miércoles, 22 de junio de 2016

Pablo Aure apoya aplicación de la Carta Democrática @Almagro_OEA2015

domingo, 19 de junio de 2016

Humillados por callar

¡Hasta cuándo!
Humillados por callar
@pabloaure
Mientras no se produzca una salida distinta a la electoral, sería poco menos que insensato, no identificarse con cualquiera de las iniciativas que  promuevan un cambio en nuestro país. Firmamos para el revocatorio,  y esta semana acudiremos fielmente al CNE para ratificar nuestra firma.
Ha corrido mucha agua por debajo del puente para alarmarnos cuando invocamos una salida distinta a la electoral. En democracia, por lo general, los gobernantes son cambiados por el sufragio. En las tiranías hay que fajarse para deponer a los tiranos.
Esta semana comienza con el proceso de ratificación de las firmas, pero también hay, quizá, más expectativas por lo que se discutirá en la OEA. Digo esto, porque revalidar doscientas mil firmas es un paseo. Hay millones de ciudadanos dispuestos a salir a votar en las primeras de cambio. No salen a protestar, pero sí están dispuestos a votar. El régimen ha sabido utilizar el miedo y, en cierta forma, ha desmovilizado las protestas. Demostraciones sobran de las pocas personas que acuden a los llamados que hace la oposición para salir a marchar.
Hay quienes continúan apostando a la aplicación de la Carta Democrática por parte de la OEA. Creemos que a pesar de la insistencia de su Secretario General, Luis Almagro, y las intenciones de EEUU,  no habrá ninguna decisión en contra del régimen de Nicolás Maduro. Los intereses que se manejan en ese organismo actúan tras bastidores. Mucho lobby donde se negocian votos, y como cada país, por muy pequeño que sea, representa un voto, por lo general, se suele satisfacer a los verdugos de turno, que con discursos populistas y demagógicos se presentan como los débiles y defensores de los más pobres.
Mal presagio
Cuando un pueblo apela a los organismos internacionales para implorar el respeto a los derechos humanos, es una clara demostración de que las cosas andan muy mal. En nuestro caso. Se pide que la OEA garantice la realización del referéndum revocatorio este año y, además, que liberen los presos políticos. Si eso es así, hay palmaria demostración de la ausencia de Estado de Derecho en Venezuela. Es decir, confesión de que aquí no hay democracia. Y es la razón suficiente para aplicar la Carta Democrática. Pero eso no es lo que prevalece en el club de amigos en que se ha convertido la OEA.
Mientras a quienes corresponde ratificar sus firmas hacen colas para el “reafirmazo”, y los diplomáticos preparan el escenario para la reunión del 23 de junio, los que buscan alimentos y medicamentos están en otras largas colas: las colas de las miserias. A ese pueblo que desesperadamente busca cómo comer, le importa un comino lo que se pueda discutir en la OEA, o si firman o no para que Maduro se vaya.
Cada día se estrecha más el cerco de maniobra de los sempiternos negociadores, tanto del oficialismo como algunos disfrazados.
¿Hasta cuándo aguantaremos?
Les confieso sentir la misma angustia de millones de venezolanos: de que vamos por mal camino. La necesidad es común. La clase media está en proceso de extinción. Ningún sueldo en bolívares puede soportar la inflación. Los profesionales o quienes tuvieron oportunidades de llevar una vida normal producto de su trabajo, sin lujos y sin mortificaciones, porque lo que ganaban les alcanzaba, hoy se comen los poquitos ahorros que pudieron haber guardado para arreglar cualquier desperfecto del carro o de la casa. Ni hablar del tema salud; los seguros también se dispararon, porque las clínicas tampoco pueden mantenerse sin aumentar el costo de los servicios.
Diáspora.-
Cada día son más los que nos hablan de emigrar. No los puedo criticar porque cada quien debe tener sus sueños. No quiere decir que sean mejores o peores venezolanos los que se quedan o se van. Así como Venezuela le brindó abrigo a muchos extranjeros cuando se desató la guerra en Europa, y nadie pensaba que eran malos por haber emigrado de su país, sino que los comprendió porque es un derecho que le asiste a cada quien escapar de la guerra.   
Cuando vemos a los muchachos en los pasillos de la Universidad me invaden sentimientos encontrados. Por una parte, sentimos la preocupación que les invade, porque sus vidas de estudiantes no es la misma de años atrás. La inseguridad y la incertidumbre los atormenta. Ellos saben que establecerse en Venezuela, obtener la independencia económica y hasta formar un hogar, es prácticamente una hazaña. Pero así como me embarga esa preocupación,  también pienso en el futuro: en que al salir de esta locura del Socialismo del Siglo XXI necesitaremos de muchísima gente joven para que se encargue de recuperar lo que antes fuimos, y allí veo a los miles de bachilleres que hoy se forman en nuestras universidades.
El poder universitario.-
La Universidad hace de “tripas corazones” para mantener abiertas sus puertas. Esta situación la percibo como una película cuyo final es fácil predecir si no reaccionamos. La universidad está agonizando, no solo por falta de recursos para comprar insumos o cubrir sus gastos de mantenimiento, sino porque nos quedaremos sin personal. Los profesores, empleados u obreros, no pueden subsistir ni cubrir sus necesidades con los sueldos de indigentes que tienen. Cada día son más los trabajadores que hacen uso del comedor o del transporte universitario.
Pero nada cambiará mientras nosotros ¡todos! no nos involucremos. Es la hora de la unión de los universitarios. Históricamente han sido las universidades las primeras en dar el paso. Cientos de miles de jóvenes, decenas de miles de profesores; decenas de miles de empleados y obreros, no puede ser que nos quedemos tranquilos ante este atropello. El régimen se atornilla y humilla por el silencio de los ciudadanos.
Colegas universitarios: o reaccionamos o estaremos convalidando con nuestra pasividad la destrucción nacional.
Pablo Aure


