lunes, 17 de mayo de 2010

La unidad lo tiene más loco

El Carabobeño 17/05/2010
¡Hasta cuándo!
La unidad lo tiene más loco
Pablo Aure

Estamos a cuatro meses para la elección de la Asamblea Nacional, desde luego, si antes no se produce un acontecimiento que pueda impedirlas, lo cual no me extrañaría dado lo impredecible que resultan las cosas judiciales con magistrados del Tribunal Supremo de Justicia que, más que jueces, la mayoría opera como mercenarios de un dictador. Pero bueno, para hablar de acciones importantes en procura del rescate democrático desde la oposición, no podemos dejar pasar por debajo de la mesa lo que presenciamos el sábado pasado. Un acto formidable el que se dio en el parque Miranda de Caracas con la presentación de los candidatos de la unidad. En ese momento, a pesar de las diferencias, existía un inmenso deseo de trabajar de manera acoplada con un solo fin: ganar la mayor cantidad de escaños en las elecciones del 26-S. Ramón Guillermo Aveledo fue el encargado de hablar por la Mesa de la Unidad Democrática y, sinceramente, nos dio una verdadera lección democrática. Las diferencias en cuanto a la conformación de las listas y la designación o elección de los circuitos, quedarán en el pasado, y aquel que promueva candidatos distintos a los acordados estará en la misma acera del chavismo y, por lo tanto, será nuestro adversario. Cuidado con alimentar opciones distintas a la de la Mesa de la Unidad Democrática. Nada de estar fijándose en las garrochas rojas con cachuchas azules que hasta ayer se arrastraban a las órdenes de Esteban y hoy pretenden presentarse como una tercera vía. Ni aquí en Carabobo, ni en Venezuela entera, ellos pueden ser la opción para enfrentar al régimen; tendrán que pasar mucho tiempo en el purgatorio para poderlos ver como una opción dentro de la oposición. Chávez comienza a dar muestras claras del miedo que le entra cuando revisa los sondeos de opinión y nota que se fragua una verdadera unidad que lo puede derrotar en las venideras elecciones parlamentarias.
Lobo bipolar
El viernes vimos al comandante presidente disfrazado de caperucita, exactamente es la misma careta que se ha venido poniendo en épocas electorales. Con la que aparecía en aquella propaganda tan cursi del año 2006 cuando se enfrentó a Rosales: “Siempre, todo lo he hecho por amor. Por amor al árbol, al río, me hice pintor. Por amor al saber, al estudio, me fui de mi pueblo querido a estudiar. Por amor al deporte me hice pelotero. Por amor a la Patria me hice soldado. Por amor al pueblo me hice Presidente, ustedes me hicieron presidente. He gobernado estos años por amor.....Todo lo hemos hecho por amor. Aún hay mucho por hacer. Necesito más tiempo...”. Me gustaría saber qué piensan de ese amor que tanto dice profesar el presidente, aquellas personas que han perdido un familiar víctima del hampa, o los que han perdido el empleo porque el gobierno expropió la empresa donde trabajaba, o aquellos dueños de fincas que le han invadido las tierras. ¿Creerán en ese amor la gente que va a los hospitales y no los pueden atender porque no hay medicinas? Me gustaría saber también si él entiende por amor insultar y transpirar odio constantemente en contra de sus adversarios. Los que sí deben estar muy contentos y amarlo con frenesí son los que están enchufados con la tiranía cubana, o los que están haciendo negocios desde los gobiernos de Nicaragua, Bolivia o Ecuador, entre muchos de otras naciones. No sé quién le creyó ese lenguaje moderado con el que se presentó en la instalación del Consejo Federal de Gobierno. No sé qué esperaba de los gobernadores del sector democrático, que aprovecharon la ocasión para hacerle las respectivas solicitudes de recursos para sus regiones. Pero esa apariencia amigable le duró poco, ya que al día siguiente enfiló su artillería pesada en contra del gobernador del estado Miranda. Y ayer, en su programa “Aló presidente” transmitido desde Cojedes, manifestó que la “última vez que la oligarquía entró a Miraflores fue sobre un charco de sangre”. “El pueblo y los soldados venezolanos les dieron una lección a la burguesía”. No tengo dudas de que durante estos 4 meses de campaña para elegir a los diputados de la Asamblea Nacional, inaugurará mercales en las distintas zonas del país. Tampoco tengo dudas de que serán muchos los incautos que se comerán el cuento de la supuesta vocación amorosa hacia el pueblo. Pero no será como en tiempos pasados, pues ese disfraz de caperucita ya lo conoce todo el mundo y ya la mayoría del pueblo se da cuenta de la verdadera identidad del lobo que se encuentra debajo de la capucha.
El indomable dólar
Si hay algo que tiene loco a Chávez es precisamente el dólar que él cree tener controlado. Él lo acapara, pero no controla su precio. Dice buscar y castigar a los especuladores, cuando en realidad los tiene en su mismo gobierno. ¿Quiénes son los que tienen acceso a la moneda estadounidense? “Los boliburgueses” militares y civiles bien conectados con el régimen que se encargan de distribuir y colocar cuantiosas sumas en el mercado negro. Quizá el ministro Ramírez sepa muy bien quienes pueden ser los que manejan los dólares en este gobierno. Valdría la pena saber si los dólares producto de la renta petrolera entran directamente al Banco Central de Venezuela o hacen ciertas paradas en las alcabalas apostadas en las inmediaciones de Pdvsa. Recuerden: los militares conocen mucho de alcabalas. Aparte de la monumental corrupción que envuelve el negocio de los dólares paralelos, podríamos afirmar que el gobierno no ha podido controlar el precio del dólar por dos razones fundamentales: primera, no hay confianza en los actores económicos y, segunda, Cadivi no liquida suficientes cantidades para el normal flujo de importaciones. Al no haber confianza nadie sensato mantiene sus bolívares en bancos nacionales cuando lo que puede ganar por esos depósitos es el 14% de interés mientras que la inflación sobrepasa el 30%; y si a eso le sumamos a un Presidente que constantemente amenaza al capitalismo y a la empresa privada, por Dios: ¿quién carrizo que tenga platica va a dejar de asegurar su dinero en una moneda que le garantice mayor rentabilidad y seguridad de no ser devaluada?
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lunes, 3 de mayo de 2010

