jueves, 30 de abril de 2026

LA UNIVERSIDAD DE CARABOBO EXIGE UNA TRANSICIÓN/ Dr. Alberto Sosa Olavarría

La situación que paso a describir en la Universidad de Carabobo (UC) refleja una crisis institucional profunda que ha sido objeto de debate y denuncia pública durante los últimos años. Es comprensible la frustración ante un panorama donde la autonomía universitaria parece verse vulnerada no solo desde afuera, sino desde su propia gestión interna.

Aquí te presento un desglose de los puntos clave sobre esta problemática, analizados desde una perspectiva institucional y legal:

1. El Conflicto de la Permanencia (Más de 16 años)

El hecho de que las autoridades universitarias en Venezuela —incluyendo a la Rectora Jessy Divo de Romero— superen con creces el período para el cual fueron electas (4 años) se debe a un limbo jurídico.

Sentencia 0324 del TSJ: En 2019, el Tribunal Supremo de Justicia suspendió las elecciones universitarias hasta que se modifiquen los reglamentos de votación.

Consecuencia: Esto ha generado una "prórroga indefinida" forzosa. Si bien las autoridades argumentan que no pueden abandonar el cargo sin una sucesión legal, esto ha derivado en un desgaste democrático severo.

2. El Quiebre Institucional: Rectoría vs. Secretaría

La denuncia sobre el desconocimiento de las funciones del Secretario de la UC es uno de los síntomas más graves de la crisis.

En una universidad autónoma, el Secretario es el custodio de la fe pública y la memoria institucional.

Cuando la Rectoría asume funciones que por ley (Ley de Universidades) corresponden a la Secretaría, se rompe el sistema de pesos y contrapesos, lo que facilita la opacidad en la toma de decisiones.

3. Irregularidades Administrativas y Activos

Las acusaciones sobre la venta de activos y la retención de aportes son temas que entran en el ámbito de la responsabilidad administrativa y penal:

Caja de Ahorros: La retención de los aportes (que son descontados del salario del trabajador pero no transferidos a la caja) es una práctica que asfixia el patrimonio social de los profesores. Legalmente, esto podría considerarse una apropiación indebida de fondos.

Venta de Activos: Cualquier enajenación de bienes universitarios debe pasar por la aprobación del Consejo Universitario y, en muchos casos, cumplir con protocolos nacionales de bienes públicos. La falta de transparencia en estos procesos suele ser el punto de partida para auditorías externas. Por último está intentando imponer como directivo de IPAPEDI un acólito con el antecedente de gestión bastante oscura.

¿Qué vías existen ante este escenario?

Contraloría Interna y Social: Las denuncias ante el Consejo Universitario son el primer paso, aunque si este cuerpo está alineado con la gestión, el efecto es nulo.

Instancias Nacionales: El Consejo Nacional de Universidades (CNU) y la Contraloría General de la República tienen la potestad de investigar irregularidades financieras en instituciones que reciben presupuesto público.

Presión Gremial: Las asociaciones de profesores (APUC) y sindicatos suelen ser los únicos entes con capacidad de movilización para exigir la rendición de cuentas.

Nota: La crisis presupuestaria actual de las universidades venezolanas a veces se utiliza como "manto" para justificar decisiones administrativas irregulares, pero la precariedad no exime a ningún funcionario de la obligación de transparencia y respeto a la Ley de Universidades.

Consideramos que existe dentro de la comunidad universitaria actual la fuerza suficiente para exigir una auditoría externa independiente,  pues es evidente que la estructura institucional está demasiado comprometida.

Para dar cierre a este análisis y convertir la reflexión en una propuesta de acción institucional, es necesario formular un exhorto que apele a la reserva moral y académica de la Universidad de Carabobo. Este llamado busca romper el silencio y fomentar una discusión técnica, ética y fundamentada. Por la Restitución del Hilo Institucional

A las autoridades rectorales, decanales y miembros del Consejo Universitario:

Se les insta a recordar que el ejercicio del poder en la universidad no es un privilegio personal, sino un mandato temporal supeditado a la Ley de Universidades y al reglamento interno. La prolongación excepcional de los cargos, lejos de justificar la opacidad, exige una transparencia doblemente rigurosa. El desconocimiento de las facultades de la Secretaría y la gestión de activos sin el debido escrutinio público no solo debilitan la gestión actual, sino que comprometen el futuro de la autonomía para las generaciones venideras.

