domingo, 23 de agosto de 2026

Censura digital en Carabobo

DECLARACIÓN Y ENTREVISTA EXCLUSIVA


«La censura digital en Carabobo es una estrategia coordinada de silenciamiento»: Pablo Aure denuncia la suspensión sistemática de cuentas de oposición en Instagram

Valencia — En una entrevista reciente, el profesor y Secretario de la Universidad de Carabobo, el Dr. Pablo Aure, fijó una postura contundente frente a lo que define como un patrón flagrante de censura digital y persecución cibernética dirigido a voceros opositores y líderes de opinión en la entidad carabobeña.

​La denuncia surge tras la suspensión de su cuenta de Instagram (@pabloaure), una acción que, según señala, responde a un esquema de denuncias maliciosas y masivas ejecutado cada vez que se documentan irregularidades o fallas en la gestión pública.

Entrevista a Pablo Aure

— Profesor Aure, la suspensión de su cuenta en Instagram ha generado diversas reacciones. ¿Cómo define exactamente el procedimiento que están utilizando en su contra y en contra de otros dirigentes de la región?

​— No estamos ante fallas operativas ordinarias de la plataforma; estamos frente a un patrón de censura digital estructurada. Es una modalidad recurrente: utilizan reportes falsos y masivos por supuesta «suplantación de identidad» o presuntas infracciones de copyright. Es un ataque coordinado contra quienes visibilizamos la crisis de la región o denunciamos las irregularidades institucionales. Nos ha ocurrido a varios dirigentes en Carabobo, como a Luis Magallanes y a Carlos Lozano.

— ¿Existe una correlación directa entre el contenido publicado y la activación de estos reportes masivos?

​— Absolutamente. Cada vez que hacemos una denuncia sobre la mala gestión de Rafael Lacava al frente de la Gobernación de Carabobo, o cuando señalamos las irregularidades dentro de la Universidad de Carabobo —donde lamentablemente ciertas autoridades actúan en perfecta consonancia con el gobierno regional—, se activa de inmediato una red de denuncias maliciosas. Buscan neutralizar la denuncia mediante el bloqueo arbitrario del canal de difusión.

— ¿Cómo evalúa la respuesta de META ante este tipo de acciones?

​— Es deplorable que una corporación global como META carezca de filtros preventivos eficaces para detener la delincuencia cibernética. La plataforma suspende de inmediato la cuenta basándose en un volumen de denuncias automatizadas o coordinadas, y luego impone un proceso de apelación sumamente engorroso, lento y, en muchos casos, inoperante. Lo más grave es que, aun cuando la cuenta llega a restablecerse, estos grupos reactivan al instante los reportes falsos para forzar un nuevo bloqueo.

— ¿Cuál es su llamado final ante esta situación?

​— El debate público, la libertad de expresión y la contraloría social no pueden quedar sometidos a la vulnerabilidad de un algoritmo manipulado por grupos de interés. Exigimos a META revisar los protocolos de protección para voceros cívicos y académicos, y le decimos a la comunidad carabobeña que la defensa de la verdad y de nuestras instituciones continuará por todos los medios a nuestro alcance, por encima de cualquier intento de silenciamiento digital.

sábado, 15 de agosto de 2026

CÓMPLICES DEL COLAPSO: LA CÚPULA QUE HUNDIÓ A LA UNIVERSIDAD DE CARABOBO/ Pablo Aure

  • VACACIONES EN LA UC: IRSE EN LA MISERIA, VOLVER AL DESASTRE


Ayer la Universidad de Carabobo volvió a escenificar su habitual libreto: anuncios simbólicos de prosperidad y falsas promesas de recuperación que chocan de frente con la cruda realidad de los campus. Mientras la cúpula directiva se alista para disfrutar de unas vacaciones holgadas gracias a alforjas repletas de recursos, en la superficie maquillan un colapso que está a la vista de todos.

​Sobrevivir es cada día más difícil para los profesores, empleados y obreros. Esta precariedad golpea por igual a activos y jubilados, cuyo deterioro biológico se acelera trágicamente ante la indiferencia de la rectora y sus aliados. Entregados de cuerpo y alma al régimen para proteger sus privilegios, estas autoridades son coresponsables de la destrucción del país al avalar las políticas que sumergieron a Venezuela en la miseria.

​El problema central no es solo el desmantelamiento institucional, sino la complicidad de quienes dirigen la universidad. Quienes detentan el poder responden a una misma línea de conducta: perseguir a la disidencia, silenciar el reclamo legítimo y perpetuar la crisis. No podemos esperar un resultado distinto si seguimos aguardando pasivamente por un cambio. La verdadera lucha universitaria se frenó porque las autoridades aplican un terror institucional amparado por la impunidad que emana de Miraflores y del Capitolio de Carabobo.

​Triste pero cierto: esta universidad en ruinas no es la que nos merecemos. Y no solo por su infraestructura destruida, sino por nosotros mismos, al no haber sido capaces de enfrentar con coraje el despotismo que se alimenta impunemente desde el rectorado y los decanatos.

​Las fallas y violaciones sistemáticas se acumulan a diario en Bárbula y La Morita:

Laboratorios desmantelados y ruina académica

La docencia y la investigación están paralizadas por la falta de reactivos e insumos. Aulas a oscuras, sin ventilación ni agua corriente, completan el cuadro. Es doloroso ver el caso de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas: una carrera de Derecho reducida a dos días de clase a la semana. ¡Qué falta hace aquella facultad con profesores a la altura de las exigencias del país y no complacientes con la tiranía! No lo hacen gratis, sino por protección. Genera profunda vergüenza esta entrega al autoritarismo y a la injusticia en una facultad hoy tutelada por el régimen.

Colapso del transporte universitario

Las tradicionales "iguanas" yacen convertidas en chatarra. Los autobuses rojos entregados en comodato por el régimen —muchos con el rostro oficialista arrancado por estudiantes valientes— permanecen varados por falta de gasoil y cobran un servicio que debería ser gratuito. Cuando no ruedan, la comunidad universitaria debe costear pasajes impagables o arriesgar su integridad física para llegar a campus desolados.

Becas de hambre y chantaje

Los montos asignados a los estudiantes son una burla que no cubre ni un pasaje diario. La ayuda socioeconómica fue desvirtuada para convertirse en un mecanismo de control político y no en un incentivo contra la deserción.

Abuso, salud privatizada y precarización laboral

Sueldos de miseria, tabuladores pulverizados y la eliminación del HCM sofocan al personal. El colmo de esta crisis es el cobro excesivo en UAMI, convertida prácticamente en una clínica privada bajo la gerencia del vicerrector administrativo. Todo esto acompañado de persecución abierta contra quien exija salarios dignos.

Sometimiento del movimiento estudiantil y gremial

Uso de expedientes, amonestaciones arbitrarias y complicidad con grupos de choque para asfixiar la vida gremial y liquidar cualquier intento de protesta organizada.

Opacidad financiera y mercantilización

Rendición de cuentas maquilladas, cobro informal de aranceles en divisas y comercialización privada de los espacios universitarios sin que un solo centavo se traduzca en beneficios para la comunidad.

Dr. Pablo Aure

Secretario UC