ormuz, el cual se encuentra ubicado en la costa sureña de Irán, conecta el Golfo Pérsico al Golfo de
Omán y constituye la zona estratégica más importante de la región. Casi el 20% del petróleo del mundo pasa por ese
estrecho.
Al momento de contestar algunas preguntas que le hiciera la cámara del
Senado de los EEUU para defender su postulación como Jefe del Comando Sur, Kurt
Tidd dijo lo siguiente: “He servido en varias asignaturas de la Marina de los
EE.UU. conjuntamente a otras instituciones, que incluyen tareas de operaciones
y de dirección del personal en el Pentágono y el Consejo de Seguridad Nacional,
así como recorridos de mando y apoyo a las fuerzas de coalición en las
operaciones Iraqi Freedom (Libertad Iraquí) y Enduring Freedom (Libertad Duradera)”,
No hay que ser un sesudo analista para entender
lo que sucede en la región: el régimen que somete a Venezuela se ha convertido
en una amenaza no solo para los venezolanos sino para todo el continente, por
eso los EEUU tienen especial interés en reducir a los tiranos.
No me imagino qué cosa estará pensando el
ministro de la defensa de Venezuela general en Jefe Padrino López ante la
tormenta que se le aproxima.
Ayuda
humanitaria.-
Nadie en Venezuela podrá negarse a recibir la
ayuda de otros países. Mientras el régimen insiste en matar de hambre a los venezolanos,
hay gente que desde el exterior hace todo lo posible para proporcionar
alimentos y medicinas que salvaguarden la vida de millones de compatriotas. La
fuerza Armada Nacional tiene que entender que no podrá oponerse a la búsqueda de
los alimentos. Los militares también padecen del hambre provocada por la
tiranía. En los cuarteles no se come bien, solo los que están en la rosca de la
corrupción son los que pueden comer a cuerpo de reyes. Los cuadros medios de la oficialidad y la
tropa ya no aguantan tanta desfachatez y por eso en las últimas semanas se han
producido muchas deserciones. No lo duden, la ayuda humanitaria tendrá el pleno
respaldo de la mayoría castrense y, el régimen lo sabe.
Intervención
de extracción.-
Me late que todo comenzará con la ayuda
humanitaria, pero simultáneamente se irán adelantando los juicios que por lesa
humanidad se le sigue a varios altos funcionarios civiles y militares en la
Corte Penal Internacional, también se reforzarán las investigaciones contra los
narcotraficantes que eventualmente hayan utilizado el gobierno de Venezuela
como guarida para cometer sus crímenes de tráfico de droga, a ellos también les
llegará el brazo de la justicia internacional.
No nos extrañemos si observamos operaciones de
extracción, esto es, que se lleven a los delincuentes ante el silencio y complicidad
de las autoridades venezolanas. En ese momento muchos bandidos y enchufados
identificados con el régimen pondrán sus bardas en remojo.
Durante las próximas semanas habrá “muñequeos” y
negociaciones de alto nivel. Olvídense de
aquellas negociaciones amateur protagonizadas en República Dominicana. Ahora se sentarán representantes de EEUU y Cuba (que
no estuvieron en Santo Domingo) para negociar los términos de la salida -o de
la entrega- de Maduro y sus partidarios.
Que nadie venga con falsos nacionalismos porque
lo que en este momento reclamamos es el fin de la tiranía. Bienvenida la ayuda
de los países aliados de la democracia para dar al traste con este régimen de
oprobio y de vergüenza que hemos tenido que padecer en nuestro país. Vendrá la
transición, y será más rápido de lo que muchos piensan.
Civiles
y militares: un solo pueblo.-
Entre el grueso de la Fuerza Armada Nacional y
la sociedad civil existe un obstáculo que le impide actuar de manera conjunta. Ese
obstáculo es el alto mando militar, el ministro de la defensa y un grupete de
cubanos que creyeron que esta era su casa y por eso actúan como si fueran
dueños del país. El mensaje debe y tiene que ser de unificación para lograr la
libertad. Pero también, el llamado es a la organización. Esto implica que, hay
que construir todos los canales de comunicación necesarios para coordinar
cualquier movilización. No depender de las redes sociales ni tampoco de
aparatos electrónicos, pues en cualquier momento el régimen los desconectaría.
Por último, es menester que estemos claros que esa ayuda humanitaria no nos
llegará a nuestras casas si no demostramos que estamos urgidos de ella. Tenemos
que salir a buscarla y a exigirla. Esto quiere decir que en la calle se debe escuchar
el grito ¡Viva Venezuela libre!
Pablo Aure
domingo, 4 de febrero de 2018
Estado de necesidad
¡Hasta cuándo!
Estado de necesidad
@pabloaure
Ha llegado el momento de
hablar sobre el estado de necesidad que estamos presenciando y que se acentuará
en los próximos meses como una dimensión más oscura del ya sombrío panorama.
Regresamos a la ley de
la selva donde el más fuerte sobrevive. En eso han convertido a nuestra amada
Venezuela.