A los colegas profesores, investigadores y personal administrativo:

La universidad es, por definición, el espacio de la verdad y el debate. El silencio ante la retención de los aportes a las cajas de ahorro y la desarticulación de los órganos de control nos hace corresponsables del deterioro del alma mater. No se trata de una pugna política, sino de la defensa de la meritocracia, la ética pública y la integridad institucional.

Para que este exhorto sea productivo, se propone a los colegas y autoridades opinar y actuar sobre los siguientes ejes:

Restablecimiento de la Institucionalidad: ¿Cómo garantizar que la Secretaría recupere sus funciones de custodia de la fe pública y cese la centralización de decisiones en la Rectoría?

Auditoría de Activos y Fondos: Es imperativo exigir una rendición de cuentas detallada sobre la enajenación de bienes institucionales y el destino exacto de las retenciones salariales no entregadas a los entes de previsión social.

Defensa de la Autonomía frente a la Gestión Interna: Debatir si la "resistencia" ante factores externos justifica la vulneración de los procesos democráticos internos.

Propuesta de Contraloría Social: Evaluar la creación de un Consejo de Veeduría Académica, integrado por profesores de reconocida trayectoria, que vigile la legalidad de los actos administrativos mientras persista el limbo electoral.

"La universidad no puede ser una institución que solo imparte conocimientos; debe ser el modelo de la sociedad que aspiramos construir: transparente, plural y respetuosa de la norma".

Este llamado no es solo una crítica, sino un reconocimiento de que la Universidad de Carabobo posee el capital intelectual necesario para autorregularse y sanear sus procesos, siempre que sus integrantes decidan ejercer su derecho a la opinión y la exigencia de cuentas. Alberto Sosa Olavarría. Prof Titular Jubilado. Especialista en Medicina Materno fetal. Doctor en Ciencias Medicas. Doctor Honoris Causa UNIMESO. Chiapas. México.

viernes, 24 de abril de 2026

Voto salvado adscripción de la DICAE al despacho de la rectora

VOTO SALVADO QUE PRESENTA EL

SECRETARIO DE LA UC, PROF. PABLO AURE, ANTE EL CONSEJO UNIVERSITARIO EN RELACIÓN CON LA DECISIÓN DE ADSCRIBIR LA DIRECCIÓN CENTRAL DE ASUNTOS ESTUDIANTILES (DICAE) AL DESPACHO DE LA RECTORÍA

Ciudadana
Rectora y demás miembros del
Consejo Universitario.
Sede del CU._

​Quien suscribe, PABLO AURE, en mi carácter de Secretario de la Universidad de Carabobo, autoridad electa por la voluntad soberana de la comunidad universitaria, de conformidad con las atribuciones legales y reglamentarias que ostenta mi cargo, procedo a SALVAR MI VOTO frente a la decisión de este cuerpo colegiado de adscribir la Dirección Central de Asuntos Estudiantiles (DICAE) al Despacho de la Rectora, fundamentado en las siguientes consideraciones:

​PRIMERO: De la Involución Institucional y el Talante Autocrático
Esta decisión representa una grave involución democrática que vulnera la arquitectura institucional de nuestra Alma Mater. Al desmembrar la Secretaría de su brazo operativo fundamental, la Rectora evidencia un talante autocrático que desconoce la historia republicana de la universidad. Se emulan aquí conductas que han llevado al país a la destrucción: valiéndose de mayorías mecánicas para anular las competencias del funcionario que resulta incómodo por su ejercicio de control y disidencia.

​SEGUNDO: De la Inexistencia de Justificación en la Competencia

Resulta técnica y administrativamente aberrante que la Dirección Central de Asuntos Estudiantiles sea arrebatada a la Secretaría. No existe justificación en la competencia ni fundamento funcional para que la Rectoría asuma atribuciones que, desde la reapertura de la UC en 1958, han sido consustanciales al Despacho del Secretario. Esta acción pretende vaciar el cargo de contenido y convertir a la Secretaría en una "autoridad de fachada".