jueves, 16 de junio de 2016

¿Por qué murieron las toninas del Acuario de Valencia?

El Carabobeño

Luis Alejandro Borrero | @LABC7
lborrero@el-carabobeno.com
Hay una carpeta que Esmeralda Mujica no abre desde hace poco más de un año. El 4 de junio de 2015 renunció a su cargo dentro de la junta directiva del Acuario de Valencia. Pretendía cerrar un ciclo de más de 27 años dentro de la institución. Pero la reciente muerte de la tonina Zeus, el único macho y primero de su especie nacido en cautiverio en el mundo, le obligó a denunciar de nuevo la ruptura de los parámetros de conservación del recinto de fauna silvestre simbólico de Carabobo.
Sabía que esto iba a pasar. Esmeralda lamenta que no le hayan hecho caso. Un informe presentado en 2014 demuestra que no se cumplían los protocolos de conservación de la fauna, en especial de las toninas. Mujica, bióloga con 32 años de experiencia de la Universidad Central de Venezuela, con estudio en conservación de peces y presidenta de la Asociación Venezolana de Parques Zoológicos y Acuarios le define como ‘Sistema de Soporte de Vida’. Significa, entre otras cosas, el correcto lavado de los filtros del estanque de los cetáceos que, en su opinión, contribuyó con la muerte del joven Zeus el pasado jueves, con 11 años. “¿Cómo se explica que se encontró en el estanque restos de carbón?, eso venía de los filtros”.
Era necesario un análisis de la calidad del agua del estanque. Como directora, Muijca le pidió uno al departamento de microbiología de la Universidad de Carabobo. Nunca se hizo. “El sistema de filtración del toninario, serpentario y acuario trabaja de forma incorrecta. Ninguna de las áreas tiene un Sistema de Soporte de Vida completo, lo que repercute en la muerte constante de peces”, explica el informe entregado a la alcaldía de Valencia en 2014.
Las recomendaciones, que se omitieron en el informe de vicepresidencia de la fundación Juan Vicente Seijas, dependiente de la alcaldía y que regenta el acuario, tuvo una incidencia negativa en la mortalidad de peces, aseguró la bióloga a El Carabobeño el lunes. “Me niego a hablar de negligencia, pero sí de desconocimiento y prepotencia de parte de los encargados”. Aseguró que por primera vez en muchos años el problema económico estaba resuelto gracias a aportes del Consejo Legislativo. Esta vez el problema fue de métodos que no se siguieron.
Zeus significaba más que un ejemplar. Para Mujica era la representación del éxito, del futuro. La muestra viva que un país como Venezuela podía tener logros del primer mundo, dice con lágrimas, desde su casa, la también coordinadora del Comité de la Asociación Latinoamericana de Parques Zoológicos y Acuarios. Ahora el futuro es muy oscuro, no solo para la reproducción de nuevos ejemplares, sino para quien queda aún: Dalila, la tonina hembra de 48 años aproximadamente. “Si se mantienen los estándares, pronto Valencia se quedará sin toninas”.
Este miércoles murió Dalila, la última tonina viva en cautiverio. La compañera de Zeus sufrió un paro cardiorespiratorio, la misma patología que Zeus. Se espera que se realice una necropsia para determinar las causas exactas del fallecimiento.
Para Mujica es un hecho que en la actualidad se siguen incumpliendo los parámetros para tener un Sistema de Soporte de Vida. Zeus murió el 9 de junio de un paro cardiorespiratorio. Se espera que la necropsia, que se hará en Maracay, pueda ahondar sobre las ya evidentes causas del fallecimiento: úlceras linguales, gastricas, esofagales que, para Mujica, son producto del estrés. En 2014 se advirtió que los toninarios (estanques) tenían gran cantidad de materia orgánica y había dificultad para depurarla. Desde 2013 se reportaron fallas en la nutrición de especies acuáticas, según el informe.