Sufriendo con sufragio

El Carabobeño 03/05/2010
!Hasta cuándo!
Sufriendo con sufragio

Pablo Aure
Hay una práctica muy dañina que tiene a la gente enferma: ya sea por miedo a admitir que no se encuentran bien, o por orgullo (pues hay quienes no se permiten ser vulnerables), simplemente se resisten a admitir que no están bien. Esto sucede especialmente por motivos más razonables en caso de enfermedades casi o seguramente incurables, donde se sobrepone el pensamiento positivo frente a la desesperanza. De una manera completamente similar, pueblos enteros pueden caer en ejercicios de negación, cerrando los ojos y tapándose los oídos para creer que están bien, que no pasa nada, y que siguen en democracia. ¿Cómo puede pedírseles que entiendan que están en dictadura, especialmente cuando la idea implica que no hay nada -o muy poco- que puedan hacer para remediarlo? Pero es un hecho: Venezuela está enferma de una bacteria inoculada desde hace años en nuestra sociedad. Sin embargo, por mucho que tenga sentido desde un punto de vista psicológico tal escape de la realidad, el primer caso para superar cualquier condición, física, mental o política es aceptar que existe un problema. Es un error de los venezolanos seguir engañados, y no reconocer con nombre y apellido el sistema político que padecemos, y para desgracia, tener una especie de adormecimiento en las figuras líderes de oposición, que no les deja hablar claro al país. Saben que vivimos una dictadura y también están conscientes de que los dictadores utilizan las elecciones para legitimar su permanencia en el poder, sin que les importe nada los verdaderos resultados. Los tiranos hacen simulacros y acomodan la voluntad de los electores de acuerdo a su conveniencia.
La farsa electoral.-
“¡Es mentira que esto es una dictadura! Si fuera así, ¿por qué ha habido tantas elecciones?”, suelen repetir a los cuatro vientos los dictadores. Un argumento que utilizan los personeros del chavismo para mantener íntegro su manto de aparente legitimidad es que las elecciones y las dictaduras no existen simultáneamente, o que no se puede sostener que un gobierno es totalitario y tiene control del poder electoral, cuando se participa en elecciones. El concepto de totalitarismo de Friedrich y Brzezinski (1956) define un gobierno totalitario como aquel que: (1) tiene una ideología oficial dirigida a llevar a la humanidad a una meta que justifica cualquier sacrificio necesario (lo que más o menos se encuadra donde se encuentran las frases “otro mundo es posible si es socialista” y “socialismo o muerte”), (2) tiene un partido de gobierno al que se somete toda la institucionalidad, (3) existe un terror policial instituido desde el poder político central, (4) hay un monopolio estatal de la información, (5) de las armas, y (6) que tiene a la economía sometida a la burocracia gubernamental. En ningún lugar se sostiene que este sistema carece de elecciones. Todo lo contrario: la teoría del sistema totalitario se fundamenta en lo que se observó en la Alemania Nazi y particularmente en la Rusia de Stalin. La Unión Soviética, de hecho, se valió de numerosas elecciones para legitimar su dominio sobre países vecinos, todas, por supuesto, arregladas, como admitirían los mismos comunistas polacos en su último año en el poder, cuando revelaron que habían manipulado los procesos de 1946 y 1947, en la última de las cuales sostuvieron que alcanzaron un triunfo abrumador con un 80.1% de los votos, cuando en realidad duramente llegaron al 50%, aun habiendo infundido un terror generalizado y limitando la población votante y la disidencia. Pero veamos otros ejemplos: en los años cuarenta, Estonia, Latvia y Lituania observaron elecciones que pavimentaron su ingreso a la URSS, con 92.8%, 97.6% y 99.2% de apoyo a la opción comunista -todos estos números irrisorios y eventualmente quedando demostrado que ninguno de estos eventos electorales fue realizado de manera limpia. Así tenemos la farsa de ayer en la que a los funcionarios públicos los obligaban acudir a votar para aparentar el decidido interés del pueblo revolucionario en seleccionar a sus candidatos. Los candidatos rojos rojitos no ganaron ayer, pues ya habían sido escogidos hace rato por Esteban. Esa elección no fue más que una burla al pueblo que inocentemente pensaba que en realidad estaba escogiendo un nombre para que lo representara como candidato a diputado en la Asamblea Nacional a elegir el próximo 26 de septiembre. Los candidatos definitivos del PSUV, nadie debe dudar que desde el mismo día de su postulación fueron señalados por el dedo de Esteban, y ayer sólo bañó esos nombres de una supuesta legitimidad.
“Contigo todo, sintigo nada” (sic)
La parodia de la consigna oficial, así estructurada por el caricaturista Weil del periódico Tal Cual, contiene en sí uno de los elementos más siniestros del comunismo: estos sistemas no admiten, ni permiten, la idea de un mundo después de ellos. El mismo Marx proponía que el comunismo era “la fase final de la historia”, la culminación del desarrollo de la población. ¿Cómo podemos interpretar esto, sino como una amenaza? ¿Qué debemos sobrentender de las constantes arengas de Esteban sobre como “si ganan los opositores, aquí habrá una catástrofe”, sino como una táctica para consolidar el terror de un supuesto apocalipsis post-chavista? Esta práctica es algo que funciona en la misma manera como ciertas religiones utilizan un supuesto fin de mundo para mantener a la población dentro de un código de conducta adecuado. Los antiguos egipcios vivían bajo la filosofía de que el orden del mundo (que mantenía fuera el caos primordial) se mantenía y fortalecía con el respeto de cada súbdito del reino a complejos códigos de conducta, cuya inobservancia podía facilitar catástrofes como eclipses solares (vistos como la muerte momentánea del Dios solar Ra) o la sequedad del Nilo, que traía hambre y mortandad. Pues ya este gobierno nos ha dictado qué viene antes del apocalipsis: ellos. Sutil pero ciertamente han condicionado a los venezolanos para que crean que salir de este gobierno llevará a una pesadilla de proporciones nunca antes vistas. Más allá de toda la manipulación del CNE, ¿cómo se puede hablar de elecciones libres cuando el pueblo teme cambiar? ¿Cómo podemos tolerar que haya un gobierno que insinúa, y hasta abiertamente proclama, que después de ellos no hay nada, cuando el verdadero corazón de la democracia está en la pluralidad de opciones, en la posibilidad de la gente de elegir gobiernos distintos, y cuando un Jefe de Estado afirma que la reconciliación entre los venezolanos es imposible? Es demasiada la arrogancia de Esteban creer que su régimen será lo último en la historia de Venezuela, si bien hasta puede considerarse una afrenta a toda la población. ¿Quién le dio el derecho a marcar su gobierno como el último capítulo de nuestra historia?
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lunes, 26 de abril de 2010