​TERCERO: De la Indefensión Jurídica y el Riesgo de la "Firma a Ciegas"

La adscripción de la DICAE al Rectorado me coloca en una situación de grave riesgo jurídico y responsabilidad objetiva. Al perder el control administrativo sobre el personal que procesa expedientes académicos, se me pretende reducir a un simple "firmador" de documentos elaborados bajo una línea de mando ajena. Es una violación a normas elementales que el funcionario que debe dar fe pública sea obligado a firmar a ciegas documentos producidos sin su control, supervisión ni fiscalización directa.


​CUARTO: Del Móvil de Venganza ante el Reclamo de Transparencia

​Es imperativo dejar sentado que el verdadero móvil de este atropello es la venganza política ante mi insistencia en controlar los ingresos de las facultades y aquellos que recibe la Rectora a través de fundaciones sin rendición de cuentas. Mi empeño por auditar estos recursos y mi exigencia de utilizarlos para otorgar bonos de subsistencia a los trabajadores —priorizando a quienes hoy no tienen ni para medicinas o alimentos— ha resultado intolerable para una gestión que jerarquiza los recursos con fines proselitistas.

​QUINTO: De la Gestión Proselitista y la Precarización Laboral

​Denuncio la política de contratación de personal con sueldos de miseria para luego incorporarlos al personal al staff ordinario, con el único fin de garantizar un caudal electoral, mientras se ignora la estabilidad y el clamor de los trabajadores con mayor antigüedad. Se prefiere el crecimiento clientelar de la plaza laboral sobre la dignidad del personal que ha dedicado su vida a la UC. Esta práctica, sumada a la entrega de la autonomía universitaria al poder ejecutivo regional, marca el fin de la academia libre para convertirla en un apéndice gubernamental.


​SEXTO: Reserva Legal y Responsabilidad del Consejo

​Este Consejo Universitario, al avalar esta medida, incurre en un abuso de derecho y desviación de poder. Salvo mi voto y dejo constancia de que esta decisión está viciada de nulidad absoluta. Hago reserva expresa de todas las acciones legales, civiles y penales correspondientes para restaurar el orden jurídico y proteger la integridad de la fe pública que la Universidad de Carabobo deposita en mi firma.

La historia y el tiempo serán los testigos implacables de quiénes defendimos la libertad académica y quiénes, por conveniencia o temor, entregaron nuestra Alma Mater a sus destructores.

En Valencia, sede del Consejo Universitario, a los veinticuatro (24) días del mes de abril de 2026.


Prof. Pablo Aure
Secretario de la Universidad de Carabobo

miércoles, 11 de marzo de 2026

La Secretaria UC respalda la postulación de la Dra. Magaly Vasquez al cargo de Fiscal General de la Republica

 

                                                   Valencia 11 de marzo de 2026


                   COMUNICADO INSTITUCIONAL

LA SECRETARÍA DE LA UNIVERSIDAD DE CARABOBO

​Ante la reciente postulación de la Dra. Magaly Vásquez González al cargo de Fiscal General de la República, esta Secretaría, en representación de los valores académicos de nuestra región, manifiesta su más profundo beneplácito y respaldo.

​La Dra. Vásquez, quien actualmente se desempeña con distinción como Secretaria General de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), representa la excelencia del derecho venezolano. Su impecable hoja de vida incluye hitos que honran a la academia nacional:

  • Liderazgo Universitario: Su destacada gestión como Secretaria General de la UCAB y previa labor como Directora de Postgrado y Decana (E) de la Facultad de Derecho de dicha institución.
  • Individuo de Número: Es la primera mujer penalista en ingresar a la Academia de Ciencias Políticas y Sociales de Venezuela (Sillón N° 33), un reconocimiento reservado para las mentes jurídicas más brillantes del país.
  • Legisladora y Jurista: Co-redactora del Código Orgánico Procesal Penal y de la Ley contra los Delitos Informáticos, demostrando un conocimiento profundo del sistema de justicia desde sus bases.