Mujica prevé que sus consideraciones serán desestimadas. “No quiero ningún cargo en la alcaldía. El tiempo me dará la razón. Esto se pudo haber evitado”. Culpó directamente a la gestión municipal por la muerte del cetáceo.
Un mal de años 
Bruno Álvarez es médico veterinario y director del Acuario de Valencia. Concedió una entrevista telefónica a El Carabobeño el lunes. Informó que las muestras de la necropsia de Zeus ya está en el laboratorio de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Central de Venezuela, en Maracay. “Es posible que esta semana se tenga un parte previo. Y la que viene el informe completo”.
En marzo de 2016 el alcalde Miguel Cocchiola inauguró una piscina nueva para las toninas. El boletín de prensa de la alcaldía no especifica cuánto fue la inversión. Pero Álvarez dijo que no hay problemas económicos en el Acuario en este momento. El subsidio de la Alcaldía ha hecho posible las reformas, que superan los 50 millones de bolívares en los últimos meses, dijo Álvarez.
Solo en el estanque nuevo toninario se gastaron 25 millones de bolívares. Pero las nuevas bombas, puestas antes, costaron 17 millones. El cambio de tuberías un millón y medio y el estanque temporal durante la remodelación 1,8 millones. “Pueden venir con el informe en mano y revisar cada una de las recomendaciones para que vean que han sido hechos los cambios”. Lo dijo claro: no hay ningún parámetro que se esté incumpliendo o que ponga en riesgo la vida de las toninas y otros animales.
Álvarez negó conocer del informe de la vicepresidencia de la fundación Juan Vicente Seijas en 2014 en un primer momento. Luego dijo acordarse de las recomendaciones hechas por Mujica, quien suscribió el informe. “Muchas de las recomendaciones se hicieron”. Agregó que no se trata de culpar a una gestión específica, pero sí que el año 2011 fue traumático para las toninas por fallas de operatividad.
La calidad del agua siempre ha sido un mal para las toninas. La que suministra la Compañía Anónima HIdrológica del Centro (Hidrocentro) no tiene los mejores parámetros, interpretó el director del acuario. Dijo que los filtros de ozono fueron colocados, pero no garantizan que el agua de los estanques esté 100% tratada, pues existe un margen de reposición diario de 58 mil litros.
El déficit en 2014 de agua para el Acuario era de 1,7 litros por segundo. El informe presentado por Mujica recomendaba ampliar el caudal. Pero Álvarez cuestiona que haber hecho eso, con agua que no tenía la calidad adecuada, pudo haber agravado los daños. “Por más que se quiera e invierta, nunca se pueden reproducir las condiciones de la vida silvestre de estos mamíferos”. Mostró que la tasa de muerte es de 80% en otros países y que escasamente llegan a los seis años.
El fallecimiento intempestivo es improbable para Mujica. Aseguró que los cuidadores seguramente habían observado algún comportamiento anormal en los días previos al pasado jueves. Muestras del pescado con que se alimentó el animal también serán analizadas. Con la muerte de Zeus se reduce drásticamente la posibilidad que el Acuario de Valencia sea de nuevo un centro para la reproducción de la especie, actualmente amenazada de extinción. Venezuela había logrado algo que ni Chile, Colombia y países de América Latina habían podido emular.

