LA DIGNIDAD NO TIENE PRECIO: RESPUESTA A ELIS MERCADO
Siento una honda tristeza al escribir estas líneas. Por el exrector Elis Mercado siempre guardé un profundo respeto, por lo que resulta profundamente lamentable constatar cómo hoy sus opiniones distan por completo de la realidad y caen en el terreno de una burda manipulación antiacadémica. Es doloroso ver a quien ejerció la máxima autoridad de nuestra Universidad de Carabobo recurrir a la descalificación adjetivada, al sofisma y al victimismo para intentar justificar lo injustificable. En su escrito, pretende articular una defensa apasionada que cae en la ausencia total de argumentos institucionales, siguiendo un libreto preconcebido para desviar la atención de los problemas de fondo.
A cada una de sus afirmaciones vacías de sustento, la verdad contundente de la realidad universitaria le responde:
1. Sobre el supuesto «desprestigio», la «misoginia» y el chantaje de género
Afirmación de E. Mercado: «Una campaña de desprestigio... donde sospecho migajas de misoginia, dado el carácter violento e irrespetuoso con el que es atacada...»
Respuesta:
Apelar a la «misoginia» para blindar la gestión pública o gerencial de una autoridad es una falacia y un chantaje conceptual insostenible. La fiscalización, el cuestionamiento a la transparencia y la exigencia de cuentas sobre los bienes institucionales no tienen género; son deberes ciudadanos y universitarios.
Así como existen hombres bandidos y delincuentes, también existen mujeres que incurren en faltas o delitos en el ejercicio de la función pública, y señalarlo no convierte a nadie en misógino. Escudarse en el género para evadir la responsabilidad gerencial es degradar la lucha real de las mujeres por la igualdad y el respeto. A la gestión universitaria se le juzga por sus hechos, sus decisiones y sus resultados, no por el sexo de quien la encabeza.
2. Sobre el caso del título, la supuesta egresada y la usurpación de funciones
Afirmación de E. Mercado: «El desmentido fue contundente; sin embargo, quienes alborotaron los medios guardaron un vergonzoso silencio.»
Respuesta:
El verdadero silencio vergonzoso es el que pretende ocultar las graves irregularidades administrativas y la violación de los procedimientos académicos. La realidad incontestable sobre la bachiller de marras es que jamás estuvo legalmente inscrita en la Universidad de Carabobo, puesto que su expediente jamás reposó en la Dirección Central de Asuntos Estudiantiles (DICE), dependencia adscrita a la Secretaría de la Universidad y única instancia con la potestad legal y reglamentaria para validar la condición de estudiante y cursante.
La supuesta inscripción de dicha persona solo estuvo avalada de manera irresponsable por el Decano de la Facultad, en una flagrante usurpación de funciones que posteriormente la Rectora convalidó en confabulación con los decanos, despojando a la Secretaría de sus competencias legales. Pretender calificar de "desmentido contundente" un show mediático para tapar que se violó la legalidad interna y que se manejaron inscripciones al margen de la Dirección Central de Asuntos Estudiantiles es una falta de respeto a la memoria histórica y a la rigurosidad académica de nuestra alma máter. Defender la verdad frente a semejante atropello no es "alborotar medios", es velar por la validez real de los títulos de la Universidad de Carabobo.
3. Sobre el «alquiler» de locales en el UAMI y las negociaciones oscuras
Afirmación de E. Mercado: «...alquiler de locales en las instalaciones del UAMI, medida a la cual tuvieron que recurrir las autoridades con el fin de proteger la infraestructura... no salir irresponsablemente a censurar con la aviesa intención de manchar la reputación de quienes dirigen el UAMI...»
Respuesta:
Mercado recurre a la manipulación cuando intenta escudarse tras el prestigio del personal médico para evadir la discusión sobre el manejo opaco e irregular de la infraestructura universitaria. El cuestionamiento ético e institucional nada tiene que ver con los profesionales de la medicina ni con el cuerpo docente de la salud, cuya trayectoria y servicio a la comunidad merecen nuestro más absoluto respeto y reconocimiento. De hecho, en lo personal y en lo afectivo, me unen vínculos familiares y de aprecio sincero con el doctor Alfredo Del Giaccio, cuya honorabilidad jamás ha estado en entredicho.