​Desde la Secretaria de la Universidad de Carabobo, consideramos que su perfil une la solidez académica con una probada integridad ética. Su llegada a la Fiscalía General de la República no solo daría prestancia e integridad a la institución, sino que sería un paso firme hacia la reinstitucionalización del sistema de justicia penal en Venezuela a través del mérito profesional.

​Como secretario de la Universidad de Carabobo celebro que una autoridad universitaria de su talla asuma este compromiso con la República.


Secretaría UC: La firmeza de los valores frente al desafío del tiempo."

Pablo Aure

Secretario UC

martes, 10 de marzo de 2026

PABLO AURE FORMALIZA DENUNCIA ANTE AUDITORÍA INTERNA UC RESPALDADO POR SU VOTO SALVADO CONTRA LA OPACIDAD EN FUNDAIURIS

VALENCIA, 10 de marzo de 2026. — El Secretario de la Universidad

de Carabobo (UC), Pablo Aure, acudió este martes ante la Unidad de Auditoría Interna de la institución para consignar formalmente una denuncia y solicitud de investigación fiscal sobre graves irregularidades administrativas en las fundaciones universitarias y la administración general de la Rectora Jessy Divo de Romero.

​Aure fundamentó su acción en el Voto Salvado que emitió ante el Consejo Universitario el pasado 20 de febrero, un documento de contundentes argumentos legales y éticos que ahora forma parte del expediente de denuncia. En dicho voto salvado, el Secretario alertó sobre la pretensión del Consejo de dar por "recibido" el informe financiero de FUNDAIURIS sin discusión ni evaluación alguna, calificando el hecho como una "validación tácita de la irregularidad".

Los Pilares del Voto Salvado de Aure

​La denuncia de Aure detalla las razones críticas contenidas en su voto salvado, las cuales ahora deben ser auditadas:

  • Falta de Soportes: Aure denunció que el informe carece de soportes de ingresos y egresos, convirtiendo el acto de recibirlo "en cuenta" en una corresponsabilidad solidaria de cualquier malversación que allí se oculte.
  • Fraude a la Transparencia: El Secretario alertó sobre la inexistencia de base de cálculo. Sin la data real de inscritos y los aranceles de cursos de postgrado y programas de FUNDAIURIS, el informe es una "ficción contable" imposible de auditar.
  • Paradox Legal: Aure fustigó que estas prácticas de oscurantismo administrativo ocurran en una Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, exigiendo que no opere como un enclave fuera del alcance de la contraloría.

Investigación de Bienes y Transporte

​Más allá de FUNDAIURIS, la denuncia exige que la Rectora Jessy Divo de Romero, en su rol de Presidenta de las fundaciones, rinda cuentas claras sobre:

  • Ingresos y manejo de fondos (modalidad de pago en efectivo) por el alquiler del Teatro Dr. Alfredo Celis Pérez y cursos de FUNDAUC de los últimos 5 años.
  • Contratos de arrendamiento y comodato en el Centro Comercial Escorpio y estacionamientos universitarios.
  • La grave situación del transporte, donde unidades desincorporadas como "chatarra" operan rutas comerciales, mientras que a los estudiantes se les cobra pasaje por un servicio que debe ser gratuito.
  • "He salvado mi voto para dejar constancia histórica de que no convalidaré la opacidad en el manejo de los recursos de nuestra Universidad. No podemos permitir que el patrimonio de la UC se maneje entre sombras," puntualizó Aure tras la entrega del documento.


    ​El Secretario de la Universidad de Carabobo informó que dará máxima publicidad a este expediente y se mantendrá vigilante de la celeridad que la Auditoría Interna debe dar a este caso de extrema gravedad institucional.

martes, 24 de febrero de 2026

Mancha imborrable para la academia UC

Estimada comunidad ucista: estudiantes, profesores, egresados, personal administrativo y

obrero.