Irrumpe una fuerza

El Carabobeño 26/04/2010
¡Hasta cuándo!
Irrumpe una fuerza

Pablo Aure
El plato fuerte de hoy, sin discusión alguna, son los resultados de las elecciones primarias celebradas el día de ayer. Pero antes de ello, queremos examinar el acuerdo de la Mesa Unitaria Democrática publicado el día sábado, en el que los partidos que la conforman designaron 143 de los 165 candidatos que aspirarán convertirse en diputados a la Asamblea Nacional, y los 22 restantes serían el producto de las recientes elecciones primarias.
Entiendo que ese acuerdo desde el punto de vista organizacional fue un gran avance, pues el pueblo pedía a gritos UNIDAD y los partidos le cumplieron. “Le prometimos al país que lograríamos acuerdos unitarios para presentar las candidaturas a todos los cargos de la Asamblea Nacional (AN) y lo hemos logrado”, fueron las palabras de Ramón Guillermo Aveledo al momento de anunciar los nombres de los escogidos.
Ahora bien, y como dicen en el llano, que “no hay garabato derecho”, mucha gente en distintas entidades federales no está muy contenta con ese acuerdo porque sintieron que de alguna forma sus candidatos naturales fueron excluidos.
Siempre hemos dicho que los pactos hay que cumplirlos, siempre y cuando, desde luego, no sean contrarios a una norma superior, pues de lo contrario convalidaríamos una arbitrariedad. Hago esta aclaratoria porque me temo que el acuerdo al cual se llegó el sábado, al menos en lo que se refiere al estado Carabobo, no se puede cumplir. Me explico: la lista la encabezará el Dr. Henrique Salas Römer, cuyo nombre nadie puede objetar, ya que su organización política es la primera fuerza de la región; pero en el segundo puesto de la lista la Mesa aceptó que también un representante de Proyecto Venezuela ocupara ese puesto, lo cual, guste o no, tampoco deberíamos criticar porque, repito, esa decisión es producto de un acuerdo nacional. Siendo el seleccionado y propuesto por Prove, Carlos Eduardo Berrizbeitia, un ex diputado que, nadie puede negar, lo acompañan aquilatados méritos para volver al Parlamento. Pero, lamentablemente, por Carabobo, desde el punto de vista jurídico, esa postulación sería nula, ya que en el artículo 188 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, dentro de los requisitos para ser diputado, está “haber residido cuatro años consecutivos en la entidad correspondiente antes de la fecha de la elección”. Me pregunto: por qué razón, si Berrizbeitia siendo tan buen dirigente no pudo representar a su estado natal Sucre. (Berrizbeitia Giliberti Carlos Eduardo, Cédula: V-508535 Centro: Escuela Básica Don Rómulo Gallegos, Dirección: Av. Gran Mariscal frente Plaza Martí, Cumaná).
Defendamos la descentralización.-
Recordemos que descentralización no significa solamente que los recursos se inviertan en las regiones, sino que también, una de las conquistas más importantes en ese campo ha sido precisamente que los estados y municipalidades pudieran elegir a sus gobernantes, ya que antes todo se cocinaba desde Caracas. El triunfo de las regiones fue poder seleccionar a su gente, no que se las impusieran. Insisto: no negamos que Berrizbeitia sea un buen parlamentario, pero no representaría los intereses de los carabobeños sino los de una organización política, y esa no puede ser la idea. Creo que Prove está a tiempo de sustituirlo por alguien que conozca la realidad del estado Carabobo. Yo sé que dentro de ese partido hay buenos líderes que pueden representar bien a los carabobeños. No traigamos gente de afuera para que nos representen: ¿hasta cuándo vamos a cometer los mismos errores del pasado?
Ayer Carlos Blanco, El Universal, escribió: “...Pensar que los disidentes están en un corral es grave equivocación. Así como hay chavistas que están hastiados de Chávez sin dejar de usar la franela roja, pero que van a votar contra sus candidatos, así hay opositores hartos de dirigentes que sólo se ocupan de sí mismos y que no se la calan más, que no votarán arreados y que pueden preferir abstenerse....”. Mucho cuidadito si las listas no logran despertar pasiones, y siento decir que por los vientos que soplan en Carabobo con esa lista los electores no se motivarán. Pero hay algo que quizá Prove no ha estudiado, que es la posibilidad que impugnen a Berrizbeitia por no cumplir con los requisitos del 188 constitucional. Pero si acaso esa eventualidad la ha considerado y presume que saldría airoso, pues entonces me preocuparía más porque me hace presumir que tienen algún “jujú” con el TSJ.
Factura
Aproximadamente a las tres de la tarde de ayer, el Dr. Henrique Salas Römer desde su Twitter escribió: “Es triste que en algunos casos el odio impulsado x ambiciones desmedidas, se haya volcado en contra de lo mejor de nuestra juventud”. De ese comentario se desprende que el Dr. Salas como buen experto en sondeos de opinión, conocía lo que estaba sucediendo en el circuito 3. Era palmario que el sentimiento de la gente estaba fundado en pasarle factura a Salas Römer por su traición en las pasadas elecciones que nos llevó a perder la alcaldía de Valencia. De tal modo que no es verdad, como afirma el Dr. Salas desde su Twitter que se trató como una retaliación en contra de lo mejor de la juventud. La factura fue contra la arrogancia y el personalismo que se impusieron e impidieron entonces el triunfo de Miguel Cocchiola. Quien ha destilado odio y ambiciones desmedidas ha sido precisamente el autor de ese Tweet, quien ahora, como un gesto de desprendimiento, tiene en sus manos la posibilidad de renunciar al primer puesto de la lista y cedérselo a ese valiente joven.
Y ahora, unidos.-
Independiente de todas las desavenencias y vicisitudes propias del pluralismo, el pueblo ha demostrado su inquebrantable fe por la democracia y la necesidad de cambio. Ahora no nos queda desde esta trinchera de la oposición ir de frente dando lo mejor de cada quien para tener un parlamento decente y verdaderamente autónomo capaz de contener la arbitrariedad y el abuso del Ejecutivo Nacional.
pabloaure@hastacuando.com
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lunes, 19 de abril de 2010

