Valencia, 23 de mayo de 2026
Ciudadano
José Alfredo Sabatino Pizzolante
Presidente de la Academia de la Historia del Estado Carabobo
Ciudad.-
Tengo el agrado de dirigirme a usted, y por su intermedio a los demás miembros de esa respetable corporación, en mi condición de Secretario de la Universidad de Carabobo, con ocasión de la comunicación N° R-00937-26 que le fuera remitida recientemente por el Despacho Rectoral de nuestra casa de estudios.
El motivo de la presente es fijar una posición institucional y personal nítida frente a los señalamientos vertidos en dicha misiva institucional contra el Doctor Alberto Sosa Olavarría. Al respecto, considero un deber moral e institucional ineludible manifestar mi absoluta e indeclinable solidaridad con el Dr. Sosa Olavarría, a quien toda la comunidad ucista reconoce unánimemente como un docente a carta cabal y un universitario ejemplar. Su impecable trayectoria académica e intelectual en el ámbito de la medicina y las ciencias de la salud es un patrimonio indiscutible de nuestra universidad y del país.
La impronta ciudadana del Dr. Alberto Sosa Olavarría se ha caracterizado históricamente por la defensa de posiciones firmes, un discurso transparente y una rectitud de principios indoblegable que jamás ha cedido ante presiones de poderes externos ni conveniencias coyunturales para asegurar prebendas o estabilidad personal. En un ecosistema universitario y académico fundado en la pluralidad, la libre expresión y el debate de las ideas, es perfectamente natural la existencia de disensos o enfoques contrapuestos sobre diversas realidades. Sin embargo, estas discrepancias de criterio, propias del ejercicio de la libertad de pensamiento, en ningún caso pueden dar pie para poner en duda virtudes que en él son fundamentales: su honorabilidad, probidad, seriedad y su profundo compromiso civilista.
La Universidad de Carabobo, al igual que esa ilustre Academia de la Historia, se sustenta sobre los pilares del respeto a la dignidad humana y la defensa de la libertad de expresión de sus miembros. Utilizar las instancias o los canales oficiales de nuestra institución para dirimir posturas de carácter subjetivo o personales desnaturaliza la esencia del foro universitario. Por tales razones, hago llegar a este cuerpo académico mi testimonio de reconocimiento a la intachable conducta del Dr. Alberto Sosa Olavarría, con la certeza de que la defensa de nuestros académicos es la garantía de la preservación de los valores superiores de nuestra sociedad.
Sin otro particular al cual hacer referencia, me suscribo de usted con la consideración y el respeto institucional debidos.
Atentamente,
Dr. Pablo Aure
Secretario de la Universidad de Carabobo