La Universidad de Carabobo, nuestra Alma Mater, ha sido durante décadas mucho más que un espacio físico o administrativo: ha sido el corazón palpitante de una tradición de autonomía, rigor académico y defensa irrestricta de la verdad y la libertad. Es el lugar donde generaciones enteras hemos aprendido que el saber no se somete, que la institucionalidad se preserva con coraje y que las decisiones colectivas deben responder siempre al bien común, no a intereses particulares o coyunturales. Con profundo dolor y sentido de responsabilidad, debo referirme a un hecho que ha marcado un quiebre en esa tradición: la supresión —por decisión mayoritaria del Consejo Universitario— de competencias históricas y esenciales que la normativa interna y la propia Ley de Universidades asignaban al Despacho de la Secretaría de la Universidad, cargo que tengo el honor de ocupar. Esta medida, adoptada el año pasado, no surgió de un debate sereno ni de una necesidad académica demostrada. Fue el resultado de una concertación entre la rectora, siete decanos y otros consejeros, en un contexto de abierta enemistad personal declarada en mi contra tras haber ejercido —con la franqueza que exige el cargo— una crítica fundada a la entrega progresiva de nuestra institución a intereses ajenos al espíritu universitario, particularmente al alineamiento con el madurismo que debilita nuestra autonomía y nuestra misión social. No escribo estas líneas desde el rencor, sino desde la convicción de que la universidad no puede ser rehén de ambiciones personales ni de venganzas disfrazadas de decisiones colegiadas. Quienes avalaron y ejecutaron esta maniobra antiacadémica —que vació de funciones sustantivas a un órgano rectoral clave sin fundamento normativo sólido ni beneficio institucional evidente— han dejado una huella que la historia no borrará fácilmente. En el futuro, cuando la memoria ucista repase estos años, recordará con tristeza a quienes, por priorizar lealtades coyunturales o cálculos de poder, estuvieron dispuestos a erosionar lo más preciado que tenemos: el alma mater, esa esencia de pluralidad, transparencia y servicio que nos distingue como comunidad. Serán recordados no por construcciones duraderas, sino por haber contribuido a debilitar la institucionalidad que juramos defender. 

A la comunidad ucista le pido: no olvidemos esta página oscura. Mantengámosla presente como advertencia moral. Cuando en el porvenir se presenten candidaturas a cargos de elección —rectoría, decanatos, consejerías—, recordemos quiénes avalaron prácticas que anteponen el control personal al bien colectivo, quiénes silenciaron voces disidentes en nombre de una supuesta “unidad” que en realidad encubre hegemonías, y quiénes permitieron que rencores privados se tradujeran en golpes a la estructura misma de la Universidad. La UC no pertenece a nadie en particular: pertenece a todos nosotros. Recuperar su dignidad exige memoria, coraje y un compromiso renovado con la autonomía universitaria como valor irrenunciable. Invito a cada ucista —desde el aula hasta el laboratorio, desde la secretaría hasta el consejo— a reflexionar: ¿qué legado queremos dejar? ¿Uno de sumisión y fractura, o uno de resistencia lúcida y reconstrucción?

Con respeto y con la esperanza intacta en nuestra casa de estudios...


Prof. Pablo Aure

Secretario de la Universidad de Carabobo

Nuevos doctores, magister y especialistas UC

Valencia, 24 de febrero de 2026

Estimados nuevos Doctores, Magísteres y Especialistas:

Reciban mis más sinceras y afectuosas felicitaciones por este logro académico tan merecido como luchado. Cada título que hoy reciben simboliza años de esfuerzo incansable, sacrificio personal y un profundo compromiso con el saber. Me siento profundamente orgulloso de ustedes.

​Aunque no podré acompañarlos presencialmente en el acto de grado, mis sentimientos, mi admiración y mi respeto están con cada uno de ustedes y sus familias.

​Debo informarles con pesar que, por decisiones de la actual gestión rectoral —en conjunto con decanos y algunos consejeros—, se ha procedido a despojar de sus competencias tradicionales a la Secretaría General, cargo que ejerzo desde la misma fecha en que la Rectora y los Vicerrectores asumieron sus funciones. En consecuencia, no tuve participación alguna en la planificación ni en el control de este acto; fue apenas el pasado viernes cuando tuve conocimiento de su realización y procedí de inmediato a la firma de sus títulos.