lunes, 13 de junio de 2016

Hora de extirpar el tumor

¡Hasta cuándo!
Hora de extirpar el tumor
@pabloaure
Cómo no recordar y tener presente en estos tiempos de angustias,  violencia, escasez e incertidumbre, el pensamiento de aquella niña que leíamos en nuestra adolescencia, y que provoca gritar a los cuatro vientos: “Paren el mundo que me quiero bajar”. Eso decía la Mafalda de Quino. Por no habernos bajado de aquel mundo, hoy nos hacemos la misma pregunta “¿Por dónde hay que empujar a este país para llevarlo adelante?”
No hemos encontrado la solución, a pesar de presumir que somos mayoría. ¿Quiénes somos mayoría, los que queremos salir de Maduro o los que queremos cambiar el sistema? Presiento que seguimos confundidos. Sacaremos a Maduro, pero sin saber lo que tendremos el día después. El cortoplacismo no nos sacará del atolladero.
Un punto de pus.-
El sistema está podrido. Nicolás Maduro representa el punto de pus que se asoma de los tumores infestados. Él saldrá, que nadie lo dude, pero si no se hace la extirpación y aplicación del antibiótico adecuado, la lesión volverá a supurar.
Llevamos años de lucha contra esta enfermedad llamada revolución, inspirada en una doctrina que nadie entiende del socialismo del Siglo XXI. De lo que sí estamos seguros es que su filosofía está basada en el engaño, la manipulación y la destrucción de un pueblo, para mantener a una cáfila de ladrones en el poder.
Estamos en una de las peores etapas de esa enfermedad. Ya no es cuestión de salir de Maduro, sino de sobrevivir. Cuando los ciudadanos nos reducimos solo a satisfacer -y a medias- nuestras necesidades básicas, es señal de miseria. Así estamos: sobreviviendo. La vida no la vivimos, sino que la gastamos buscando lo esencial, lo cual cada día se nos hace mucho más difícil. El malestar es general. Lo notamos en todos los sectores, tanto en las grandes cadenas de supermercados como en las bodegas o abastos populares. En la Universidad se habla constantemente del tema, y todos coincidimos que la situación es inaguantable. Un docente, con su quincena, alcanza a comprar alimentos si acaso para 3 días.
Antídoto electoral
Lo deseamos, pero no creemos que la solución a esta crisis será electoral.
Cuando el pueblo no está lo suficientemente educado, en las primeras de cambio, las elecciones no son alternativas confiables para ir hacia la prosperidad; lo hemos visto en el mundo entero con encantadores de serpientes que llegan al poder y luego resultan ser un fiasco. Esto, observándolo aisladamente no sería tan preocupante si existiera la alternancia y poderes autónomos e independientes capaces de garantizar la posibilidad de sustituir a los malos gobernantes, donde, además, se tenga una Fuerza Armada cuyo alto mando sea verdaderamente profesional y sin militancia política. Cuestión con la que desgraciadamente no contamos en el país. Todo se complica aún más, desde el mismo momento en que se comienza a esclavizar a los ciudadanos, esto es, obligándolos a alimentarse de acuerdo con el capricho o con las limosnas gubernamentales
Entiendo que el referéndum es el tema que ocupa la atención de la clase política y también de un grueso número de venezolanos. Pero no hay que olvidar que existen millones que no están pendientes de lo electoral, sino de lo primordial (para ellos) que no es otra cosa que hacer colas y de andar de abasto en abasto, de farmacia en farmacia, o de hospital en hospital, tratando de sobrevivir; y lo peor del caso es que no sienten ninguna esperanza de lo que tienen, ni tampoco de lo que vendrá. Eso es gravísimo, porque han entrado en la etapa terminal que es la resignación.
Es una verdad del tamaño de una catedral: que los votos para revocar al presidente existen. Pero también sabemos lo que hacen los malhechores para evitar que se realice.
Les pido no colocarme el remoquete de pesimista, porque a pesar de este oscuro panorama, no tengo la más mínima duda de que de esto vamos a salir. Eso sí, me late que no será por vías convencionales. Sé a lo que me expongo por decir esto. Tirios y troyanos vaciarán sus críticas. Las recibiré con la misma tolerancia y el mismo espíritu democrático que hemos predicado y practicado.
¿Cuál es la solución?
En circunstancias extremas hay que aplicar medidas extremas. En algunos casos, cuando la infección no cede con medicamentos vía oral o intravenosos hay que recurrir a la intervención quirúrgica.  En Venezuela tenemos un nutrido y multidisciplinario equipo de especialistas (civiles y militares) que pudieran practicar la operación.
Si sabemos que estamos muy mal, debemos preguntarnos: ¿qué estamos esperando para reaccionar? De lo que se trata es de asumir posturas a la altura de las necesidades. Los brotes de violencia que se han venido presentando en los últimos días son peligrosísimos, porque constituyen un caldo de cultivo para la aparición de gorilas disfrazados de salvadores del fulano  “legado” de Chávez.  
Sigo insistiendo: los puentes son necesarios. Muy probablemente hay miles que piensan lo mismo pero quizá no están articulados.
Sé que hay rechazo y bastante rechazo hacia el sector militar. De hecho, sería detestable que pensando en la salvación se llegare a instaurar una (otra) dictadura militar. Por eso la necesidad de puentes entre civiles y uniformados para evitar que eso ocurra. Hay que repetirlo hasta el cansancio: no es un golpe de Estado lo que se invoca, sino por el contrario, es el restablecimiento del hilo constitucional roto por el actual régimen. Es decir, abrirle las puertas a la democracia.
Una vez comenzado a transitar por el sendero democrático, habrá que destinar la mayor cantidad posible del presupuesto de la nación en la educación, y de ese modo evitar que el pueblo pueda ser engañado fácilmente por algunos trúhanes de la política. Habrá también que legislar en materia de partidos políticos, que son las instituciones indispensables para canalizar la participación ciudadana en los asuntos de la política.