Lo que verdaderamente se denuncia y condena son las negociaciones oscuras y unilaterales de las autoridades rectorales al margen de la norma. Ninguna crisis presupuestaria justifica la entrega o arrendamiento clandestino de los bienes de la Universidad de Carabobo sin la debida transparencia, licitación pública y aprobación formal de los órganos competentes. Pretender mezclar la labor abnegada de los médicos con las componendas administrativas de la gestión rectoral es una maniobra cobarde para desviar la atención del centro del problema: el patrimonio universitario no se negocia a espaldas de la comunidad.
4. Sobre el concurso en FaCES y la ética docente
Afirmación de E. Mercado: «El aspirante no aprobó el concurso, la integridad del jurado quedó demostrada y los mentirosos y calumniadores callaron.»
Respuesta:
Reclamar concursos de oposición rigurosos, transparentes y libres de parcialidades políticas no es calumniar; es exigir que la cátedra universitaria siga siendo el templo del mérito y el saber. La universidad no necesita que exrectores actúen como avales morales de procedimientos que deben justificarse por sí solos mediante el estricto cumplimiento de los reglamentos. Si el concurso se realizó conforme a la norma, la validez reside en el expediente y la idoneidad institucional, no en la descalificación de los universitarios que vigilan la pulcritud de los procesos de ingreso al personal docente.
5. Sobre el desmantelamiento institucional de la Secretaría de la UC
El silencio de quien conoció el rigor de la Secretaría:
Es aún más lamentable que alguien que no solo fue Rector, sino que también ocupó el sagrado cargo de Secretario de la Universidad de Carabobo, guarde un silencio cómplice y nada académico ante el desmantelamiento sistemático de la Secretaría durante mi gestión.
Elis Mercado conoce perfectamente la trascendencia institucional y el peso histórico del Secretario en la custodia de la fe pública, los archivos y la legalidad académica de la universidad. Sin embargo, prefiere callar complacientemente mientras la Rectora, actuando en confabulación con los decanos, asumió y usurpó de facto las competencias exclusivas de la Secretaría. Esa arremetida no fue un ajuste administrativo, fue una vil represalia política por negarme a ser comparsa de sus desafueros y por mantener firme la dignidad de la institución frente a sus abusos de poder.
6. Sobre la disparatada acusación de «no tocar al gobierno»
Afirmación de E. Mercado: «Por cierto, los del carrusel no 'tocan' al gobierno. ¡Qué curioso!»
Respuesta:
La coherencia no se negocia. Quienes hemos denunciado de manera frontal el desmantelamiento de la universidad venezolana por parte del régimen del centralismo, denunciamos con el mismo rigor las complicidades internas que entregan parcelas de la universidad a cambio de supervivencia o conveniencias gerenciales. Decir que no se toca al gobierno es una ironía trágica viniendo de sectores que han actuado en complaciente cohabitación con la política presupuestaria y administrativa que asfixió a las universidades autónomas.
Reflexión Final: «En mi hambre mando yo»
El escrito del exrector Mercado es el reflejo de un drama más profundo. Como nos recordaba el maestro José Luis Sampedro en su célebre anécdota, cuando en medio de unas elecciones pretendieron comprar con prebendas el voto de un hombre sumido en la miseria, este respondió con hidalguía: «En mi hambre mando yo».
Tristemente, en la Universidad de Carabobo —como en tantas otras instituciones del país— hemos visto cómo para algunos la dignidad terminó siendo vencida por la necesidad o por la conveniencia del poder. Pero hay universitarios que nos negamos a someter la ética al chantaje de la crisis. Podrán existir privaciones presupuestarias, podrá haber precariedad, pero en nuestra dignidad, en nuestro compromiso con la verdad y en nuestra defensa intransigente de la autonomía universitaria... mandamos nosotros.
Pablo Aure
Secretario UC
14/10/2026