​He firmado sus diplomas para evitar un daño irreparable a quienes han cumplido cabalmente con los requisitos académicos. No obstante, lo he hecho bajo reserva, tal como me obliga la ley al refrendar la firma de la Rectora, debido a las reiteradas denuncias sobre irregularidades en diversos procesos de postgrado.

​Estoy convencido de que la inmensa mayoría de ustedes ha transitado este camino con rigor, honestidad y mérito propio. Su éxito es genuino y merece ser celebrado por todo lo alto. El tiempo y la transparencia se encargarán de asignar las responsabilidades correspondientes sobre las excepciones que empañan la institucionalidad.

​Mi ética me impide compartir la mesa académica con autoridades cuyas acciones atentan contra la autonomía y la esencia de nuestra Universidad, pero nada de eso opaca el afecto que les profeso. Les deseo éxitos plenos, siempre guiados por los valores que los trajeron hasta esta meta.

​Con admiración y afecto universitario,

Prof. Pablo Aure

Secretario de la Universidad de Carabobo

sábado, 21 de febrero de 2026

Fraude a la transparencia en la UC

Secretario de la UC denuncia "fraude a la transparencia" en informe de FUNDAIURIS y alerta sobre desmantelamiento de la Secretaría


Valencia (Especial).– En una sesión del Consejo Universitario (CU) que profundiza la crisis institucional en la Universidad de Carabobo, el Prof. Pablo Aure, Secretario de la casa de estudios y una de sus cuatro autoridades principales, salvó formalmente su voto frente a la presentación del informe financiero de FUNDAIURIS, fundación adscrita a la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas (FCJyP).

​Aure no solo calificó el informe de "ficción contable" y "panfleto de autogestión", sino que enmarcó esta opacidad dentro de una estrategia de "agavillamiento" por parte del Consejo Universitario para anular las funciones de control que la ley le otorga.

Represalia institucional: 70 años de historia borrados

​El Secretario denunció que el CU, en una maniobra que atenta contra la institucionalidad, acordó recientemente suprimir las competencias de control sobre los procesos de admisión y egreso de pregrado y postgrado que la Secretaría de la UC ha ejercido de manera ininterrumpida durante casi siete décadas.

"Este Consejo Universitario, en un acto de agavillamiento para proteger intereses grupales, ha pretendido despojar a la Secretaría de sus facultades reglamentarias. Lo hacen precisamente porque mi firmeza en exigir la data real de inscritos y el destino de los fondos estorba a su política de oscurantismo", sentenció Aure.


Invisibilidad financiera en la Facultad de Derecho

​Para el Prof. Aure, el hecho de que se pretenda dar por "recibido" un informe de FUNDAIURIS sin soportes de ingresos ni egresos, mientras se le niega a la Secretaría el acceso a la base de cálculo (listado de alumnos y aranceles), es una "lección de antijuridicidad" emanada paradójicamente de la Facultad de Ciencias Jurídicas.

​El Secretario alertó que, al ocultar quiénes son los alumnos, cuánto pagan y en qué se gasta su dinero, el CU se convierte en corresponsable solidario de cualquier malversación de fondos.

Llamado a la Contraloría y la Fiscalía ante el colapso del control interno

​Ante la manifiesta falta de independencia de los órganos de control interno de la UC —los cuales, según Aure, están "a la merced de la gestión rectoral"—, la autoridad universitaria hizo un llamado directo a los entes jurisdiccionales del Estado:

  1. A la Contraloría General de la República y la Fiscalía: Para que inicien de inmediato una investigación sobre el manejo de fondos en la UC, con especial atención en la FCJyP, ante la imposibilidad de ejercer el control interno debido al bloqueo institucional.
  2. A la Comunidad Universitaria: Para que reconozcan este "voto salvado" como un testimonio histórico de resistencia contra la opacidad administrativa.

"La autonomía no es un cheque en blanco"

"Mi responsabilidad me obliga a denunciar que este 'despacho' de informes solo busca blindar la opacidad. La autonomía universitaria es para rendir cuentas al país, no para el ocultamiento de fondos bajo el amparo de la burocracia rectoral", concluyó el Secretario, dejando abierta la vía para acciones legales y administrativas ante los órganos de control externo.