Pablo Aure

lunes, 6 de junio de 2016

Militares es con ustedes

¡Hasta cuándo!
Militares es con ustedes
Nuestra columna de la semana pasada se la dedicamos a los diputados. En ella le hacíamos algunas sugerencias sobre lo que se debería hacer antes de comenzar a “dialogar”, ya que no era recomendable asistir a unas conversaciones donde el único que ponía las reglas y tenía instrumentos para negociar era el régimen.  Entre las sugerencias señalábamos revocar el nombramiento de magistrados del Tribunal Supremo de Justicia designados de manera inconstitucional. Al parecer en la sesión de este martes 7 de junio discutirán el informe elaborado por la comisión que preside el diputado Carlos Eduardo Berrizbeitia, que propone la revocatoria de tales nombramientos.
Esa decisión tengo la seguridad ocasionará algunos movimientos del régimen, y hasta quizá intenten sabotear -como en otras oportunidades- la sesión donde se discutirá ese asunto. También tengo entendido incorporarán inmediatamente a los diputados de Amazonas. “Rondón” comenzará a pelear.
Voy con los militares
Es menester advertir que será imposible salir de esta difícil situación mientras no tengamos el apoyo del sector castrense. No para que asalten el poder dando un golpe de Estado sino para garantizar la remoción democrática de los que han destruido e intentan seguir destruyendo nuestra nación. Todo dentro de la Constitución, con el entendido de que hay salidas democráticas distintas a las electorales.
Nicolás Maduro representa una amenaza para Venezuela y democráticamente habrá que destituirlo. Las encuestas reflejan que el país quiere cambio y la calle nos anuncia que estamos a las puertas de un estallido social. Ya hemos comenzado a ver señales de ese estallido.
Los militares son pieza fundamental para evitar que la sangre llegue al río. Son ellos, y no las milicias ni los “colectivos” quienes deben administrar la violencia del Estado, esto es, están obligados a permitir y garantizar el derecho ciudadano de protestar pacíficamente. Lo que significa que deberán ponerle un freno el acoso de los grupos irregulares (milicias y colectivos) que suelen activarse por órdenes del régimen para reprimir las manifestaciones.
¿Obedecer para ascender?
Los militares tienen familiares y amigos que cuentan lo que está sucediendo dentro de los cuarteles; existe molestia de oficiales activos y han puesto de manifiesto su deber con la patria antes que la obediencia ciega por un próximo ascenso militar de estos tiempos.
Un grueso sector aspira y apuesta al restablecimiento de la República y el estado de Derecho porque cuando ello ocurra también habrá justicia en la institución; comenzando por restituir el mérito de aquellos que obedecieron a su juramento y no a una presuntuosa lealtad personalista e ideológica, que a todas luces se traduce en la verdadera traición a la patria.
Ya el chantaje de los ascensos no surte efecto porque los militares sienten que lo único que marcha a paso de vencedores es el hambre y la destrucción del país.
Militares tampoco se la calan.-
Los cuadros medios y bajos de la Fuerza Armada Nacional están convencidos del momento histórico de la nación y no se convertirán en verdugos del pueblo porque también sienten y padecen la crisis humanitaria que está sufriendo sus compatriotas, e identifican como única culpable la política que emana de Miraflores.
Imposible resignarnos a creer que en ellos no hay principios éticos y morales. ¡Claro que los hay! Son tan venezolanos como el que más sufre, tan venezolanos como los que han muerto por falta de medicinas y como los que no consiguen alimentos o no les alcanza el dinero para adquirirlos.
Es un secreto a gritos que dentro de los cuarteles hay un gran descontento por la beligerancia que le ha dado el régimen a las milicias; son ellas las que tienen las armas y son ellas las que “sapean”, son los “patriotas cooperantes” leales a la fuerza destructora del “madurismo”. Digo del “madurismo” porque no toda la FAN apoya a Maduro. Son varios los grupos que se mueven dentro de los cuarteles, por lo menos cuatro. El que respalda al presidente; otro, supuestamente el más grande el llamado institucional que está molesto por las penurias; otro, al que califican de enchufados que no quiere hundirse con el gobierno y que están dispuestos a lo que sea para negociar su inmunidad; el último, quizá el más pequeño el opositor. Me imagino que entre ellos se están tendiendo los puentes para hacer causa común en los sucesos que están por presentarse (son verdes y se tendrán que entender)
Acelerando el hambre.-
La decisión de entregar a  los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) la venta de los productos regulados incrementará la corrupción y la discriminación en la venta de la comida, lo que conllevará al recrudecimiento de la violencia. Sabemos que el PSUV maneja esos Comités y por lo tanto tratarán de cambiar conciencias por alimentos. No lograrán hacerlo con facilidad porque la comida cada vez es menor y “los vivos” seguirán suministrándoselas a los bachaqueros para continuar enmantequillados con los sobreprecios. Esto implica que esos CLAP lejos de garantizar la alimentación acelerará el desenlace.
Presiento que hemos entrado en la recta final de la permanencia de Maduro en Miraflores. Solo le pido a Dios ilumine el camino de la solución.
@pabloaure 