Socialismo y muerte

El Carabobeño 19/04/2010

¡Hasta cuándo!
Socialismo y muerte

Pablo Aure

Fin de semana trágico
Si bien todas los fines de semanas decenas de familias lloran la pérdida de sus seres queridos, en esta ocasión dos casos en particular apenan el corazón de los venezolanos. Y es que fallecieron dos personas a causa del ego de un hombre. Fallecieron dos venezolanos por complacer caprichos presidenciales. Aun peor, fallecieron cuando bien pudo evitarse en un Estado de derecho, y no en el teatro montado para rendirle culto al Rey Momo de un Carnaval que no termina. El sábado murió en el espacio abierto de Los Próceres un paracaidista cuando realizaba las prácticas para el desfile de hoy 19 de abril, fecha en la cual se conmemoran 200 años de la declaración de la independencia. Y el desfile no se detuvo. Siguieron los ensayos con esa lamentable baja que deja huérfanos a dos niños. Millones de bolívares se quemarán con esa pomposa parada militar, con el inocultable objetivo de satisfacer exclusivamente el ego del Comandante. Esta supuesta revolución que prefiere armarse hasta los dientes antes que darle salud y educación al pueblo. Revolución cuyo único logro palmario es haber aumentado los crímenes y los hechos de corrupción. Así como también haber desmantelado las industrias básicas del Estado. Hugo Chávez, al igual que lo han hecho todos los dictadores quiere lucirse con el desfile militar del 19 de abril. Con discursos demagógicos ha dicho que ¿hasta cuándo la discriminación entre el hombre y la mujer?, que ahora los aviones y los helicópteros también los pilotarán mujeres. Pero mientras habla de manera poco creíble a favor de las mujeres, casi simultáneamente, la complacencia del régimen le concede la libertad a un hombre por haber agredido a su esposa. Así es; el 7 de abril de este año, quien hoy es noticia, el monarca del peso ligero del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) Edwin “Inca” Valero estaba detenido por amenaza a una doctora y una enfermera del Hospital Universitario de los Andes (HULA); agresión a su madre y a una hermana, flagrancia y resistencia a las autoridades y agresión física a su esposa Jennifer de Valero. Pues bien, quién lo iba a creer, Chávez abogando por la igualdad entre los hombres y las mujeres, pero se muestra displicente ante hechos de violencia en contra de las mujeres, poniendo en movimiento (como es notorio y conocido) la maquinaria de los poderes públicos para garantizar la libertad de quien el líder describió como un revolucionario ejemplar, un “héroe deportivo”, ídolo de la revolución. Este régimen prefiere ver tras las rejas a ciudadanos que le digan las verdades al presidente, antes que ver a un hombre que les pega a las mujeres. ¡Vaya revolución bonita!
Con Chávez en el pecho
La noticia que hoy recogen casi todos los medios de comunicación impresos, no es cosa distinta a la reafirmación de lo que sucede a diario en esta sociedad descompuesta. La única diferencia quizás al resto de los maltratos intra y extra familiares que todos los días ocurren en nuestro país, es simple y llanamente que el sujeto activo del delito es nada menos y nada más que el campeón mundial de boxeo Edwin “Inca” Valero, el mismo que la madrugada de ayer en un hotel valenciano acabó con la vida de su esposa de 24 años. Esa es la desgracia venezolana, crímenes y descomposición. Si hay algo que debe llamarnos la atención es que el asesino de ayer siente especial admiración por Hugo Chávez, a tal extremo, que en el pecho se ha tatuado la bandera y la cara del presidente de Venezuela. Chávez lo ha elogiado, y creo haber leído en alguna parte que el pugilista dijo alguna vez que amaba a su esposa y a Hugo Chávez. Definitivamente el boxeador necesita tratamiento siquiátrico de manera urgente. Alguien que acuchille lo que dice amar debe tener alguna enfermedad que necesita atención médica.
Jolgorio independentista
Me imagino que a esta hora los presidentes de Nicaragua, Bolivia, Ecuador, Argentina, al igual que los jefes de Gobierno de Antigua y Barbuda, deben estar frotándose las manos esperando la sorpresa de Hugo Rafael. Ellos cuando vienen a Venezuela nunca se van con las manos vacías siempre llevan algo para sus países. Insisto, es el colmo del despilfarro, mientras le negamos los recursos a las universidades venezolanas gastamos millones en desfiles militares. Vergüenza debería sentir un presidente que por ser hijo de un maestro debería saber el sueldo o la pensión de un educador, que en la mayoría de los casos es menor que lo que cuesta la canasta básica.
Primarias con apatía
No hay pasión por elegir en las primarias del 25 de abril. Eso sí, muchos afiches guindados en postes. Pero en las barriadas populares y las distintas comunidades hay poco conocimiento sobre el evento del próximo domingo. Olvídense de las encuestas que indican a tal o cual ganador en cualquiera de los circuitos electorales, pues la gran ganadora será la abstención y al final, quienes resulten con mayor número de votos, no precisamente signifique que serán los que el sector democrático esté esperando para que lo defienda, ya que repito, asistirá a esas famélica primarias aquellas personas que en su mayoría sean llevadas por los candidatos apoyados por el músculo que proporciona el gobierno bien sea, nacional, regional o municipal. Con vergüenza hay que reconocerlo, las primarias, al menos en Carabobo, debilitarán y seguirán enfrentando a la misma gente de la oposición. Dos frentes de batalla. La Alcaldía de San Diego por un lado y por el otro, el poderío propagandístico del gobierno regional con sus respectivas extensiones. Ojalá en esta semana que queda se logre un consenso. Más que un deseo personal, es una necesidad para Carabobo y para el país. Si no hay unidad verdadera de los 10 diputados a duras penas llegaríamos a 2, mientras que si nos unimos y vemos a una oposición compactada marchar por los catorce municipios carabobeños es muy probable que se inviertan los resultados. Carabobo los está observando y en política muchas veces las facturas el pueblo las cobra con la abstención. No se endeuden para que el 26 de septiembre no les cobren nada.
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lunes, 5 de abril de 2010