La doctrina nos dice que
el estado de necesidad se da cuando los intereses legítimos de un sujeto se
encuentran en un estado de peligro, y solo pueden ser salvados mediante la
lesión de los intereses legítimos de otra persona.
¿Qué significa esto para
los venezolanos en la actualidad? En primer lugar, debido a que el interés y al
mismo tiempo derecho natural y legítimo de toda la población de alimentarse, se
está viendo seriamente amenazado, llegará un terrible momento donde muchos (más
de lo que ya hemos visto) tratarán de conseguir alimentos como sea, sin
importar que lesionen los derechos de otras personas.
Y no hay ninguna
institución que ponga orden, pues los poderes públicos
desaparecieron y se transformaron en cuevas o escondites concebidos para
planificar cualquier tipo de aberración inimaginable en un mundo civilizado.
Convocar o
planificar protestas contra este régimen
salvaje no tiene ninguna acogida en este momento. La gente manifiesta su
descontento de manera espontánea, por desgracia hemos llegado a esta situación.
Cada quien actúa de acuerdo a sus necesidades. Claro que creo en las protestas,
pero también sé que lo que veremos en las próximas semanas no serán de la misma
naturaleza a las que hemos participado en el pasado.
Veremos saqueos más
intensos, algo que es incompatible con la conducta de los demócratas, pero ese
debate de lo que está bien y lo que está mal, pasa a un segundo o tercer plano
cuando el ciudadano de a pie ve en peligro su vida por hambre. Por eso es
imposible que podamos evitarlos. No debe llamarse revolución, sino canibalismo
del siglo XXI aupado por la plaga roja.
Si medianamente alguien
tiene resueltas sus necesidades básicas
estará tranquilo y evita salir a la calle para no correr un
peligro adicional al que corre sin protestar. En estos tiempos ser protagonista
en una actividad en contra del régimen
representa casi un suicidio. Es exponerse a muchas cosas: juicio, cárcel y
hasta a la muerte. Lo veo de esa manera. Venezuela está dominada por una
especie de “pranato” dividido en espacios o
regiones, en los cuales los “gobernantes”
se reparten -y respetan- el dominio, si alguien distinto a ellos se le ocurre
invadírselos o quitárselos
vienen los enfrentamientos.
Vendrán momentos más difíciles.-
Decir esto no es
sencillo, especialmente después del año 2017, donde vimos cosas inimaginables.
Hemos llegado a lo peor y si tenemos intenciones de ser solidarios con el
necesitado, pues entonces, seamos inteligentes, pensemos en ellos y en
nosotros. Es momento de hacer lo que está en nuestras manos, planificar para
hoy y para el mañana.
Unámonos a las iglesias,
a las casas de ayuda y de beneficencia. Vendrán momentos más difíciles que los que
padecemos, todo seguirá complicándose
y descomponiéndose.
Basta de continuar con
la jugarreta electoral. Quien no quiera ver la realidad que no la vea, pero la
decisión o el poder de imponer el orden no está en los civiles porque estamos
apuntados por criminales. No es fácil aceptar lo que escribo, pero es como lo
siento. Sin reacción militar -porque son ellos quienes tienen el monopolio de
las armas- es imposible sospechar en restituir el orden constitucional.
Es más, también se requeriría
la ayuda de fuerzas extranjeras que entiendan la situación. Que conste: jamás apostaría por un ejército de ocupación, aunque sí con la
humanitaria e indispensable colaboración.
El capítulo final.-
Este es el último capítulo de esta trágica y
tenebrosa película cuyo guión está basado en la doctrina del “Socialismo del Siglo XXI” y ese final
puede ser triste o muy alegre, todo dependerá de nuestra comprensión e inteligencia.
Lo primero que tenemos
que tener claro es que no podemos hacer algo para lo cual no estamos
preparados. En esos asuntos de emplear la fuerza bruta, no tenemos nada que
buscar. Absurdo y demencial seguir repitiendo lo mismo que hemos realizado
durante casi dos décadas para tratar de salir de esta tiranía. La estrategia
debe ser otra. Organización, inteligencia y coherencia.
Los que hasta ahora nos
hemos quedado en el país, sobrevivimos y nos resistimos a darnos por vencidos. Por
eso el trabajador sigue yendo a su trabajo a sabiendas que el sueldo no le
alcanza para nada, el comerciante sigue abriendo su negocio entendiendo el
peligro al que se somete. Los estudiantes con dificultades y con muchas
deserciones van a las universidades a pesar del oscuro panorama que se
vislumbra en los campus. Vivimos en una preocupación permanente, nos
preguntamos ¿hasta cuándo aguantaremos?
Estas líneas
no deben ser entendidas como un lamento sino como una fotografía de la
situación nacional.
Tampoco es un llamado a la
resignación, mi intención es transmitir una preocupación, pero a la vez, también es un grito sobre la advertencia de
que aquí debe pasar algo. Eso sí, nada pasará si no se provoca. Pongan a correr
su imaginación para que ese algo se materialice y recuerden, cada quien a lo
suyo, infórmenle a los militares cuál es el rol que deben cumplir cuando el
hilo constitucional se rompe y la delincuencia se desborda.
Pablo Aure
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