viernes, 3 de junio de 2016

OEA no protege a los pueblos sino los intereses particulares de los gobiernos de turno

Pablo Aure, dirigente político independiente fue consultado sobre  lo ocurrido en la reunión del Consejo Permanente de la OEA para tratar la crisis que afecta a Venezuela, sobre el asunto opinó “primero hay que tener claro que, a pesar de que la Carta Democrática Interamericana genera mucha expectativa, la realidad es que solo se trata de una sanción moral (a un régimen amoral), cuyo único resultado sería aclarar ante el mundo, lo que tenemos rato diciendo, que en Venezuela no hay democracia ya que se ha instaurado una dictadura” 
                                                                                                           
A su juicio, el acuerdo alcanzado es un reconocimiento tácito de que en Venezuela se ha roto el hilo constitucional. “El solo hecho de que la OEA sugiera respeto a los DDHH, a la Constitución, o incluso, que dentro de las recomendaciones de Almagro para solventar la crisis esté la realización del referéndum revocatorio este año, es una afirmación de que aquí no hay democracia, porque no hay separación de poderes”. 

Y continuó “No hay separación de poderes porque si se habla de negociar con el poder Ejecutivo, que permita que haya referendo revocatorio este año, que es una función exclusiva del CNE como poder “autónomo”, significa que realmente este órgano no es ni autónomo ni independiente porque cumple órdenes de Maduro, como también lo hace la Fiscal General y el TSJ, algo que es inaceptable pero lleva años ocurriendo ante los ojos de todos los venezolanos. Eso también se infiere de la solicitud de Almagro, pues pide la liberación y cese de las persecuciones políticas. En democracia eso no es negociable pues, perseguir penalmente y enjuiciar a los ciudadanos es facultad única y excluyente de la fiscalía y de los jueces”. 


Por último, Pablo Aure enfatizó que esas razones son motivo suficiente para aplicar la Carta Democrática, pero que de ser ese el caso, no se traduce en la salida del poder de Nicolás Maduro. “Los organismos internacionales han demostrado que no protegen a los pueblos sino a los intereses de los Estados miembros, todo este escenario que describo es razón suficiente para que ya se hubiese aplicado la Carta Democrática, pero igual, en caso de que ocurra no solucionará el verdadero problema, solo confirmará ante el mundo entero que la revolución bolivariana, es una dictadura, de hecho, es paradójico que la gente se alegre de que sancione a su gobierno, pero eso es causa de la misma distorsión y del desespero ya que nos sentimos acorralados por un régimen que de manera sistemática ha venido destruyendo la institucionalidad y ha acabado con el aparato productivo privado, lo que ha originado que en Venezuela estemos a las puertas de un estallido social por la hambruna que se avecina ”.