Esteban nuclear

El Carabobeño 05/04/10
¡Hasta cuándo!
Esteban nuclear
Pablo Aure Si algo este régimen tiene claro es su objetivo de resquebrajar los sentimientos libertarios y de grandeza de los venezolanos, y de destruir cualquier iniciativa privada tendente a la producción de bienes y al desarrollo en general de la economía. Lo afirmo con tristeza y frustración: ¡en gran parte lo ha conseguido! Para llevar a cabo sus propósitos ha venido urdiendo un aparato en el que actúan verdaderos esbirros investidos de funciones públicas. Así, tenemos una Asamblea Nacional que, bajo la aparente premisa de actuar a favor del pueblo excluido, sanciona leyes que paradójicamente lo oprimen y esclavizan cada día más. Por otro lado, un Poder Judicial sumiso y arrodillado a los dictámenes del líder supremo, que defiende a capa y espada un proyecto político al punto de correr riesgo de cárcel quien contradiga hasta la versión de la historia que el gobierno quiere contar. El régimen destruye, aniquila y extirpa a quien se le oponga. Para ello tiene gladiadores tarifados estratégicamente, armados de poder, ya sea producto de elecciones o del cañón de un fusil, distribuidos y preparados para actuar brutalmente contra los objetivos de quienes con su arrojo, valentía e irrenunciable amor por Venezuela, luchan para detener esta hecatombe. Cuando esto sucede, muchos dicen que el régimen está desesperado y que se equivoca con cada infamante ataque a los representantes de la democracia. Pero los que están verdaderamente equivocados son quienes creen que la revolución se debilita. Todo lo contrario. Mientras cada semana tratamos de alertar sobre el peligro que se cierne sobre el país, el régimen avanza sin que aparentemente nadie lo detenga, pues todas las voces que deberían estar al frente del coro que clama justicia y transparencia, están siendo calladas, silenciadas, en buena parte gracias a la maquiavélica influencia del ministro cubano Valdés, un Torquemada del siglo XXI que ha venido a completar la inquisición, para remover de nuestra patria a los “herejes” que se atrevieron a hablar contra “el gran dios” cuya victoria, si no se impide, se traduciría en el sacrificio de la democracia y de cualquier proyecto de convertir a nuestro país en un Estado moderno y civilizado.
El Coliseo venezolano
Venezuela está convertida en un circo. Nos enfrentamos los unos a los otros, pero la diferencia con el antiguo Coliseo romano es que en aquel entonces los condenados a morir eran lanzados a las bestias. Ahora, las bestias han removido al intermediario y, desde lo más alto, se juegan entre ellas la carne del pueblo. El régimen selecciona sus presas, las entierra hasta el cuello y las suelta a las fieras para que las ataquen bajo la anuencia de otro animal (que para los efectos de esta metáfora no definiremos como león, simplemente por respeto al rey de la jungla, pues hasta el sol de hoy no ha habido león que se porte tan mal con sus súbditos), todo en una parodia bufa a imagen y semejanza de aquellos emperadores romanos que en el Coliseo disfrutaban de las aberrantes ejecuciones con las cuales se distraía al pueblo de los males que lo aquejaban. Muchísimos pueden ser los motivos para escoger a los sacrificados. Todo dependerá del tema del momento. Claro, siempre con el engaño de la defensa del soberano. Por ejemplo: cuando falta algún rubro en la canasta básica, inmediatamente “identifican” a los especuladores azuzándoles las huestes. Si son viviendas lo que pide el pueblo, señalan los edificios o terrenos para que los invadan. Todo sin dar tiempo para que la gente considere la posibilidad de que el gobierno, mayor propietario de tierras y prácticamente dueño del monopolio agropecuario en Venezuela, es el más responsable de sus penurias. Para todas las deficiencias e ineptitudes gubernamentales hay excusas y chivos expiatorios. Hoy el tema es la traición a la patria o la supuesta incitación al pánico y zozobra de la colectividad. El que atente contra la salud mental del pueblo, recordándole, por ejemplo, que vive sin electricidad ni agua en pleno siglo XXI, será el señalado para ser crucificado. Aunque pueda parecer inverosímil, la cuestión no es quién pueda creer que eso pueda pasar en nuestro país. Está pasando, y punto. Sólo bastaría leer los artículos 132 y 296-A del Código Penal y observar la conducta de las marionetas tarifadas para darnos cuenta de que eso es una realidad.
El Cristo de hoy
Del mismo modo como el pueblo quema al Judas todos los años, el régimen también selecciona a su Cristo. El año pasado fueron los comisarios, condenados a 30 años por hacer lo que estaban obligados por Ley. Este año, el Cristo ha sido Oswaldo Alvarez Paz, preso por opinar, por hacer uso del derecho que todos deberíamos tener. Expresarnos libremente, sin temor a ser perseguidos, ni mucho menos condenados. Pero tal como lo celebramos ayer Domingo de Resurrección todos los cristianos del mundo, el final de todo esto no es la cruz, pues prevalecerá la justicia y triunfará la verdad.
¡Esteban atómico y anacrónico!
Pocos son los venezolanos de esta generación que recuerdan qué fue Chernobyl. Para dar una breve lección de historia, el 26 de abril de 1986, la planta nuclear de Chernobyl (en Ucrania, para aquel entonces parte de la Unión Soviética) sufrió un catastrófico fallo en sus sistemas de seguridad, resultando una emanación de material radiactivo que destruyó los alrededores y se extendió en una nube tóxica que alcanzó hasta Inglaterra. ¿El costo? 56 muertes directas. 800.000 personas aproximadamente sufrieron los efectos del envenenamiento radiactivo, con resultados de hasta 4.000 muertes por cáncer en los expuestos y 100.000 muertes por cáncer indirectamente ligadas a este evento. Hoy, Esteban le dice a los venezolanos, aparentemente como si fuera cosa buena, que se prepara para llevarnos por el camino nuclear. ¡Por Dios! Venezuela fue en su momento orgullo de Latinoamérica y del mundo entero como un país que tuvo la bendición de poder contar con que 70% de su energía eléctrica provenía de una fuente limpia y segura. Ahora, por la negligencia (casi dolosa) de la Administración (que no puede negar que se sabía de los cambios climáticos y la necesidad de mejorar el sistema eléctrico a nivel de producción y transmisión) debemos temer un futuro incierto donde una amenaza que ya fue olvidada por muchos países en el siglo pasado resurge para que un hombre tape sus errores, si es que de verdad son errores, y no una forma de permitirle a sus aventureros y traviesos amigos (como el presidente de Irán) un lugar seguro para trabajar con material radiactivo con fines poco claros. Aún sin contar con el peligro de un desastre nuclear. La energía nuclear produce desechos sumamente difíciles de contener y, considerando la eficacia que este régimen ha demostrado en sus proyectos más ambiciosos (por ejemplo la Ruta de la Empanada, los gallineros verticales o los cultivos hidropónicos) o en el mismo sistema eléctrico ¿de verdad podemos contar con que el gobierno sepa manejar el peligro que representaría una central nuclear en el país? ¡Claro que NO!
Un acto de solidaridad
La Secretaría de la UC, la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas y el Colegio de Abogados del estado Carabobo invitan para este viernes 9 de abril a las 10 de la mañana en el Colegio de Abogados del estado Carabobo a una charla con el Dr. Omar Estacio, abogado de Oswaldo Alvarez Paz, injustamente encarcelado por opinar. Indistintamente de la militancia política, todos los carabobeños debemos estar presentes en este acto de solidaridad, pues se trata no sólo de otro venezolano víctima de la intolerancia gubernamental, sino de la defensa de un derecho que nos concierne a todos: la libertad de expresión, y de la democracia.
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lunes, 15 de marzo de 2010

Cambio de gente

El Carabobeño 15/03/10
¡Hasta cuándo!
Cambio de gente
Pablo Aure
Desde los inicios de la era democrática en nuestro país, por el año 1958, hasta hoy, no podemos poner en duda que la clase política que ha dirigido los destinos de la nación ha venido deteriorándose progresivamente, llegándose a tal extremo que, quizá, estamos en el nivel más bajo de degradación.
El reflejo de esta afirmación está a la vista de todos. No funciona absolutamente nada y todo lo que tiene que ver con el servicio público es verdaderamente un caos. Una situación patética.
Aquellos políticos provenientes de la llamada generación del 28, dentro de los cuales se encontraban Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba y Rafael Caldera, estaban a la altura de la gente capacitada y de las expectativas de la Venezuela de entonces. Esa clase política tuvo su momento, y se agotó. Los tiempos han cambiado. Hoy más que un ejercicio populista de la política necesitamos verdaderos gerentes en cargos gubernamentales, con profundo sentido de vocación de servicio, y que entiendan y conozcan sobre los temas que abordan. De cómo producir riqueza y elevar el nivel de vida de todos los venezolanos. Eso es perfectamente posible si la sociedad permite dar paso a quienes en sus vidas privadas se han destacado tanto como empresarios, como profesionales exitosos. Ya basta de malabaristas aspirando a cargos de conducción sólo con el único propósito de salir de la miseria y ruina que los acompaña.
Siento angustia y desasosiego, que a menudo se traducen en largas noches de insomnio al ver el perfil de los hombres que están dirigiendo el país; inclusive, el de otros que también pretenden dirigirlo, y que, aunque sean de la oposición no pasaría de ser un "quítate tú, para ponerme yo". El panorama es obscuro, muy tenebroso. No tendríamos un futuro alentador con la misma clase que hoy gobierna.
Piensen por un momento, sin apasionamiento y sin complejos de ningún tipo, sin ideologías ni color político, y luego háganse ustedes mismo la siguiente pregunta: ¿cree que con diputados o ministros como Darío Vivas, Cilia Flores, Nicolás Maduro, Mario Silva, Diosdado Cabello, Jesse Chacón, Elías Jaua, Aristóbulo Istúriz, Iris Varela, García Carneiro, Luisa Estella Morales -hombres y mujeres de la absoluta confianza de Hugo Chávez- en Venezuela la situación mejorará? ¿Vendrán con esa gente capitales extranjeros? ¿Se generarán más empleos? ¿El hampa será controlada? ¿Habrá justicia y prosperidad?, No. No nos caigamos a mentiras: ellos representan el atraso, la mediocridad y el ventajismo para aprovecharse personalmente.
Pero así como existe esa clase de personas en el oficialismo, hay que admitirlo, también los tenemos del lado de la oposición. Muchos de los nuestros están como en su tiempo antes de ganar Chávez estaba Juan Barreto, que tenía que empujar su Wolswagen a cada esquina, y luego mejoró ostentosamente. Son muchos los que están viendo cómo se "enchufan" para comprar o cambiar de carro o hacer sus negocitos. De esos políticos estamos hastiados. Por esa razón quizás hay poco interés en votar. El común de las personas dice que todos los políticos son iguales. La costumbre es "póngame donde hay".
De esa enfermedad social que significa el comunismo, muchas naciones se han sacudido y han logrado salir, siendo hoy indiscutibles potencias.
En Venezuela estamos padeciendo el comunismo, pero, el antídoto no puede ser la misma clase política fracasada. Es la oportunidad de darle un viraje a la tradicional política venezolana y presentar nombres y figuras, como dije, que puedan exhibir una vida exitosa personal para que dirijan los destinos de todos. Ahí tenemos a Chile como ejemplo.
Grandes proyectos
La inversión extranjera es una de las metas de todo gobierno serio. Por Dios, qué imbécil va a traer sus capitales para arrojarlo en esta tierra sin ley.
Hay personas que han hecho mucho, dentro y fuera de nuestro país, y, desde luego, también tienen mucho que perder. Empresarios como Lorenzo Mendoza, un ingeniero industrial, graduado en la Universidad de Fordham en Nueva York que hace 10 años -a los 35 años de edad- se convirtió en el presidente de las empresas Polar, con una fortuna que se calcula alrededor de los 5.000 millones de dólares; o una María Corina Machado graduada Summa Cum Laude en ingeniería, con dominio de cuatro idiomas, millonaria de la cabeza a los pies. Son gente que han demostrado interés por los asuntos del país y quienes, nadie pone en duda, podrían escoger vivir la vida a plenitud donde lo prefirieran. Sin embargo, están aquí, en el día a día de los venezolanos, buscándole salidas a la entramada situación que nos aqueja. Son el tipo de gente que reclama el futuro político venezolano. A esa gente démosle paso. Esto hay que decirlo. Ya está bueno que, por complejos y resentimientos, a la gente de éxito se les satanice, haciendo ver que quienes obran así lo hacen por intereses mercantilistas. Creo que es el momento de probar con ellos, porque, la verdad es que, como dicen vulgarmente, estamos "en el ladre".
Pregunto: ¿qué interés distinto al de servir pudiera tener un Lorenzo Mendoza o una María Corina Machado en un cargo de Estado?
En Chile acaba de asumir la presidencia Sebastián Piñera, un empresario exitoso, dueño nada menos y nada más, que de Lan Chile. En un noticiero de un canal chileno, a la gente le preguntaban cómo se sentían por el triunfo de ese millonario y por el nombramiento de altos empresarios dentro del gabinete presidencial, y, casi de manera unánime, contestaban que era una demostración de desprendimiento y de amor a favor del pueblo chileno. Mientras que aquí, lamentablemente tratamos de impedirle el paso a los triunfadores en la conducción de sus vidas y negocios. Todo por el bendito resentimiento que se nos ha inoculado.
Paradójicamente, en nuestra política, empresarios fracasados, que han salido de sus actividades privadas con una mano adelante y otra atrás, se han enriquecido en la política y convertidos en monarcas, luego de ejercer cargos. En eso somos salados los venezolanos.
Así que, bienvenidos a participar en política aquellos empresarios y profesionales de éxito. Basta de piratas, y quitémonos de una vez por todas de la cabeza, esa especie perversa difundida intencionalmente por la clase política fracasada, de que la política es para los políticos. No, la política es la gestión de interés común eficientemente; y, desde un condominio, pasando por una cátedra universitaria, se hace política cuando se obra con generosidad, desinterés y verdadera vocación, en la búsqueda del bien.
Ser rico es malo
Ayer en el "Aló presidente" Chávez dijo, palabras más palabras menos: "....nadie quiere ser rico. Para qué. Seamos dignos honestos y felices....". No creo que estaba refiriéndose al bochornoso espectáculo de los pícaros magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, jubilándose masivamente con esos jugosos sueldos y bonos. Me pregunto cómo verán la cara a sus alumnos -o ex alumnos- los que han sido docentes universitarios y cómo explicarán las virtudes del supuesto socialismo del siglo XXI. Cómo explicarle a una humilde maestra o enfermera, o médico de un hospital, o profesor universitario, que durante toda una vida prestaron servicio al Estado y que a estas alturas no han recibido todavía sus menguadas prestaciones sociales cuando han pasado cinco y más años del retiro. Esto lo que da es pena.
pabloaure@gmail.com
Twitter:@pabloaure

lunes, 8 de marzo de 2010

El Carabobeño 08/03/10
¡Hasta cuándo!
Con la arrogancia de Salas no es posible la unidad


Pablo Aure

Ya se empiezan a ver los resultados de la gracia del “gallo”. Ayer fue saboteada la reunión de la mesa de la unidad por bandas de supuestos policías de civil, que abruptamente penetraron con la supuesta petición de ser oídos. Para Salas, una aparente victoria es truncarle las aspiraciones al empresario Miguel Cocchiola de convertirse en candidato a diputado por el circuito tres y para lograrlo da lo que sea, hasta “ceder el circuito” (como si le perteneciera), proponiendo como suplente a un joven valiente y meritorio, pero quien, a decir verdad, no goza de mayor apoyo dentro del sector estudiantil.

No es fácil lograr la unidad. Todos tienen sus intereses, desde luego, los que, dicho sea de paso, no son los mismos del común de la gente.

Ayer, la Mesa de la Unidad, aquí en Carabobo, fue acabada a fuerza de puñetazos, precisamente porque la agrupación liderada por el candidato a suplente del circuito tres propuesto por el jefe de Proyecto Venezuela pidió derecho a estar presente. ¡Vaya candidatico! Definitivamente, todos conocemos la arrogancia de Salas y lo difícil que es sentarse con él a buscar un acuerdo: es casi como imaginarse un acuerdo con el mismísimo Chávez.

Hablan de unidad por un lado, pero, al mismo tiempo, fomentan la desunión. Dicen que los que no están con él le están haciendo el juego al chavismo, cuando, por todos es muy bien conocido, quién es el que de verdad le ha hecho el juego al chavismo. Lo repiten una y otra vez, en una suerte de práctica goebbeliana para intentar convertir esa mentira en realidad.

En Carabobo todos saben quién es quién. En estos años está súper ubicado quién es el que se ha dado a la tarea de dividir para que otros liderazgos no emerjan. Eso es archiconocido. Pero, a pesar de ello, todos, a excepción del eterno divisor, quieren conformar la unidad, claro está: de manera responsable, seria y equitativa. Es decir, totalmente de forma distinta a como el Dr. Salas quiere lograrla: llevándose por delante a todos los que no acepten a rajatablas sus imposiciones.

La universidad es pluralidad


Que nadie confunda los roles: la universidad no es un partido político y tampoco propone candidatos, aunque quienes estemos en ellas tengamos nuestras inclinaciones hacia tal o cual nombre.

La universidad implica universalidad, es decir, un espacio donde convergen y se toleran personas de las distintas corrientes del pensamiento. Claro que, en lo particular, no puedo ver con malos ojos que a la Asamblea Nacional vayan personas que provengan de nuestra Alma Máter, que estén capacitadas suficientemente, sólidamente preparadas y con guáramos. Por ejemplo, nuestro ex rector magnífico, profesor Ricardo Maldonado, es, sin dudas, un excelente aspirante. Pero, de allí a que sea la universidad la que le resuelva un problema a un hombre que se cree estar más allá del bien y el mal, hay mucha distancia.

Le debo pedir como universitario, al creador de esa maquiavélica idea, que no vea a la universidad como su tabla de salvación. La Universidad de Carabobo tiene más de 100 años de existencia y jamás se le ha entregado a ningún tirano. Ni nacional, ni mucho menos regional. Cuidadito señor Salas: no se equivoque porque sabremos responderle, no como docentes ni autoridad, sino como pueblo.

Los universitarios, cuando hablamos de asuntos políticos extramuros, lo hacemos como ciudadanos y no como autoridades. Ahora bien, entendiendo la grave crisis que hoy perturba la paz del país, y estando claros que en Venezuela no existe un gobierno democrático sino uno de corte dictatorial, no nos está permitido mantener el silencio y apartarnos para no involucrarnos en los asuntos políticos; porque, antes que profesores o autoridades, somos ciudadanos que tenemos que luchar por nuestro país, ya que si no tenemos país mucho menos tendríamos universidad.

Estudiantes irreverentes

¿Será que junto a las definiciones candidaturales del sector democrático los problemas del país se han acabado? ¿Será que no hay tiempo de protestar sino sólo de llegar a acuerdos para confeccionar los circuitos y la lista de candidatos a diputados? ¿Dónde están las manos blancas que ya no las veo en las calles de Venezuela? Quiero decirles a los estudiantes, irreverentes de siempre, “que no se asustan de animal ni policías”, como dice la canción de Violeta Parra, que no permitan que la política mal entendida los contamine y les ensucie sus corazones e ideales. No transijan por cargos burocráticos. Ustedes valen mucho más que cualquier cosa. Son la esperanza y el futuro de Venezuela. Desgraciado aquel joven que cae en las garras de los dinosaurios políticos, pues derrumban monumentos de ilusiones. El pueblo cree en el movimiento estudiantil venezolano, y siempre ha creído: en el 28, contra la tiranía de Juan Vicente Gómez; en el 58, contra Marcos Pérez Jiménez, y ahora, cuando Venezuela está atravesando por una de sus peores épocas, también el pueblo cree en ustedes. Sepan distinguir los propósitos de sus luchas. Ustedes no se deben a una línea gubernamental. Ustedes deben y tienen que ser inconformes, porque los gobiernos nunca son perfectos. Busquen la perfección, la excelencia, la justicia. Ubiquen sus mentes al lado de sus corazones y no se dejen cautivar por edificios artificiosamente creados para enamorarlos.

pabloaure@gmail.com

Twitter: @pabloaure